Por qué la aparición frecuente de hematomas puede indicar una deficiencia de vitamina C

Algunas manifestaciones, a veces poco conocidas, pueden sugerir desequilibrios nutricionales. Claves para anticipar complicaciones e impulsar la calidad de vida

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La deficiencia de vitamina C
La deficiencia de vitamina C favorece la aparición de hematomas frecuentes y cambios en la piel, alertan expertos en salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

La aparición de hematomas sin causa clara puede ser mucho más que una simple marca pasajera: constituye una posible señal de alerta sobre el estado nutricional y la salud general.

Según expertos citados por The Independent, la facilidad para que surjan hematomas podría estar asociada a una deficiencia de vitamina C, una carencia que, aunque poco habitual en países desarrollados, puede pasar inadvertida y traer consecuencias para la piel y los vasos sanguíneos.

Entender la causa de estos síntomas puede ser clave para prevenir complicaciones y mantener un buen estado de salud.

¿Qué son los hematomas y cómo se producen?

Los hematomas son manchas azuladas o púrpuras que aparecen cuando los vasos sanguíneos bajo la piel se rompen a raíz de un golpe o presión. Esta lesión permite que la sangre se filtre en los tejidos cercanos, lo que genera la coloración característica. Si la piel o los vasos sanguíneos presentan fragilidad, es más probable que los hematomas aparezcan con mayor frecuencia o tras traumatismos leves.

Los hematomas sin causa aparente
Los hematomas sin causa aparente pueden indicar problemas nutricionales, particularmente falta de vitamina C en la dieta (Imagen Ilustrativa Infobae)

La vitamina C es indispensable para la formación y el mantenimiento del colágeno, una proteína fundamental del tejido conectivo, la piel y los huesos. También interviene activamente en la cicatrización y en la absorción de hierro proveniente de los alimentos.

Lydie Palmieri, naturópata francesa citada por The Independent, explicó que el cuerpo humano no puede producir ni almacenar vitamina C de forma eficiente, por lo que se debe incorporar diariamente a través de la alimentación.

La falta de vitamina C afecta la estructura de los vasos sanguíneos, debilitando sus paredes y facilitando el desarrollo de hematomas, incluso ante mínimos roces.

Las principales fuentes de vitamina C son verduras como el brócoli, el kale y los zapallitos, así como frutas como la guayaba, las fresas y los cítricos (naranja, limón, pomelo). Los especialistas recomiendan elegir frutas y verduras frescas, ya que contienen más vitamina C que los productos cocidos, congelados o enlatados, debido a la sensibilidad de esta vitamina al calor y al almacenamiento prolongado.

El brócoli y el kale
El brócoli y el kale son destacados como fuentes vegetales claves de vitamina C para una alimentación saludable (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, la dosis diaria recomendada es de 75 miligramos para mujeres y 90 miligramos para hombres, con un límite máximo de 2.000 miligramos para evitar efectos adversos. La deficiencia suele darse en personas con dietas muy restringidas, ancianos, personas con trastornos alimentarios o problemas de absorción intestinal.

Señales de alarma y síntomas de deficiencia

Entre los síntomas que pueden indicar una deficiencia de vitamina C se encuentran los hematomas frecuentes, el sangrado de encías, la piel opaca, la fatiga y la presencia de pequeñas manchas rojas alrededor de los folículos pilosos. En casos graves, pueden presentarse enfermedades recurrentes, infecciones frecuentes y alteraciones evidentes en la piel o las mucosas.

El doctor Howard E. LeWine, editor médico jefe de Harvard Health Publishing, explicó en The Independent que la consecuencia más conocida de una deficiencia severa de vitamina C es el escorbuto, una enfermedad caracterizada por hemorragias, debilidad, dolor articular y dificultad para cicatrizar.

Entre los síntomas de deficiencia
Entre los síntomas de deficiencia de vitamina C destacan hematomas, sangrado de encías, fatiga y manchas rojas en la piel (Freepik)

Además, advirtió que la deficiencia de vitaminas del grupo B o de zinc también puede favorecer la aparición de hematomas. Por otro lado, el uso de anticoagulantes, el envejecimiento y el consumo de corticosteroides son causas frecuentes de este síntoma, según el portal Prevention.com.

La deficiencia de vitamina C es poco frecuente en países donde se dispone fácilmente de frutas y verduras frescas, pero puede presentarse en personas con dietas inadecuadas, consumo excesivo de alimentos ultraprocesados o dificultades económicas. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos advierten sobre los riesgos de una ingesta insuficiente de vegetales y frutas frescas, que puede derivar en problemas de salud relacionados con la carencia de esta y otras vitaminas.

También presentan mayor riesgo quienes padecen trastornos digestivos que dificultan la absorción de nutrientes, personas mayores, fumadores y quienes atraviesan situaciones de estrés crónico.

Prevención y recomendaciones

El cuerpo humano requiere incorporar
El cuerpo humano requiere incorporar vitamina C diariamente a través de alimentos frescos, como frutas cítricas y verduras (Imagen Ilustrativa Infobae)

Como medida de prevención, los especialistas insisten en la importancia de aumentar el consumo de frutas y verduras frescas y evitar el autodiagnóstico. Los suplementos de vitamina C solo deben utilizarse cuando la alimentación diaria no cubra los requerimientos, siempre bajo supervisión médica.

Ante la presencia de hematomas frecuentes, sangrado de encías u otros síntomas persistentes, es fundamental consultar con un médico para obtener un diagnóstico adecuado y recibir el tratamiento más pertinente. Un enfoque integral de la alimentación y la salud permite identificar y corregir posibles carencias nutricionales antes de que se conviertan en un problema mayor.

Una dieta equilibrada, rica en alimentos frescos, es la mejor defensa para mantener la piel y los vasos sanguíneos en óptimas condiciones. Estar atentos a las señales del cuerpo puede marcar la diferencia en la prevención de enfermedades y en la promoción de una vida saludable.