
En la Chacra Experimental Integrada El Pato, en Berazategui, se puso en marcha un ensayo de cáñamo que combina investigación aplicada y articulación institucional para explorar nuevas alternativas productivas en la provincia de Buenos Aires. El predio —dependiente del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) y el municipio local— funciona como plataforma para evaluar la adaptabilidad del cultivo a las condiciones edafoclimáticas del cinturón hortícola y generar información técnica que permita su desarrollo a escala comercial.
El trabajo es llevado adelante en conjunto por la UNAJ, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y el Ministerio provincial, con participación de equipos técnicos, investigadores, especialistas en alimentos y estudiantes universitarios que realizan seguimiento en campo y análisis agronómicos. El objetivo central es medir variables clave para su incorporación en sistemas productivos reales, como fechas de siembra, densidad de implantación y asociación con otros cultivos.
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El ensayo contempló tres ventanas de siembra —20 de octubre y 29 de diciembre de 2025, y 19 de enero de 2026— para evaluar su impacto en el desarrollo, rendimiento y comportamiento general del cultivo. También se analizan distintas densidades para medir la producción de biomasa y granos por metro cuadrado, así como la respuesta sanitaria y fenológica. En la última fecha, el cáñamo se implantó en asociación con tomate, anco y maíz, una estrategia alineada con los esquemas diversificados característicos del cordón hortícola bonaerense.

La experiencia actual dialoga con una tradición histórica profunda. A fines del siglo XVIII, Manuel Belgrano impulsaba el cultivo de cáñamo como herramienta estratégica para el desarrollo económico y la producción de insumos textiles y navales. Si bien aquellas iniciativas no prosperaron, anticiparon debates productivos que hoy vuelven a cobrar vigencia en el marco de la búsqueda de alternativas sustentables.
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Durante el siglo XIX y buena parte del XX, el cáñamo tuvo una presencia acotada pero persistente en la Argentina, con experiencias industriales que alcanzaron su mayor desarrollo en territorio bonaerense. Ese proceso se interrumpió a mediados de la década de 1970, cuando la prohibición del cultivo desarticuló el entramado productivo existente y desplazó una cadena con potencial industrial.
Hoy, el ensayo en El Pato retoma esa historia apuntando a generar evidencia técnica sólida que permita evaluar el cáñamo como alternativa forrajera, industrial y alimenticia, y adaptarlo a los desafíos actuales de la agricultura bonaerense, con foco en la diversificación y la sustentabilidad productiva.
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