
Argentina exportó carne bovina libre de deforestación por primera vez en su historia. El embarque, que tiene destino Alemania -principal comprador de carne argentina en la Unión Europea- “representa un avance fundamental en el marco de las políticas de impulso exportador que promueve el Gobierno Nacional”, ya que fortalece la producción ganadera con baja huella ambiental, en sintonía con las demandas de los principales mercados del mundo, informaron desde la Secretaría de Bioeconomía de la Nación.
El envío fue considerado “un hito” con foco en los consumidores y los crecientes requerimientos para acceder a los mercados de exportación.
Desde la Secretaría, explicaron que el Gobierno Nacional trabaja en “la generación del marco regulatorio y los bienes públicos necesarios” para que los operadores privados puedan avanzar en sistemas de trazabilidad y certificación de los productos. El objetivo es aumentar el valor de las exportaciones e “incrementar la participación de Argentina en los mercados de destino”.
En 2023, Argentina exportó 49 mil toneladas de carne bovina a la Unión Europea por un total de USD 479 millones, siendo el segundo destino de exportación detrás de China, según datos oficiales.
La carne que hoy partió con rumbo a Alemania será degustada en un evento que se realizará en la Embajada Argentina el próximo 3 de junio.
Deforestación cero
El Parlamento Europeo aprobó en 2023 una ley que limita la importación de productos que procedan de zonas recientemente deforestadas. Implica, en una primera etapa, a carnes, soja, madera, café y palma provenientes de regiones desmontadas, y entrará en vigencia en 2025.
A partir de esta ley, Europa no aceptará productos que procedan de tierras deforestadas ni que hayan provocado deforestación después del 31 de diciembre de 2020. De este modo, de ahora en más, las empresas tendrán que demostrar que sus productos cumplen la legislación del país de origen.

Esta norma contra la “deforestación importada” implica que en el mediano plazo no podrán ingresar a Europa productos realizados en desmontes posteriores a 2020 (ya sean legales o ilegales) tales como ganado, soja, madera, cacao, café, palma, caucho, carbón y papel. La ley también incluye a los derivados de estos productos, como chocolates o muebles.
¿Cómo nos impacta la normativa europea?
Con la promulgación de la regulación 2023/1115, la Unión Europea (UE) busca que una serie de productos importados en los países del bloque no provengan de zonas deforestadas. Para Argentina, de entre estos productos se destacan los que derivan del ganado bovino y de la soja, bienes fundamentales para las exportaciones argentinas. La normativa también incluye al cacao, el café, el aceite de palma, el caucho y la madera, y algunos de sus productos derivados.
Europa, hacia la neutralidad del Carbono
“En un mundo que se mueve hacia cadenas de suministros más resilientes y estratégicas y en el marco del cambio climático, el Pacto Verde Europeo busca la neutralidad del carbono de Europa para 2050″ señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Y agrega que los europeos han puesto “el foco en los productos que han sido identificados como los principales conductores en el avance de la frontera agrícola sobre los bosques”.
Según la norma, conocida por su sigla EUDR, la fecha de vigencia es el 30/12/2024, cuando cualquier importador del bloque debe confirmar que los productos que ingresan al mercado europeo e incluidos en la norma están libres de deforestación al 31/12/2020. Es decir, que la transformación de un lote de bosque a lote bajo producción de soja o bajo cría de ganado bovino no debe darse luego de fines del 2020.
Todo lote que haya sido o sea deforestado del 2021 en adelante no podrá ser utilizado para agricultura o ganadería en el caso que la materia prima o sus productos tengan por destino a la Unión Europea.
Evaluación
Las autoridades de la UE deberán tener acceso a información (como por ejemplo, la geolocalización) y realizarán controles con ayuda de herramientas de seguimiento por satélite y análisis de ADN para comprobar de dónde proceden los productos.
A partir de su entrada en vigencia, un comité de la Unión Europea clasificará a los países, o a partes de ellos, como de bajo, medio o alto riesgo mediante una evaluación en un plazo de 18 meses. Esto implica que cuanto mayor sea el riesgo de deforestación, mayor será el control sobre las empresas para exportar a Europa. La norma incluye a bosques primarios y secundarios (los primeros se caracterizan por no haber sido transformados o alterados por la actividad industrial).
El informe elaborado por Patricia Bergero y Guido D’Angelo para la BCR detalla que la norma prevé, además, que la trazabilidad vía geolocalización deberá realizarse independientemente del riesgo que la UE le impute a cada país o zona productiva.
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