Cataratas: por qué la operación es cada vez más rápida, frecuente y con mejores resultados

Un oftalmólogo consultado por The Times detalló cómo los avances en lentes y técnicas quirúrgicas permiten intervenciones más eficientes y seguras, quiénes son candidatos y qué riesgos se consideran antes de someterse al procedimiento

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La cirugía de cataratas se
La cirugía de cataratas se ha convertido en el procedimiento ocular más frecuente y con mayor tasa de éxito en la actualidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La mayoría de las personas desarrollará cataratas en algún momento de su vida, y la cirugía para corregirlas es el procedimiento más común y exitoso.

Los avances recientes no solo restauran la visión normal en quienes presentan esta alteración ocular, sino que también ofrecen una alternativa a quienes desean prescindir de anteojos y lentes de contacto, incluso si no tienen una pérdida significativa de visión.

La operación cambió de forma significativa desde los años 80s, cuando los pacientes recibían anestesia general, permanecían varias noches en el hospital y los equipos médicos intervenían únicamente unos pocos casos por día.

La cirugía moderna de cataratas
La cirugía moderna de cataratas utiliza anestesia local en gotas, permite al paciente permanecer despierto y suele durar menos de diez minutos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Actualmente, el procedimiento se realiza con anestesia local en gotas, los pacientes permanecen despiertos y la cirugía puede durar menos de diez minutos, según explicó Nigel Kirkpatrick, oftalmólogo y director médico de Newmedica, en un informe de The Times, uno de los principales proveedores independientes de cirugías de cataratas en Inglaterra.

Qué son las cataratas y factores de riesgo

Las cataratas se producen por la degradación de las proteínas del cristalino, ubicado detrás del iris, lo que genera opacidad. Su incidencia aumenta con la edad: la mayoría de las intervenciones se realizan alrededor de los 75 años, aunque también se observa un número creciente de pacientes de entre 50 y 60 años e incluso de 40.

El riesgo crece por factores genéticos, lesiones oculares, miopía, diabetes, hipertensión, sobrepeso, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol y uso prolongado de esteroides.

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Las cataratas resultan de la degradación de las proteínas del cristalino, con mayor incidencia a partir de los 75 años, pero también presentes en pacientes más jóvenes (Crédito: Freepik)

Según The Times, aproximadamente uno de cada seis adultos de 40 a 50 años desarrolla algún grado de catarata, y cerca de tres cuartas partes de los mayores de 85 años presentan visión deteriorada de manera significativa.

Indicaciones y acceso a la cirugía

Kirkpatrick explicó a The Times que, según las guías de Inglaterra, la cirugía debería ofrecerse a quienes presentan cataratas sintomáticas que afectan su vida diaria, siempre que comprendan el procedimiento y acepten los riesgos asociados.

Los tiempos de espera varían: en Inglaterra, los pacientes esperan semanas para la primera consulta y de dos a cuatro meses para la operación, mientras que en otras regiones del Reino Unido la demora puede superar el año.

El procedimiento quirúrgico

La cirugía de cataratas consiste en realizar dos incisiones pequeñas para fragmentar y extraer el cristalino opaco, luego se reemplaza por un implante intraocular.

Entre los factores de riesgo
Entre los factores de riesgo de cataratas figuran la genética, lesiones oculares, miopía, diabetes, hipertensión, obesidad, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol (Imagen Ilustrativa Infobae)

La lente, de unos seis milímetros de ancho, se introduce enrollada y se despliega dentro de la cápsula original, normalmente sin necesidad de suturas. La recuperación visual es inmediata, aunque el ojo necesita varios días para sanar por completo.

Kirkpatrick prefiere intervenir un ojo a la vez para poder ajustar la elección de la segunda lente y reducir riesgos. La evaluación preoperatoria determina si se utiliza una lente monofocal, que requiere anteojos para ciertas tareas, o multifocal, que puede reducir la necesidad de corrección visual. Sin embargo, esta última solo está disponible de manera privada y representa un costo elevado, según The Times.

Riesgos y complicaciones

Si bien toda cirugía implica riesgos, las complicaciones graves en la operación de cataratas son poco frecuentes. “Existe una probabilidad de uno entre doscientos de sufrir una pérdida significativa de visión… como consecuencia de daños en la cámara donde se asienta el cristalino u otras posibles complicaciones, como infecciones e inflamación posoperatorias”, explicó el oftalmólogo.

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Las complicaciones serias en la cirugía de cataratas son poco frecuentes, pero el riesgo es mayor en personas jóvenes y puede incluir daños en la retina o infecciones (Imagen Ilustrativa Infobae)

Algunos pacientes requieren anteojos para tareas específicas y existe la posibilidad de opacidad de la cápsula del cristalino entre seis meses y varios años después, tratable con láser ambulatorio.

Alternativas para prescindir de anteojos

La cirugía refractiva y los implantes multifocales permiten a personas sin cataratas prescindir de anteojos o lentes de contacto. Aunque la cirugía láser es una opción habitual desde hace décadas, no corrige la presbicia, que afecta la visión cercana a partir de los 40 años.

La implantación de lentes multifocales puede ofrecer visión cercana y lejana, aunque algunos pacientes notan un halo alrededor de las luces brillantes.

La cirugía en personas jóvenes presenta un mayor riesgo de complicaciones en la retina, como desgarros o desprendimientos, con tasas de hasta uno de cada veinte casos, frente a uno de cada doscientos en la mayoría de los adultos mayores.

De acuerdo con The Times, recuperar la independencia visual y acceder a procedimientos cada vez menos invasivos son logros destacados de los últimos años en el tratamiento de las cataratas.