"El médico del futuro no tratará más al ser humano con drogas; curará y prevendrá las enfermedades desde la nutrición". La frase del inventor estadounidense Thomas Edison tiene más de un siglo. Sin embargo, la medicina tradicional occidental, basada en los medicamentos y las terapias paliativas, nos acostumbró a ser "pacientes", a esperar que las enfermedades se manifiesten para buscarles cura en lugar de prevenirlas.

Según la Organización Mundial de la Salud, más del 60% de las defunciones registradas en el mundo son consecuencia de enfermedades que podríamos haber evitado.

La alimentación industrializada, el alcohol, el tabaco, el sedentarismo, la toxicidad ambiental atentan contra la salud de cada uno (Getty Images)
La alimentación industrializada, el alcohol, el tabaco, el sedentarismo, la toxicidad ambiental atentan contra la salud de cada uno (Getty Images)

Para Rubén Mühlberger (MN 71.566), médico especialista en Anti-Aging y medicina regenerativa, hoy el crecimiento anual de las enfermedades crónicas mortales aumenta a un ritmo alarmante y es uno de los temas de debate para la comunidad médico científica:

-17,7 millones de personas mueren de ECV (enfermedades cardiovasculares).

-8,2 millones mueren de cáncer.

-3,2 millones mueren de enfermedades pulmonares obstructivas.

-1,6 millones mueren de diabetes. Y la obesidad (una de las causas principales de este mal) está considerada una epidemia; hay más de 1,7 billones de adultos en el mundo con sobrepeso.

Factores de riesgo, causas evitables: 

"La alimentación industrializada, el alcohol, el tabaco, el sedentarismo, la toxicidad ambiental forman parte de los factores epigenéticos que actúan día a día en contra de nuestra salud", comentó Ruben Mühlberger a Infobae.

8,2 millones de personas mueren de cáncer por año (Getty Images)
8,2 millones de personas mueren de cáncer por año (Getty Images)

Según el director del programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), el español Manel Esteller Badosa, el 10% de las enfermedades están determinadas por la genética, mientras que el 90% restante son consecuencia de los factores epigenéticos que se podrían estar modificando y alterando desde los hábitos saludables, como el deporte, la nutrición equilibrada orgánica y el tiempo de ocio al aire puro y libre.

Ahora, ¿por qué las enfermedades de este siglo se parecen poco y nada a las que padecían las generaciones pasadas? "Porque la revolución industrial y tecnológica lograron revolucionar para mal nuestro entorno, nuestra alimentación y nuestras costumbres. No sólo contaminaron tierra, agua y aire; también dejaron al alcance de nuestra boca las comidas sabrosas, saciantes, enlatadas y rápidas carentes de nutrientes esenciales; y  nos entregó toda la maquinaria high tech para que nuestra vida sea cada vez más sedentaria gracias a los transportes y las computadoras de avanzada", enfatizó el médico.

El 10% de las enfermedades están determinadas por la genética, mientras que el 90% restante se pueden prevenir (Getty Images)
El 10% de las enfermedades están determinadas por la genética, mientras que el 90% restante se pueden prevenir (Getty Images)

A nivel científico, la epigenética, es, según la definición sencilla de Esteller, "los signos de puntuación que regulan los genes". Lo que explica que las enfermedades que pueda padecer una persona en el futuro no están determinadas por completo en el ADN y cuenta el caso de dos gemelos casi idénticos para ejemplificar esto: mientras uno de ellos tuvo una vida sana y longeva, el otro murió joven de cáncer de pulmón. "El ADN nos da una tendencia para tener enfermedades pero no es una carta definitiva", explicó. Modificarla o no es, por ahora, responsabilidad nuestra.

Los asesinos cotidianos seriales

Para Syed Amin Tabish, profesor del Hospital and Health Services Administration, la diabetes es un importante problema de salud pública que se está acercando a proporciones epidémicas a nivel mundial. Hoy en día, hay más de 312 millones de obesos adultos en el mundo y unos 155 millones de niños con sobrepeso u obesidad. Para Tabish, una epidemia de diabetes está en marcha. Y el gran culpable de esto es la comida industrializada.

