La enfermedad de Huntington es un trastorno poco frecuente y hereditario que provoca movimientos involuntarios y problemas de memoria. Afecta el cerebro poco a poco y suele aparecer en adultos jóvenes o de mediana edad.
Científicos de los Estados Unidos y México consiguieron identificar que la proteína tóxica de Huntington no queda atrapada en una sola neurona, sino que se desplaza entre células.
Lo hacen al usar nanotubos de membrana, que son canales microscópicos que permiten que la enfermedad avance silenciosamente en el cerebro.

A traves de un estudio publicado en Science Advances, investigadores de la Universidad Atlántica de Florida, de los Estados Unidos, y la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otras instituciones, demostraron que las proteínas Rhes y SLC4A7 son esenciales para que se formen esos nanotubos y la huntingtina mutada pueda moverse de una neurona a otra.
PUBLICIDAD
Al bloquear SLC4A7, los nanotubos desaparecen y la proteína dañina deja de propagarse. El resultado señala un nuevo camino para desarrollar tratamientos que detengan la enfermedad de Huntington, al impedir que la proteína se extienda por el cerebro y cause más daño.
La travesía secreta de la proteína de Huntington

La enfermedad de Huntington (EH) se produce por una mutación en el gen de la huntingtina, ubicado en el cromosoma 4.
Esta alteración genera una producción anormal de la proteína, que daña progresivamente ciertas áreas del cerebro responsables del control motor, las emociones y las capacidades cognitivas, explicó a Infobae la doctora María Eugenia González Toledo, coordinadora médica General del Instituto de Neurociencias de INECO.
PUBLICIDAD
Uno de los grandes desafíos científicos era comprender cómo la huntingtina mutada pasaba de una neurona a otra y expandía el daño cerebral. Durante mucho tiempo, los científicos sospecharon que la proteína no se limitaba a una sola célula, pero no sabían cómo lograba viajar y empeorar la enfermedad. Por eso, los investigadores que publicaron en Science Advances intentaron averiguar si la proteína tóxica usaba caminos físicos y directos entre células, además de las conocidas señales químicas.
Entender ese proceso resultaba clave para imaginar nuevas terapias que pudieran bloquear la expansión del daño desde el principio.
Claves en nanotubos de membrana

En el laboratorio, los investigadores detectaron que dos proteínas, Rhes y SLC4A7, colaboran en la superficie de las neuronas. Rhes actúa como activador y SLC4A7 regula el equilibrio interno de la célula. Juntas, permiten que se formen los nanotubos de membrana, canales tan pequeños que solo pueden verse con microscopios especiales.
PUBLICIDAD
A través de esos nanotubos, la proteína dañina viaja rápidamente entre neuronas, extendiendo la enfermedad.
Srinivasa Subramaniam, uno de los investigadores, dijo: “Este trabajo cambia fundamentalmente la manera en que pensamos sobre la progresión de la enfermedad de Huntington”.

El equipo bloqueó SLC4A7 mediante herramientas genéticas y medicamentos. Cuando esta proteína no funcionaba, los nanotubos de membrana no se formaban y la huntingtina mutada quedaba atrapada en la célula original.
Lo mismo ocurrió en células en laboratorio y en cerebros de ratones modificados para el estudio.
En los ratones sin SLC4A7, la transferencia de la proteína tóxica en el cerebro se redujo, especialmente en el estriado, la región más afectada por la enfermedad.
PUBLICIDAD

Estos resultados apoyaron la idea de que cortar estos puentes puede frenar el avance de la patología.
La investigación sugirió que la colaboración entre Rhes y SLC4A7 resulta esencial para que la proteína dañina se propague.
Subramaniam mencionó que “al identificar SLC4A7 como socio clave de Rhes, hemos descubierto un nuevo objetivo potencial para detener esa propagación en su origen”.
Un hallazgo con impacto más allá de Huntington

El descubrimiento de los nanotubos de membrana tiene implicancias en otras enfermedades, ya que también aparecen en trastornos neurodegenerativos y en cáncer.
En esas afecciones, también las células usan rutas similares para pasar señales y defenderse de medicamentos. Así, el mecanismo podría repetirse en distintos tipos de daño cerebral.
PUBLICIDAD
Los científicos sostuvieron que desarrollar medicamentos para bloquear SLC4A7 puede ser clave para impedir la formación de nanotubos y la transmisión de la proteína mutada.

Aclararon que, aunque los resultados en células y ratones son prometedores, falta probar la seguridad y eficacia en seres humanos.
Sin embargo, los resultados del estudio despiertan más esperanza para favorecer el desarrollo de mejores terapias que no solo de la enfermedad de Huntington, sino también de otras afecciones cerebrales y algunos tipos de cáncer.
En la entrevista con Infobae, la doctora González Toledo comentó sobre en qué está hoy la investigación sobre la enfermedad y qué sumaría el nuevo estudio.
PUBLICIDAD
“En este momento, se presta atención al desarrollo de un medicamento experimental, conocido como PTC518 para tratar la enfermedad de Huntington. Es un modulador y modificador del empalme del ARN mensajero que busca reducir la producción de la proteína tóxica huntingtina en el cuerpo y se evalúa en un ensayo clínico en fase III”, mencionó.
Con respecto al trabajo publicado en Science Advances, la experta mencionó que “los científicos presentaron una estrategia que parece atractiva porque intenta frenar la propagación de la proteína entre neuronas, lo que podría sumar una alternativa útil, especialmente si se aplica en etapas tempranas de la enfermedad. Por supuesto, deberá demostrarse su eficacia y seguridad en ensayos clínicos con seres humanos".
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La revolución científica que permite rastrear la basura espacial en tiempo real
En los últimos meses, dos avances tecnológicos rompieron paradigmas. Cómo el uso combinado de radiotelescopios y sistemas sísmicos marca un antes y un después en la vigilancia del espacio

Un estudio identificó un antioxidante con potencial para impulsar la regeneración muscular: cómo funciona
Liderado por la Universidad de Kyushu y realizado en modelos animales, el trabajo halló un compuesto que restaura la actividad de una proteína clave para reparar ese tejido envejecido y acelera la recuperación tras la atrofia

Abrir una cuenta en redes sociales antes de los 14 años podría afectar el rendimiento escolar, según un estudio
La investigación siguió a 5.227 alumnos de Italia y detectó que el uso entre los 11 y 13 años reduce los resultados en lengua y matemáticas, con una pérdida equivalente a medio año de aprendizaje

Identifican rastros de “ADN fantasma” en humanos modernos heredados de linajes antiguos desconocidos
El trabajo estima que entre 0,5% y 1% del material genético actual proviene de esa ascendencia, separada hace miles de años. Cómo logró incorporarse al genoma

Argentina avanza en el espacio con el satélite SABIA-Mar
El experto Diego Córdova analizó el regreso argentino a la órbita con el nuevo observatorio espacial nacional que será lanzado en 2027. La entrevista fue realizada en Infobae al Mediodía, donde repasó logros y desafíos del sector espacial nacional



