Infancia en riesgo: la violencia se trivializa y el silencio avanza

Mientras aumentan los abusos, se consolida una narrativa que minimiza el daño, legitima a los ofensores y desalienta la palabra de las víctimas. Una tendencia cultural que amenaza la salud colectiva

Guardar
El relato mediático argentino legitima
El relato mediático argentino legitima a figuras denunciadas por violencia sexual y desplaza a las víctimas al silencio (Imagen ilustrativa Infobae)

Un corrimiento inquietante atraviesa hoy la cultura: quienes enfrentan denuncias graves recuperan visibilidad y legitimidad, mientras la violencia real contra niñas, niños y adolescentes se borra del relato público.

En la televisión argentina se observan figuras que, aun vinculadas a denuncias de violencia sexual, vuelven al centro de la escena como si nada hubiera ocurrido. Del mismo modo, voces del espectáculo que banalizaron la agresión contra adolescentes se presentan como víctimas de una supuesta “cancelación”.

Los discursos mediáticos refuerzan este movimiento al retomar una y otra vez el mito de las falsas denuncias, presentadas como mayoritarias cuando en realidad son ínfimas frente a la magnitud de los abusos constatados. Más inquietante aún es que, lejos de recibir repudio, ciertos pronunciamientos de ofensores circulan con aplauso o indulgencia, consolidando su legitimidad y profundizando el silenciamiento de las víctimas.

Diversos estudios internacionales muestran que esta dinámica no es aislada: en diferentes países, los medios tienden a enmarcar los casos de violencia sexual destacando la trayectoria o el arrepentimiento del agresor, invisibilizando a las víctimas y reproduciendo mitos que minimizan la gravedad de los hechos. Estas narrativas no sólo favorecen a los ofensores, sino que además dificultan la denuncia, desalientan la búsqueda de justicia y consolidan la cultura de la impunidad.

Ocho de cada diez abusos
Ocho de cada diez abusos sexuales contra menores ocurren en entornos familiares o cercanos y suelen quedar ocultos (Imagen Ilustrativa Infobae)

En este marco de investigaciones y debates aparece también la referencia al investigador estadounidense David Finkelhor, reconocido en el estudio de la violencia sexual infantil, quien ha planteado la necesidad de incluir a los ofensores en las estrategias de prevención.

Sus aportes han sido valiosos, pero también objeto de críticas por no profundizar lo suficiente en las categorías de género, desigualdad e interseccionalidad, lo que limita la comprensión estructural del problema y, de este modo, lo agrava. Por eso, cualquier trabajo con ofensores debe inscribirse en el ámbito de la justicia, la salud y la educación, nunca en la lógica del espectáculo mediático.

Lo que ocurre hoy, en cambio, es una peligrosa operación de edulcoración: crímenes y violencias que quizás hayan prescripto jurídicamente, pero que existieron y dejaron marcas imborrables, son presentados como si nunca hubieran sucedido. Se trata de una inversión simbólica, un giro en el que el agresor recupera legitimidad discursiva y la víctima aparece sospechada o relegada al silencio.

Las consecuencias son devastadoras. Para quienes lograron hablar, ver legitimados los discursos de ofensores significa revivir el descreimiento y el riesgo de ser nuevamente silenciados. Para quienes aún esperan hacerlo, es un mensaje que desalienta la palabra.

Cuando la violencia sexual se
Cuando la violencia sexual se trivializa la sociedad aprende a minimizar y negar el daño hacia la infancia (Imagen Ilustrativa Infobae)

En Argentina, siete de cada diez víctimas de violencia sexual son niñas, niños y adolescentes; ocho de cada diez abusos ocurren en entornos familiares o cercanos; y, sin embargo, la mayoría nunca llega a denunciarse.

En lugar de interpelar a la sociedad por su deuda con la infancia, se instala un discurso que banaliza y desplaza. No abundan las entrevistas a sobrevivientes ni se convoca lo suficiente a especialistas capaces de dimensionar el drama y sus secuelas. En cambio, lo que ocupa el centro es la ofensa del ofensor, su victimización. La cancelación nunca se erige como castigo, sino como respuesta social frente a la barbarie de dichos y actos.

Mientras las cifras de abusos crecen, la escena pública desplaza lo intolerable hacia un debate ficticio. Así, la indignación social se orienta hacia un problema singular, mientras la violencia contra la niñez se vuelve paisaje naturalizado, una pandemia silenciada.

El mensaje que reciben niñas y niños cuando la violencia se trivializa es demoledor: aprenden que sus voces valen menos, que el daño puede ser negado y que el ofensor puede ser celebrado. Esa pedagogía del silencio y de la sumisión hiere profundamente, perpetúa la impunidad y deja marcas difíciles de reparar.

Romper este corrimiento narrativo es
Romper este corrimiento narrativo es indispensable para restituir el lugar central de niñas, niños y adolescentes, dijo la licenciada Almada (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una sociedad que banaliza la violencia contra su infancia compromete no sólo su presente, sino también el porvenir de su salud colectiva. Romper este corrimiento narrativo es indispensable para restituir el lugar central de niñas, niños y adolescentes y construir una cultura de memoria, justicia y cuidado que no tolere la impunidad.

* Sonia Almada: es Lic. en Psicología de la Universidad de Buenos Aires. Magíster Internacional en Derechos Humanos para la mujer y el niño, violencia de género e intrafamiliar (UNESCO). Se especializó en infancias y juventudes en Latinoamérica (CLACSO). Fundó en 2003 la asociación civil Aralma que impulsa acciones para la erradicación de todo tipo de violencias hacia infancias y juventudes y familias. Es autora de tres libros: La niña deshilachada, Me gusta como soy y La niña del campanario.

Últimas Noticias

Agua con gas: qué efectos tiene en la salud y qué recomiendan los expertos

Especialistas señalan que esta bebida puede ser una alternativa para reducir el consumo de refrescos azucarados y favorecer la hidratación, aunque recomiendan moderarla en personas con ciertas condiciones digestivas

Agua con gas: qué efectos

Descubren que la combinación de ciertos pólipos intestinales multiplicaría el riesgo de cáncer colorrectal

Una investigación australiana identificó que la coexistencia de adenomas y lesiones serradas en el colon incrementa hasta cinco veces las probabilidades de desarrollar patologías malignas, lo que plantea la necesidad de fortalecer los controles médicos y ajustar las estrategias de prevención

Descubren que la combinación de

Un estudio español desmiente los riesgos del flúor en la pasta de dientes y respalda su seguridad

Investigadores de la Universidad de Granada concluyeron que los compuestos utilizados en productos de higiene bucal, en las concentraciones habituales, no implican efectos adversos para el cerebro ni la tiroides y ayudan a prevenir la caries, según una revisión de evidencia científica

Un estudio español desmiente los

Riesgos y advertencias sobre el consumo de energizantes antes del entrenamiento físico

Especialistas advierten sobre los posibles efectos adversos de estas bebidas en jóvenes y adultos, y subrayan la importancia de conocer los componentes y consultar con un profesional antes de incorporarlas a la rutina deportiva

Riesgos y advertencias sobre el

Más allá de la palta: alimentos con grasas saludables que ayudan a cuidar el corazón

Especialistas destacan distintas opciones que aportan lípidos beneficiosos y nutrientes claves para favorecer el bienestar cardiovascular

Más allá de la palta: