Cada 31 de mayo se conmemora el Día Mundial sin Tabaco, una fecha instituida por la OMS para promover la toma de conciencia sobre los efectos nocivos y letales del consumo de cigarrillos y la exposición al humo de tabaco ajeno. Ahora con la moda del cigarrillo electrónico, el debate se vuelve a instalar (Shutterstock)
Cada 31 de mayo se conmemora el Día Mundial sin Tabaco, una fecha instituida por la OMS para promover la toma de conciencia sobre los efectos nocivos y letales del consumo de cigarrillos y la exposición al humo de tabaco ajeno. Ahora con la moda del cigarrillo electrónico, el debate se vuelve a instalar (Shutterstock)

Es difícil desarmar la paradoja actual alrededor del cigarrillo y sobre todo de la lucha antitabáquica en la Argentina, que se puede extrapolar a cualquier país del globo: si bien cada vez menos argentinos fuman, bajó la edad de inicio en el consumo de tabaco. Y además, el cigarrillo electrónico o E-Cig aparece como una tendencia cada vez más frecuente entre adolescentes y adultos jóvenes.

El consumo de tabaco es la principal causa evitable de enfermedad y muerte en el mundo. Según la OMS, cada año mata a más de 7 millones de personas, de las que más de 6 millones son consumidoras del producto y alrededor de 890.000 son no fumadoras, pero expuestas al humo de tabaco ajeno.

La mitad de los fumadores mueren de alguna enfermedad relacionada con el consumo de tabaco y viven en promedio 10 ó 15 años menos que los no fumadores. Todavía 1 de cada 5 personas aún hoy trabajan expuestas al humo de tabaco.

Las últimas  noticias que dejó la 4ta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR 2018) también estuvieron teñidas por el clarosocuro: por un lado, la prevalencia del consumo de tabaco continúa su tendencia descendente desde 2005, evidenciándose una reducción del 25%.

Sin embargo, cuando los indicadores parecían encaminarse, apareció el cigarrillo electrónico y también es necesario resaltar que la prevalencia de consumo de tabaco y la morbimortalidad atribuible continúan siendo de las más elevadas de la región.

Las campañas de salud pública en contra del tabaco y las leyes nacionales que prohíben fumar en lugares públicos son fuertes instrumentos para que la sociedad emprenda la lucha antitabáquica. Y generan una concientización de la población a considerar al tabaquismo como una enfermedad .. Ahora falta claridad y legislación sobre el cigarrillo electrónico (Shutterstock)
Las campañas de salud pública en contra del tabaco y las leyes nacionales que prohíben fumar en lugares públicos son fuertes instrumentos para que la sociedad emprenda la lucha antitabáquica. Y generan una concientización de la población a considerar al tabaquismo como una enfermedad .. Ahora falta claridad y legislación sobre el cigarrillo electrónico (Shutterstock)

El encantamiento del E- Cig

El cigarrillo electrónico o E-cig, consta de un recipiente en forma de cigarrillo o similar, con una batería interior para generar calor y una carga con una solución líquida que al calentarse produce un vapor que vehiculiza diferentes sustancias para ser inhaladas (acción de vapear). La solución líquida está compuesta por nicotina, saborizantes y otros productos químicos, que al calentarse no solo generan aerosoles de nicotina sino otros productos químicos que resultan tóxicos (carcinógenos, según los especialistas) para la salud.

La complejidad del E-Cig aparece cuando los especialistas advierten que lo que se denomina el "vapeo o vapping" (la "pitada electrónica") genera una adicción diferente en los adolescentes, no solo porque su cerebro aún está en desarrollo , sino también porque estos dispositivos son capaces de liberar la nicotina mucho más rápidamente, logrando un pico precoz de nicotina en el organismo.

El “repuesto” del cigarrillo electrónico más vendido en Estados Unidos tiene la misma cantidad de nicotina que un paquete de cigarrillos industriales (Foto: Archivo)
El “repuesto” del cigarrillo electrónico más vendido en Estados Unidos tiene la misma cantidad de nicotina que un paquete de cigarrillos industriales (Foto: Archivo)

En Argentina la venta de los E-Cig y sus accesorios está prohibida por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) desde 2011, y dicha prohibición fue confirmada en 2016. Pero igual la población puede acceder a comprarlo en Internet o en el exterior. Mientras en Estados Unidos la Food and Drugs Administration (FDA) impulsa una firme campaña para limitar la promoción y la venta de estos productos a los menores.

