
Sentir que el corazón late con fuerza en medio de un embotellamiento de tránsito, perder el sueño por preocupaciones laborales o notar que la cabeza duele más de lo habitual no son simples molestias cotidianas.
Según Harvard Health Publishing, estos síntomas pueden indicar cómo el estrés impacta en el cuerpo y la salud de manera silenciosa pero profunda. La evidencia científica muestra que el estrés no solo afecta el estado de ánimo: puede desencadenar problemas físicos y mentales que alteran la vida diaria.
1. Cambios en el ritmo cardíaco y la presión arterial
De acuerdo con Mayo Clinic, el cuerpo reacciona ante situaciones estresantes liberando hormonas como la adrenalina y el cortisol. Este proceso eleva la frecuencia cardíaca y la presión arterial, preparando al organismo para responder ante el peligro. Aunque este mecanismo es útil en emergencias, la activación continua puede favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. “La sobreexposición al cortisol y otras hormonas puede incrementar el riesgo de numerosos problemas de salud”, advirtió la organización en su portal oficial.
2. Problemas digestivos y alteraciones en el apetito
La Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó que el estrés sostenido suele manifestarse a través de molestias digestivas, como dolor abdominal, náuseas o cambios en el apetito. “El estrés puede causar dolor de cabeza o de otras partes del cuerpo, malestar gástrico, dificultades para dormir o alteraciones del apetito”, detalló la OMS en una reciente publicación. Comer más o menos de lo habitual, así como experimentar acidez o diarrea, puede estar relacionado con la respuesta fisiológica al estrés.

3. Dificultades para dormir y fatiga persistente
La incapacidad para conciliar el sueño o el despertar frecuente durante la noche se asocia frecuentemente a niveles elevados de estrés. Según el sitio especializado MedlinePlus: “El estrés puede provocar problemas de sueño y fatiga, aunque la persona no siempre lo asocie directamente”. El cansancio constante y la sensación de no haber descansado lo suficiente afectan el rendimiento y la concentración, lo que refuerza el círculo vicioso del estrés.
4. Dolores musculares y cefaleas recurrentes
Harvard Health Publishing señaló que la tensión muscular, los dolores de cabeza y las migrañas suelen formar parte de los síntomas físicos relacionados con el estrés. “Los músculos se tensan y aparecen gotas de sudor”, describió el informe, aludiendo a la forma en que el cuerpo se prepara para actuar ante una amenaza real o percibida. Este estado puede cronificarse en forma de molestias persistentes en la espalda, el cuello o la mandíbula.
5. Cambios de humor, ansiedad y dificultad para concentrarse
El impacto del estrés no se limita al cuerpo. De acuerdo con la NHS del Reino Unido, el estrés puede “afectar cómo te sientes física y mentalmente, así como tu comportamiento”. Irritabilidad, ansiedad, tristeza, falta de motivación y dificultad para tomar decisiones son algunos de los signos más frecuentes. En algunos casos, la persistencia del estrés puede desencadenar trastornos de ansiedad o depresión, según advirtió la OMS.

Estrategias para prevenir los efectos negativos del estrés
Las instituciones consultadas coinciden en que prevenir y gestionar el estrés es posible. Harvard Health Publishing recomendó técnicas como la respiración profunda, el ejercicio físico regular y el apoyo social. “Las personas pueden aprender técnicas para contrarrestar la respuesta al estrés”, subrayó el informe.
La OMS sugirió mantener una rutina diaria, dormir lo suficiente, llevar una alimentación equilibrada y limitar la exposición a noticias que generen inquietud. Hablar con familiares o amigos, buscar actividades placenteras y pedir ayuda profesional cuando el estrés resulta difícil de manejar forman parte de las estrategias más efectivas.
Mayo Clinic alertó sobre el riesgo de recurrir a “maneras poco saludables de manejar el estrés, como el consumo de alcohol, tabaco o comida en exceso”. En su lugar, enfatiza la importancia de identificar los factores desencadenantes y adoptar medidas activas para controlarlos. “Aprender a manejar el estrés tiene muchas recompensas, como una mejor calidad de vida y relaciones interpersonales más saludables”, destacó el centro médico estadounidense.
Si los síntomas persisten o afectan el funcionamiento diario, la recomendación es consultar a un profesional de la salud. El estrés puede tratarse y controlarse, y las instituciones ofrecen recursos y guías prácticas para quienes buscan mejorar su bienestar físico y emoc+{}ional.
Últimas Noticias
Día Mundial de la Enfermedad de Kawasaki: la ciencia está más cerca de descubrir su origen
La enfermedad provoca inflamación de los vasos sanguíneos en niños pequeños. Cómo un equipo de científicos en Estados Unidos descubrió pistas que apuntan a un patógeno respiratorio como posible causa

Cómo una prueba genómica puede brindar tratamientos más eficaces ante el cáncer de próstata
El análisis denominado PAM50 permitiría a los especialistas identificar perfiles individuales y ajustar las estrategias terapéuticas. Cómo este avance podría modificar el futuro de la terapia personalizada, según expertos consultados por National Geographic
El Ministerio de Salud informó qué ocurrirá con el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas
Fuentes de la cartera afirmaron que el servicio continúa operativo y que se realizó una redistribución de especialistas sin afectar la atención de los pacientes pediátricos. El área atendió 134 casos en 2026

El Gobierno nacional actualizó la estructura del Ministerio de Salud
Mediante el decreto 27/2026, se oficializó, entre otras medidas, la integración del área de Discapacidad bajo la órbita de la cartera que conduce Mario Lugones. Fuentes del sector dijeron que se busca mayor control, eficiencia y transparencia

Cuál es la dieta que disminuye el riesgo de enfermedad renal y además es cuidadosa con el planeta
Un grupo de investigadores de China analizó los datos de 179.000 adultos del Reino Unido durante doce años. Detectaron que quienes seguían un tipo de plan alimentario desarrollaron menos problemas en los riñones



