
Martín Llaryora tiene tres objetivos concretos por delante: mantener el pulso de la gestión provincial, hacer todo el equilibrio posible en su vinculo con la Casa Rosada y enfocar su trabajo político y electoral en el camino a su reelección en Córdoba. Después, si llega a existir un después frente a un eventual triunfo en la provincia, puede convertirse en un actor nacional. Todo a su tiempo.
El gobernador cordobés es uno de los nombres propios que da vuelta por el peronismo nacional en la ronda de posibles candidatos para la elección presidencial. Tiene un perfil moderado, es el último resultado político de una generación marcada por el cordobesismo que arrancaron José Manuel De la Sota y Juan Schiaretti, y tiene una mirada más aperturista que su antecesor respecto a las alquimias de las articulaciones políticas.
PUBLICIDAD
Esta semana Llaryora dio un salto en la agenda política cuando se conoció que tuvo un encuentro en un hotel del centro porteño con el pastor evangélico Dante Gebel, que desembarcó esta semana en Argentina en modo electoral y dejó en clara su vocación de ser candidato presidencial el año que viene. Lo dijo sin decir, como suele hacer cualquier político de trayectoria.
En esa reunión hubo una mirada compartida del momento actual de la Argentina y, especialmente, de la situación económica que atraviesa el sector laboral y productivo. La intención del pastor es hacer una actividad en Córdoba con su fundación River Arena y le anticipó ese movimiento al Gobernador. “Fue una charla de acercamiento, no de rosca política”, precisaron a Infobae cerca del cordobés.
PUBLICIDAD

Existe un punto de contacto entre Llaryora y Gebel en el comienzo de la relación. El actual secretario de Culto de Córdoba, Mariano Almada, estuvo presente en el acto lanzamiento de Consolidación Argentina en Lanús, y mantiene vínculos activos con el incipiente armado nacional.
“Hay expectativa en algún sector de la gente de que el próximo presidente siga siendo un outsider y que no haya un pasaje a otro extremo. La gente está cansada de Milei pero no está claro que quiera volver a la política tradicional”, analizó un dirigente del peronismo cordobés que mira con respeto y sorpresa la apuesta de Gebel.
PUBLICIDAD
Llaryora aparece en esa conversación como un actor nacional, pero marcando las limitaciones de su vinculación política con la propuesta. Al Gobernador hoy solo le interesa su reelección. Trabaja para eso. Cumple a rajatabla el axioma de que hay que ganar primero en casa para después pensar en otro partido. Si es que llega, si es que la posibilidad se presenta o las circunstancias son las apropiadas.
Los principales actores del peronismo entienden que existe la necesidad de ir hacia una reconstrucción de la relación con el peronismo cordobés. En la mayoría de las tribus está ese pensamiento presente y tiene que ver con la necesidad de incorporar a la fuerza política que gobierna hace 26 años la provincia. Llaryora lo sabe y tiene contactos con todos. Pero mantiene la cautela y la discreción.
PUBLICIDAD

“Hoy todo es gestión y reelección“, fue la sentencia de un funcionario del gabinete cordobés. Llaryora afronta una situación difícil porque tiene enfrente la posibilidad de que la oposición se unifique para enfrentarlo. El potencial candidato libertario es Gabriel Bornoroni, actual presidente del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados. Detrás, como posibles aliados aparecen Luis Juez y Rodrigo De Loredo, quien ya anunció su voluntad de ir por la gobernación.
La distancia con la elección provincial deja márgenes para que todos especulen entre la unidad y la atomización de las partes. Cuando se abra una discusión nacional el gobernador de Córdoba va a estar. Pero primero tiene que ganar en su casa. Sino las acciones de su representación política van a caer rápidamente.
PUBLICIDAD
La elección cordobesa será desdoblada. En Córdoba no hay fechas concretas pero algunos funcionarios estiman que puede ser entre marzo y abril. No es un tema trascendente en este momento. La táctica y la estrategia son más importantes que la forma de moverse en base a las fechas. Porque nadie sabe con claridad cómo va a llegar Milei y su gobierno al momento de las elecciones.
“Hoy estamos en condiciones de poder ganarle a la oposición unida. Hace dos meses, tal vez no. Pero Milei se vino abajo después del escándalo de Adorni”, se sinceró un ministro cordobés cercano a Llaryora. La caída de la imagen libertaria marca los movimientos que planifica el peronismo cordobés.
PUBLICIDAD

De todas formas, el Gobernador intenta hacer equilibrio en su relación tirante con Javier Milei. No es el mayor aliado táctico ni el peor enemigo. Camina por el medio y trata de sobrellevar la identidad del electorado que representa. Un bloque enorme de ciudadanos que lo votaron para ser gobernador pero también respaldaron a Milei para ser presidente.
“La gente no quiere que te pelees con Milei porque todavía guardan alguna esperanza de que la situación mejore”, explicaron cerca del mandatario provincial. Al mismo tiempo que remarcaron que la situación del cordobés promedio es mala y que el congelamiento de los salarios ha generado una caída fuerte en el consumo. Una realidad
PUBLICIDAD
Por otra parte, el oficialismo provincial debe accionar respecto a Natalia de la Sota. No creen que juegue una elección a gobernador sabiendo que su aparición, por fuera de cualquier esquema político actual, puede condenar al peronismo cordobés a una derrota frente a la unidad entre los libertarios, el PRO y la UCR.
“Hay que contener a Natalia, pero hay que ver cómo. Hoy, en Córdoba, tiene el electorado kirchnerista, que son cerca de diez puntos”, indicó un funcionario de primera línea dentro del gobierno cordobés. No saben cómo posicionarse frente a la diputada nacional pero sí lo que deben hacer. Tienen que abrazarla y tenerla dentro del mismo equipo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Estafa por USD 10 millones en el hotel de Camioneros: el pedido a la Justicia que incomoda a Moyano y la empresa bajo sospecha
Según el abogado de uno de los imputados en la causa, la pericia para verificar las irregularidades está trabada porque el sindicato aún no entregó documentación. Los tres firmantes de los cheques y la solicitud que apunta a un proveedor

Axel Kicillof acelera el armado territorial para asegurarse el peso de PBA en la disputa nacional
El Movimiento Derecho al Futuro hará plenarios seccionales durante todo agosto. En septiembre planean un gran acto del espacio: coincidiría con el aniversario de la victoria en las elecciones bonaerenses de 2025

La sesión en el Senado reabre la pulseada por la Ley de Tierras y pone a prueba la mayoría del oficialismo
Este será el quinto intento de Patricia Bullrich para obtener la media sanción de un proyecto que ya tiene 15 borradores. Clima de recelo en la Cámara alta, donde los apoyos se recalculan a horas del debate
¿Javier Milei quiere ganar Córdoba? Las dudas sobre la estrategia de LLA, el rol de Llaryora y la necesidad de lograr la unidad
El operativo para conseguir la reelección del Presidente reconfiguró el mapa de aliados, lo que despertó rumores sobre un supuesto acuerdo entre el gobernador cordobés y la Casa Rosada. El desafío de la unidad opositora
El Gobierno no define los cambios en la ley de Propiedad Privada y recrudecen los cortocircuitos en el Gabinete
Con la sesión reprogramada para el 6 de agosto, la pulseada entre Sturzenegger y Bullrich por las modificaciones al proyecto todavía no tiene resolución y frenaron las conversaciones con los aliados. Karina Milei se inclinó por la estrategia negociadora de la senadora, en medio de un malestar más amplio en el Gabinete por el manejo del ministro de Desregulación



