
Hace 40 años, cuando veía un paciente con una probable meningitis sentía que debía actuar rápido y comenzar el tratamiento adecuado. Actualmente, con todas las posibilidades de inmunización existentes, cuando veo un paciente con síntomas de meningitis siento que llegamos tarde.
En mis primeros años de formación pediátrica, y luego como infectólogo, mi preocupación era diagnosticar precozmente la meningitis u otras formas invasivas producidas por bacterias frecuentes en los niños pequeños. Diagnosticarla de manera temprana nos permitía comenzar rápidamente con antibióticos, y evitar en lo posible la muerte y las secuelas que, a pesar de los esfuerzos, algunas veces igual ocurrían.
PUBLICIDAD
Especialmente temible era la “meningococcemia”, una infección bacteriana grave, que constituía una de las principales causas de la meningitis, con un 50% de mortalidad sin tratamiento antibiótico, y 15% a 20% con tratamiento. El impacto emocional y social de la enfermedad afectaba a la familia, la escuela, los clubes y también al centro hospitalario donde llegaba el paciente.

La noticia entonces recorría rápidamente los pasillos, las salas, el ateneo y por supuesto el bar. Se instalaba la sensación de que no llegábamos a tiempo, que la enfermedad nos ganaba y perdía el enfermo. Las secuelas de la meningococcemia (principalmente las amputaciones de algún miembro) nos afectaban profundamente y condicionaban la vida personal, social, laboral y deportiva del paciente. Algunos comentaban “es el destino”.
PUBLICIDAD
Cuarenta años después, ya no vemos estas patologías con tanta frecuencia. ¿Suerte? ¿Destino? No, vacunas y libre albedrío. Vacunarnos o vacunar a nuestros hijos es ejercer un derecho y también utilizar nuestro libre albedrío con un sentido positivo. Es colocarnos del lado de la solución y no del problema.

En la actualidad, observamos la reaparición de meningitis y otras formas invasivas de enfermedades inmunoprevenibles. El Boletín Epidemiológico Nacional número 657, correspondiente a la semana epidemiológica 23 de este año, nos alertaba que durante el año 2022 se habían confirmado 237 casos de meningitis bacteriana, de los cuales 24 fallecieron. Este aumento respecto a años anteriores está relacionado con bajas coberturas de inmunización (algunos padres que no vacunaron a sus hijos), con serotipos (variantes del virus) de neumococos no incluidos en la vacuna y con la infección por meningococo B en niños menores de 5 años, cuya vacuna aún no está en calendario nacional en la Argentina.
PUBLICIDAD
Aunque la pandemia de COVID-19 también tuvo que ver con la disminución de las vacunaciones, como se observó en varios estudios de diferentes países, podríamos decir que las vacunas son víctimas de su propio éxito: cuando la enfermedad ya no se ve tan frecuentemente, la percepción de necesidad de la vacuna disminuye.
Un informe reciente de UNICEF sobre América Latina y el Caribe destaca que 1 de cada 4 niños y niñas de la región carece de vacunas vitales, haciendo retroceder las tasas de cobertura de inmunización a los niveles de hace casi 30 años.
PUBLICIDAD

En un mundo globalizado y con desarrollo tan amplio en inmunización, no deberíamos llegar tarde. Ayudemos a que nuestro libre albedrío nos coloque del lado de la solución y no del lado del problema.
*El doctor Enrique Casanueva es docente de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral y médico consultor del Servicio de Infectología Infantil del Hospital Universitario Austral.
PUBLICIDAD
Seguir leyendo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Consultas médicas y vacunación antes de un viaje internacional: qué tener en cuenta de cara al Mundial 2026
Con brotes de sarampión en la región y mayor circulación de virus en América del Norte, especialistas en medicina del viajero aconsejan planificar una evaluación clínica personalizada y actualizar el esquema de inmunización con al menos cuatro a seis semanas de anticipación, según destino, duración de la estadía y antecedentes

Día Mundial de la Tiroides: qué función cumple y cómo detectar problemas a tiempo
Cambios en el ritmo del corazón, el tránsito intestinal, el ánimo o el peso pueden ser señales que conviene evaluar con estudios y una consulta médica

Cuál es la enfermedad tiroidea que afecta la salud de los ojos y cómo reconocer sus señales de alerta
Los trastornos autoinmunes que afectan el equilibrio hormonal pueden provocar alteraciones en la salud visual y la calidad de vida. Detectar signos tempranos y conocer qué acciones agravan el cuadro resulta clave

Las pequeñas acciones diarias que alivian el estrés crónico
Aprender a reconocer las señales del cuerpo ayuda a manejar la tensión y encontrar calma en medio del ritmo acelerado, según la psicóloga Begoña G. Larrauri

Por qué sumar sandía puede marcar la diferencia en tu salud
Estudios recientes vinculan su consumo con una mejor calidad de la dieta, menor ingesta de azúcares añadidos y posibles efectos positivos sobre la función cardiovascular



