
El sueño juega un papel fundamental en la salud integral. Una buena noche de descanso permite que el cuerpo recupere energía, despertarse renovado y listo para afrontar el día. Con vidas ocupadas y estresantes, el ruido constante y las distracciones frecuentes, la mayoría de las personas adultas en el mundo no cumplen con las siete a ocho horas de sueño por noche que recomiendan la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Ahora, un estudio de los hábitos de sueño que involucró a más de 7.000 personas llevado a cabo por especialistas del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (INSERM), en París, descubrió que siete de cada diez afecciones cardiovasculares, como los ataques cardíacos, podrían prevenirse si las personas durmieran bien por la noche. Los especialistas presentaron sus conclusiones en Barcelona en el marco del ESC Congress 2022, el encuentro internacional organizado por la Sociedad Europea de Cardiología.
“Se esperaba la baja prevalencia de personas que duermen bien dada nuestra vida ocupada las 24 horas del día, los 7 días de la semana -afirmó Aboubakari Nambiema, investigador del INSERM-. Nuestro estudio ilustra el potencial de dormir bien para preservar la salud del corazón y sugiere que mejorar el sueño está relacionado con menores riesgos de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular. Dado que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en todo el mundo, se necesita una mayor conciencia sobre la importancia de dormir bien para mantener un corazón sano”.

Desafortunadamente, según los datos revelados por el estudio, pocas personas realmente obtienen un descanso saludable, según este nuevo documento de los especialistas franceses, el 90% de las personas suelen dormir mal.
La investigación sugirió que el 72% de los nuevos casos de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular cada año pueden evitarse con un mejor sueño. La enfermedad cardiovascular, que incluye ataques cardíacos o insuficiencia cardíaca, es una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo.
El equipo analizó los hábitos de sueño de 7.200 hombres y mujeres de entre 50 y 75 años, que no mostraban signos previos de enfermedad cardiovascular, durante diez años comenzando en 2008. Todos los participantes se sometieron a un control de salud física al comienzo del estudio y luego se les pidió que completaran un cuestionario diseñado para calificar su salud del sueño en función de cinco criterios, cada uno calificado de 0, que indica un sueño deficiente, a cinco, que indica un sueño óptimo.
Los investigadores evaluaron simultáneamente 5 hábitos de sueño: horas dormidas por noche, cronotipo, frecuencia de insomnio, ocurrencia de apnea del sueño y frecuencia de somnolencia diurna. Se consideró que el diez por ciento tenía hábitos de sueño óptimos y el ocho por ciento, malos.

Los clasificados como durmientes óptimos dormían entre siete y ocho horas por noche. Además, nunca o rara vez tenían insomnio, no dormían muchas siestas durante el día, no sufrían de apnea del sueño y, en general, eran personas mañaneras.
Más tarde, el equipo verificó la ocurrencia de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular cada dos años durante un período de una década, ajustando los datos según una serie de factores que incluyen edad, sexo, consumo de alcohol, hábito de fumar, índice de masa corporal, nivel de colesterol y antecedentes familiares.
En su evaluación descubrieron que aquellos con una puntuación de 5 en la escala tenían un 75% menos de riesgo de enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular en comparación con aquellos con una puntuación de 0 o 1, y cada punto alteraba el riesgo en alrededor de un 20 por ciento. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), casi la mitad de las personas dicen que sienten sueño durante el día entre tres y siete días a la semana.

En sintonía con estos resultados, en junio, la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), actualizó la lista de esenciales para una buena salud vascular e incluyó el dormir bien como un escudo protector contra las enfermedades cardíacas.
8 esenciales para la salud del corazón
Los componentes de Life’s Essential 8™ para una salud cardiovascular óptima se dividen en dos áreas principales: conductas de salud y factores de salud. Los comportamientos de salud incluyen la dieta, la actividad física, la exposición a la nicotina y el sueño. Los factores de salud son el índice de masa corporal, los niveles de colesterol, el azúcar en la sangre y la presión arterial.
En esta reciente actualización, la Asociación Americana del Corazón, indicó que medido por el promedio de horas de sueño por noche, el nivel ideal es de siete a nueve horas diarias para adultos
Los rangos ideales de sueño diario para niños van de 10 a 16 horas por día para niños de cinco años o menos; nueve a 12 horas para edades de seis a 12 años; y entre ocho a 10 horas para edades de 13 a 18 años.
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