La diabetes es un importante problema de salud pública que se está acercando a proporciones epidémicas a nivel mundial (Getty Images)
La diabetes es un importante problema de salud pública que se está acercando a proporciones epidémicas a nivel mundial (Getty Images)

Según el doctor Joel Fuhrman, autor del libro Genocidio de comida rápida: cómo la comida procesada nos está matando y lo que podemos hacer al respecto, debemos entender por "comida rápida" todo alimento que se encuentre en una bolsa, lata, caja o envoltorio; ya que significa que está prefabricado. La comida rápida se digiere rápidamente y se absorbe rápidamente en el torrente sanguíneo. Y no solo se encuentra en los restaurantes, sino también debemos tener cuidado en aquellos alimentos que están en las verdulerías, carnicerías y supermercados.

"Toda esta clase de comida, son los que originan la diabetes, la obesidad, la muerte cardíaca prematura, el cáncer, los derrames cerebrales, entre otras enfermedades fatales", dice el médico. Para Fuhrman, la alimentación industrial está alterando también nuestra salud cerebral, ya que es la principal causa de depresión.

Comer comida rápida una vez por semana aumentaba el riesgo de morir por enfermedad coronaria en un 20% (Shutterstock)
Comer comida rápida una vez por semana aumentaba el riesgo de morir por enfermedad coronaria en un 20% (Shutterstock)

Un estudio publicado en el Journal of Adolescence Health, asegura que comer una porción de papas fritas a la semana durante la adolescencia aumenta un 27% el riesgo de cáncer de mama en el futuro. Otro estudio realizado por Circulation descubrió que comer comida rápida una vez por semana aumentaba el riesgo de morir por enfermedad coronaria en un 20%.

La alimentación inteligente 

Según el médico cuando se habla  de alimentación inteligente, hablamos de cambiar nuestros hábitos, de decirle "no" a los alimentos industriales.
Probablemente todos los intereses comerciales que nos imponen alimentos industrializados, congelados, agroquímicos y procesados (tóxicos, modificados, carentes de nutrientes esenciales) desde las góndolas de los supermercados prevalezcan sobre el sentido común y la naturaleza. Los organismos genéticamente modificados de forma artificial son los culpables de nuevas alergias y enfermedades actuales.

Como nuestro cuerpo no puede identificar las moléculas extrañas que ingerimos, las rechaza. Así de simple y mortal. Hoy el 10% de la población muere a causa de los alimentos industriales.

Hoy el 10 % de la población muere a causa de los alimentos industriales (Getty Images)
Hoy el 10 % de la población muere a causa de los alimentos industriales (Getty Images)

La alimentación inteligente le dice "sí" al fenómeno orgánico: el movimiento que iniciaron los agricultores ecológicos en los 90 para hacerle frente a la propagación de productos transgénicos.

La nutrición que cura y previene 

El análisis pormenorizado de la evolución de la dieta del hombre paleolítico hasta nuestros días revela un aumento en el consumo de las grasas saturadas, hidratos de carbono refinados y sodio, elementos de un alto contenido calórico. Sin embargo, ha disminuido el consumo de hidratos de carbono complejos y beneficiosos, como el almidón y el potasio. Por eso, si bien podemos asegurar que las dietas genéricas no funcionan, cualquiera puede mejorar su salud si se adapta al estilo de ingesta de nuestros ancestros, siguiendo la pirámide nutricional de aquel entonces. La pirámide alimentaria orthomolecular está inspirada en esta nutrición de antaño que hoy está de moda entre las estrellas de Hollywood y en el mundo del deporte.

Una dieta saludable y orgánica, practicar actividad física con regularidad son la clave para prevenir (Getty Images)
Una dieta saludable y orgánica, practicar actividad física con regularidad son la clave para prevenir (Getty Images)

La nutrición inteligente es la única forma de frenar el mal de nuestros tiempos. En todos los casos, una dieta saludable y orgánica, practicar actividad física con regularidad y no abusar del tabaco y el alcohol son las claves de la prevención.

"También darnos tiempo para hacer aquello que nos gusta: no olvidemos que las enfermedades comienzan en nuestra psiquis y alimentar el alma nos ayudará a proteger nuestro sistema inmune", enfatizó el especialista y agregó, "controlar los factores de riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, como la presión arterial, el colesterol y la hiperglucemia o la diabetes, también es muy importante para evitar la lista negra de las enfermedades de este siglo". 

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