En un hecho común en la agenda diplomática, el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, fue invitado a dar un discurso sobre el crecimiento de las relaciones bilaterales franco-argentinas. Sin embargo, todo casi termina en un incidente diplomático por un mapa que marcaba a las Islas Malvinas como parte del Reino Unido.
El diplomático argentino se presentó en la Asamblea Nacional francesa en donde iba a brindar un discurso frente a los parlamentarios presentes en la Comisión de Relaciones Exteriores sobre el crecimiento de las relaciones bilaterales entre ambos país, en medio del fuerte rechazo a la firma del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Sin embargo, la sorpresa se dio cuando, al iniciar a dar sus palabras, Sielecki remarcó un error sobre el mapa que tenía a su espalda, donde casualmente estaba sobre el territorio argentino. “Lamentablemente debo señalarle un pequeño inconveniente, señor presidente, que en realidad es un gran problema para mi país”, señaló en el inicio de su discurso.
“Acabo de notar que estoy sentado frente a un mapa que muestra a las Islas Malvinas, como si fueran parte del Reino Unido. Esto supone un gran problema en distintos niveles, incluso jurídicos, porque no puedo, como representante del Estado argentino, hablar libremente ante ese mapa”, apuntó.

Y continuó: “Sería como legitimar una situación que constituye una vulneración, una agresión a la soberanía de mi país, a la dignidad misma de la Nación Argentina y, sobre todo, una violación flagrante del derecho internacional”.
En ese momento, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores respondió: “Señor embajador, Malvinas, entre paréntesis, sabemos que este territorio está en disputa. No hemos atribuido, como usted dice, en este mapa”.
Sin embargo, el embajador mantuvo la postura y redobló: “Está señalado como Reino Unido. Ese es el punto. Es como si se invitara al embajador de Ucrania a hablar ante un mapa que mostrara a Lugansk o Crimea como si legítimamente formaran parte de Rusia. Estoy seguro de que mi colega ucraniano rechazaría eso de manera muy clara”.
“No sé si existe alguna forma de cubrir ese mapa durante mi intervención, de alguna manera”, pidió antes de continuar con su palabra sobre los vínculos comerciales y políticos entre ambos países. A su demanda, esa parte del mapa fue ocultada con una nota adhesiva amarilla, lo que permitió el comienzo de la audición consagrada a su país.
Cabe remarcar que el archipiélago de las Malvinas está situado a 600 kilómetros de la costa patagónica de Argentina. Fue escenario de una guerra entre Argentina y el Reino Unido en 1982, que causó 649 muertos argentinos y 255 muertos británicos en 74 días.
Mientras tanto, el pasado 16 de diciembre, se cumplieron 60 años de la resolución 2065 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la que se estableció la “cuestión de las Islas Malvinas” en un comunicado en el que invita a los gobiernos a “encontrar una solución pacífica al problema” con atención en los “intereses de la población”.
Además, recientemente el Gobierno se expresó a través de la Cancillería y cuestionó los desarrollos de dos petroleas offshore en el Atlántico Sur. Se trata de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration Plc, quienes presentaron su decisión final de inversión en el proyecto conocido como Sea Lion.
Se trata de un punto a 220 kilómetros al norte del archipiélago argentino que fue descubierto en 2010. De acuerdo a las estimaciones, estiman que podrían extraer cerca de 819 millones de barriles de petróleo de este lugar. En ese sentido, la firma israelí anunció este miércoles a través de un reporte en la Bolsa de Tel Aviv que invertirá U$S 1.170 millones para ejecutar la primera parte del desarrollo.

Para tener noción, la plataforma petrolífera marina se encuentra frente a las costas de la provincia de Santa Cruz, en línea con las ciudades de Puerto Deseado, Puerto San Julián y Puerto Santa Cruz.
“La República Argentina expresa su más enérgico rechazo a la pretendida “Decisión Final de Inversión” anunciada por las ilegítimas licenciatarias Rockhopper Exploration Plc, de origen británico, y Navitas Petroleum Development and Production Limited, de origen israelí, para el desarrollo del yacimiento “Sea Lion” ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, costa afuera de las Islas Malvinas, sin contar con los permisos de la autoridad competente argentina", señala el comunicado.
En tanto, apuntaron que “toda exploración y explotación unilateral de recursos naturales renovables y no renovables en las áreas sujetas a disputa de soberanía resulta contraria a lo dispuesto por la Resolución 2065 (XX) y concordantes de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del Comité Especial de Descolonización”. En ese sentido, acá se reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.
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