Para la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) la utilización de dispositivos que facilitan la inhalación de sustancias cuya seguridad no ha sido comprobada científicamente -como los E-Cig- complican los mensajes de la lucha antitabáquica, "las sociedades científicas comprometidas con una respiración sana, alertamos a la población general que evite la utilización de cualquier tipo de dispositivo que le facilite la inhalación de sustancias extrañas cuya seguridad no haya sido comprobada científicamente".

Los E-Cig son dispositivos que contienen nicotina, la misma sustancia tóxica que contiene el cigarrillo común. Según los expertos y las asociaciones científicas, la inhalación directa o de segunda mano de humo y/o aerosoles generados por estos aparatos electrónicos de liberación de nicotina u otros dispositivos representa una amenaza a la salud respiratoria. (Shutterstock)
Los E-Cig son dispositivos que contienen nicotina, la misma sustancia tóxica que contiene el cigarrillo común. Según los expertos y las asociaciones científicas, la inhalación directa o de segunda mano de humo y/o aerosoles generados por estos aparatos electrónicos de liberación de nicotina u otros dispositivos representa una amenaza a la salud respiratoria. (Shutterstock)

Rosa Estevan (MN 71.502), coordinadora de la sección Tabaquismo y Epidemiología de la AAMR apuntó, "la salud respiratoria demanda respirar aire puro; por eso el consumo a través de este tipo de dispositivos fue evaluado por primera vez en la Argentina (ENFR 2018), alcanzando una prevalencia de 1,1%, la cual es significativamente más baja que la que se observa en otros países del mundo, pero va en aumento. Es necesario alertar a la población sobre el riesgo de estas nuevas formas de fumar, del atractivo que representan para los jóvenes con sus sabores similares a golosinas y diseño novedoso, iniciándolos en esta adicción".

Mirada científica 

En diálogo con Infobae, el doctor Ignacio Gutiérrez Magaldi, médico clínico y presidente de la Sociedad de Medicina Interna de Córdoba puntualizó las consecuencias sobre la salud del cigarrillo electrónico, "es un dispositivo que simula a los cigarrillos convencionales, que permite inhalar nicotina y otras sustancias, sin combustión de tabaco. Su conocimiento por parte de la población, así como su comercialización y consumo viene en constante aumento. Su utilización se ha asociado a neumonía lipoidea e irritación de la vía aérea superior e inferior, y toxicidad por nicotina. Y presenta sustancias cancerígenas como nitrosaminas, formaldeído y metales como el níquel, cromo y plomo". 

El cigarrillo electrónico por dentro. “Su uso se lo ha relacionado al mantenimiento y/o a la iniciación a la adicción a nicotina y otras sustancias”, afirmó a Infobae el doctor Gutiérrez Magaldi
El cigarrillo electrónico por dentro. “Su uso se lo ha relacionado al mantenimiento y/o a la iniciación a la adicción a nicotina y otras sustancias”, afirmó a Infobae el doctor Gutiérrez Magaldi

El líquido del cartucho está compuesto por sustancias tales como agua, propilenglicol, glicerina, nicotina y aditivos con diferentes sabores (tabaco, menta y chocolate). El propilenglicol constituye la mayor parte del líquido y es el responsable de que el vapor sea visible. Al respecto el médico Gutiérrez Magaldi precisó a Infobae, "cuando se vaporiza el propilenglicol genera óxido de etileno; respirar bajos niveles de este gas durante un tiempo prolongado, puede producir irritación ocular, de la piel, de las vías respiratorias, cefalea y trastornos de la memoria".

"En estudios sobre trabajadores expuestos al óxido de etileno se ha observado un aumento del índice de casos de leucemia, cáncer de estómago, cáncer de páncreas, y enfermedad de Hodgkin. No existen hasta el momento estudios que demuestren con poder estadístico y buena metodología, que este producto sea eficaz para dejar de fumar".

El uso de diferentes modelos de cigarrillos electrónicos crece entre los adolescentes, y la ciencia ya descubrió que “gatilla” un tipo de adicción que es diferente a la que se desarrolla en adultos.

Recientemente un informe de la organización dedicada a la prevención de sustancias de abuso FCD, con apoyo de la Fundación Hazelden Betty Ford, advirtió sobre los riesgos de adicción para los adolescentes que en muchos casos no saben que estos cigarrillos electrónicos contienen nicotina y además sus cerebros están aún en formación.

