Hoy mucha gente consulta por conflictos puntuales, pero no por eso inician un análisis (Getty)
Hoy mucha gente consulta por conflictos puntuales, pero no por eso inician un análisis (Getty)

Por una patología, para resolver un conflicto puntual, como una forma de desarrollo personal, para descubrir quién es quién en la historia familiar, por autoconocimiento, con el fin de evolucionar o lograr ciertas metas. Tan infinitas como personas existen pueden llegar a ser las causas que llevan a alguien a consultar a un psicólogo.

"La terapia es un recorrido, implica un proceso de trabajo personal que, entre otras cosas, lleva a que uno pueda asumir responsabilidad por las cosas que le pasan y que pueda tener un conocimiento de sí mismo y un mejor manejo de los recursos y herramientas que cada uno tiene para poder resolver situaciones". Así lo analizó para Infobae la licenciada en Psicología María Noel Lucano (MN 34260), quien resaltó que "la Argentina es un país con una cultura psicoanalítica muy importante".

Según la especialista, "la sociedad argentina es una de las más psicoanalizadas de América Latina" y las personas "particularmente eligen el psicoanálisis aunque hay otro tipo de terapias desde ya cada, aunque cada vez están creciendo más".

Antes había como una visión más sesgada de lo que era la psicoterapia y la gente se animaba menos a consultar

Lucano consideró que son "muchas variables" las que llevan a los argentinos a hacer terapia: "Cuestiones personales que tienen que ver con crisis, angustias, malestar, actualmente también la situación social que nos atraviesa como país y las cuestiones político económicas, están entre las más destacadas, pero son variadas las causas que hace que los argentinos decidan hacer terapia".

Una encuesta realizada este año por la Universidad Abierta Interamericana (UAI) reveló que entre quienes hacen terapia, 71,4% lo hace semanalmente, mientras que el 28,6% restante concurre de manera quincenal.

Psicoterapia. Motivaciones para comenzar la terapia, frecuencia, creencias, tal el nombre del relevamiento que concluyó que, del uno al diez, los motivos que más llevan a las personas a hacer psicoterapia son: tristeza, depresión o duelo, problemas familiares, disconformidad con algún aspecto actual de su vida, problemas de relaciones interpersonales, ansiedad y/o fobia, inseguridad o indecisión personal, busca de apoyo para la toma de decisiones, cuestiones de identidad (sexual, laboral o vocacional), problemas de pareja y cambios abruptos del ánimo.

Muchas veces hay síntomas físicos y/o somáticos que no se asocian con angustia o depresión (Getty)
Muchas veces hay síntomas físicos y/o somáticos que no se asocian con angustia o depresión (Getty)

La licenciada en Psicología María Romina Leardi (MN 55375) participó del diseño de la encuesta y es secretaria técnica de la carrera en la UAI, y en diálogo con Infobae reconoció que "en este último tiempo las consultas se incrementaron, quizá no por las problemáticas en sí mismas sino porque tal vez hay más conocimiento de cómo abordarlas o en qué momento consultar". "Antes había como una visión más sesgada de lo que era la psicoterapia y la gente se animaba menos a consultar; ahora hay más noción de lo que implica un proceso terapéutico y a qué apunta y esto permite tener contacto antes con el profesional para poder llevar adelante un tratamiento", agregó.

"En general, las personas que consultan buscan alguien en quien confiar. El diván viene después, cuando hay consciencia del sufrimiento y de que algo no anda bien en la vida, cuando la angustia y/o la depresión se hacen conscientes. Muchas veces hay síntomas físicos y/o somáticos que no se asocian con angustia o depresión". Para la licenciada en Psicología y vicepresidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), Mirta Goldstein (MN 3612), "darse cuenta de que, por ejemplo, se está deprimido, puede resultar de un proceso terapéutico".

Otros llegan a la consulta psicológica con la certeza de que repiten las mismas frustraciones pero tampoco son siempre los más dóciles para acceder a un tratamiento psíquico. "Las consultas más frecuentes son síntomas agudos como el ataque de pánico, alguna pérdida amorosa y la consciencia de ansiedad -resumió la especialista-. Para los psicoanalistas, que mayormente somos psicólogos de profesión, no es lo mismo consulta que pedido de análisis. Hoy mucha gente consulta por conflictos puntuales, pero no por eso inician un análisis. Nuestra posibilidad de acción es ofrecer alternativas para calmar el dolor psíquico, sea con terapias formales o informales".

En la actualidad, los pacientes exigen alivio; buscan sentir que la ayuda que le da el psicólogo es efectiva y rápida

Para la médica psicoanalista y presidente de APA, Claudia Borensztejn (MN 51671), la principal causa por la que los argentinos hacen terapia es para "solucionar problemas relativos a angustias que sienten, a su desorientación. Siempre una situación de incertidumbre social aumenta las angustias personales, económicas, las relacionadas con no encontrar pareja o problemas de somatización".

Y tras asegurar que "la Argentina, y, puntualmente la Ciudad de Buenos Aires, es históricamente una sociedad de alta consulta psicológica", Borensztejn destacó que "hay unos 60 mil psicólogos en la ciudad, las obras sociales brindan la cobertura, hay opción de tratarse en los hospitales y a diferencia de otros países no está mal visto ir al psicólogo, se lo usa como una herramienta de salida de crisis existenciales".

Sobre si en los tiempos que corren se observa un incremento en las consultas, la especialista en niños y adolescentes consideró: "No sé si aumentan las consultas, pero sí lo que se incrementa es la demanda de eficacia terapéutica. En los últimos tiempos los pacientes exigen alivio; el paciente busca sentir que la ayuda que le da el psicólogo es efectiva y rápida".

Ocho relatos de vida que se volvieron best seller

Historias de diván lo componen ocho relatos de vida, que Rolón compiló de sus sesiones
Historias de diván lo componen ocho relatos de vida, que Rolón compiló de sus sesiones

"Este no es un libro escrito exclusivamente para psicólogos, sino para todo aquel que se interese en el dolor y en la posibilidad de superarlo. Sus protagonistas no han sido el fruto de un capricho literario, sino que los he visto desgarrarse, reír, llorar, frustrarse y enojarse en mi consultorio semana tras semana". Así presentó el licenciado Gabriel Rolón su libro Historias de diván (2009) en el prólogo. De esta manera, los ocho relatos de vida que componen este libro están basados en casos reales. En sesiones en las que analista y paciente llegan a un acuerdo para encarar juntos uno de los caminos más duros: el que lleva a la verdad como único instrumento para destrabar el dolor.

Celos, anorgasmia, duelos, infidelidad, culpa -todos sentimientos y sensaciones tan a flor de piel en estos "tiempos modernos"- son algunos de los temas sobre los que Rolón, quien supo marcar un antes y un después en la difusión y en la defensa del psicoanálisis, despliega su personal manera de entender el psicoanálisis.

"Si algo caracteriza el proceso analítico es su capacidad de volvernos más sinceros con nosotros mismos y darnos la posibilidad de utilizar esa pequeña cuota de libertad que nos habita cuando rompemos las cadenas que nos mantienen presos del padecimiento. Ese y no otro ha sido el sentido de mi obra hasta este momento. Y es el sendero por el que seguiré andando mientras siga impulsándome la llama sagrada de la pasión por el psicoanálisis", decía el psicólogo por aquellos años.

El libro contó más de 300 mil ejemplares vendidos, traducciones al francés, portugués, alemán e italiano, series de televisión, obras de teatro, charlas, debates y congresos internacionales.

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