"La introducción de la nicotina en el cerebro adolescente puede llevar a una lucha a lo largo de la vida con la adicción a la nicotina, ya sea introducida a través de los productos tradicionales del tabaco o por el vapeo", señaló en el reporte la especialista en prevención de los Estados Unidos, Stacey Wisniewski.

El año pasado, la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) descubrió que los adolescentes que utilizan cigarrillos electrónicos son más proclives a consumir marihuana. E identificó que los adolescentes que consumen nicotina por vapeo son cinco veces más propensos a consumir también cigarrillos comunes.

La Fundación Cardiológica Argentina advirtió sobre el rol del vapeador pasivo, con un potencial daño bastante similar al vapeador activo, por lo que llama a que se prohíba la práctica en todo recinto cerrado. (Shutterstock)
La Fundación Cardiológica Argentina advirtió sobre el rol del vapeador pasivo, con un potencial daño bastante similar al vapeador activo, por lo que llama a que se prohíba la práctica en todo recinto cerrado. (Shutterstock)

"La adicción es progresiva y puede extenderse a otras sustancias", resaltó Wisniewski, y agregó que esa particularidad es una razón para que la prevención y una intervención temprana son claves para impedir que la adicción se desarrolle.

La Fundación Cardiológica Argentina (FCA) también alertó sobre el nuevo flagelo relacionado con el tabaco: el consumo masivo de cigarrillos electrónicos por parte de adolescentes y adultos jóvenes. Para la FCA, el dato que surgió en la EFR 2018, de que el 1,1% de la población manifestó haber consumido cigarrillo electrónico alguna vez en su vida significa mucho más que una cifra: por primera vez en Argentina se contempló al cigarrillo electrónico como un factor de riesgo, al igual que la hipertensión arterial, el sedentarismo, el tabaco, el sobrepeso, la obesidad, entre otros.

La industria alzó la voz

La industria tabacalera también debió aggionarse a los tiempos. Con  mayorías antitabaco, pero aún con fieles consumidores de cigarrillos tradicionales, con el E-Cig emergió una forma de consumo más atractiva.

Las publicidades de la industria tabacalera sobre el cigarrillo electrónico apuntan a los adultos fumadores como estrategia para dejar de fumar, pero aún con poco respaldo científico. La industria afirma que es más seguro que el cigarrillo tradicional porque no genera adicción. (Getty Images)
Las publicidades de la industria tabacalera sobre el cigarrillo electrónico apuntan a los adultos fumadores como estrategia para dejar de fumar, pero aún con poco respaldo científico. La industria afirma que es más seguro que el cigarrillo tradicional porque no genera adicción. (Getty Images)

La industria repite como un latiguillo que los productos alternativos al cigarrillo -entre los que se encuentra el E-Cig- no están dirigidos a los no fumadores o a las personas que dejaron de fumar, sino que buscan ser una mejor opción para los fumadores adultos.

Pero la cuestión del millón -y aún pendiente para las tabacaleras- es reunir evidencia científica sobre los dispositivos electrónicos para adultos y consensuar la prohibición  del uso en los adolescentes. En general, las principales tabacaleras del mundo en busca del respaldo científico citan documentos de entidades públicas, como la Public Health England (PHE), en el Reino Unido, y continúan reuniendo información sobre los E-Cig para presentar a la máxima autoridad sanitaria de los Estados Unidos, la FDA, por sus siglas en inglés, y autorizar así su comercialización "como productos de riesgo reducido".  Actualmente en Estados Unidos rige una Ley del año 2009 que faculta a la FDA para regular los productos de tabaco, incluyendo la vigilancia de productos innovadores.

Un reciente y polémico informe de la misma Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) confirmó que el IQOS, el sistema de tabaco calentado eléctricamente, de Philip Morris International, es "apropiado" para la protección de la salud pública y lo ha autorizado para la venta en Estados Unidos. La decisión de la FDA es el resultado de la evaluación integral de la solicitud previa a la comercialización de productos de tabaco (PMTA), sometida a la Agencia en el año 2017.

En este contexto, en el plano local,  más que nunca cobra relevancia lo que señaló recientemente la Federación Cardiológica Argentina : "Se entiende la posibilidad de utilización de los cigarrillos electrónicos en los tratamientos de cesación tabáquica, como ha demostrado el grupo de la University College de Londres. Pero, combatimos enérgicamente el acceso de los adolescentes y adultos jóvenes a estos productos como primer contacto con derivados del tabaco".

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