
“No puedo permitir que la Argentina quiebre”. “Quieren quebrar el Estado nacional”. De manera cronológica, la primera definición fue hecha por Cristina Fernández de Kirchner, en octubre de 2010, al anunciar su veto a la ley que establecía el 82% para las jubilaciones mínimas. La segunda declaración corresponde al Gobierno, hace cuatro días, frente a la media sanción de Diputados al proyecto de nuevo mecanismo jubilatorio. En los dos casos, la descalificación a los espacios opositores hace foco en la falta de propuesta de financiamiento para la mejora. La ex presidente corrió a favor con un peso legislativo que impedía un desafío al veto. Javier Milei no cuenta con semejante garantía. Y la tensión se traslada ahora el Senado.
Se trata, en definitiva de una batalla política en la que los jubilados importan poco, sobre todo si se contempla la historia más o menos reciente de deterioro del sistema previsional. Los cambios de papeles sobre el escenario, según la época y los resultados electorales, exponen un juego político menor. No falta viajar mucho en el tiempo: la gestión macrista, el gobierno de Alberto Fernández y CFK, y el arranque de la etapa de Javier Milei mezclan perdida de los haberes con medidas de recomposición parcial, pero con balance negativo.
PUBLICIDAD
Valen los números.
En la etapa de Cambiemos -el PRO, ahora cercano a LLA; la UCR y la CC-, la pérdida alcanzó alrededor de 14 puntos porcentuales contra la inflación. Resultó más marcada en la primera mitad del mandato de Mauricio Macri y anotó cierta mejora en la segunda mitad, a partir del cambio de ley.
PUBLICIDAD
En el período del peronismo/kirchnerismo, las escalas más bajas sufrieron un deterioro menor al promedio si se computa el bono y de allí para arriba, la perdida trepó por encima de los 20 puntos y hasta los 35. Es decir, el sistema en conjunto sufrió un ajuste fuerte, compensado parcialmente por los manejos diferenciados dentro del propio sistema.
El primer trimestre del año con el gobierno actual registró una significativa licuación de los haberes. El cambio posterior, por la vía de un decreto, achicó ese desgaste, aunque se calcula que en el camino perdieron alrededor de 8 puntos.
PUBLICIDAD
En su momento, CFK eligió un acto en la Casa Rosada para sostener discursivamente el fulminante veto que había firmado apenas horas después de la sanción legislativa. Acusó a la oposición de un intento directo para “desfinanciar y quebrar al Estado”. Años después, defendió aquella decisión y se jactó de haber ganado las elecciones posteriores.
Ahora, Milei también utilizó frases fuertes. En su cercanía confían en los niveles de apoyo que expresan diferentes encuestas. El Presidente trató de “degenerados fiscales” a los diputados del conglomerado que le dio media sanción al proyecto. Y ratificó su decisión de ir a la batalla: “Les voy a vetar todo. Me importa tres carajos”. El punto, admiten incluso en medios del oficialismo, es que la escalada podría derivar en la insistencia de cada cámara con su ley, en base a la mayoría especial de dos tercios. Se verá si semejante mayoría, como la expuesta en Diputados, es sólo coyuntural y atada al tema de las jubilaciones.
PUBLICIDAD

Por lo pronto, Guillermo Francos se encargó de señalar que, llegado el caso de la aprobación-veto-ratificación de la ley, el Gobierno compensaría el impacto en las cuentas con otros ajustes. Es otro dato político sobre la posible relación con la oposición “dialoguista” y, en especial, con gobernadores.
Antes, el interrogante surge del cuadro lo que podría generar en el Senado, cuando aún está pendiente la suerte de la Ley Bases y el paquete fiscal. Los números en la Cámara alta son muy ajustados. Y la tensión política creciente agrega incertidumbre, a pesar de las largas negociaciones para modificar algunos puntos de los textos que llegaron desde Diputados.
PUBLICIDAD
Sobre el fin de semana, se anotaron nuevas señales desde el Senado. Victoria Villarruel convocó al debate en el recinto para el miércoles que viene, a las 10 de la mañana. Es una apuesta que incluye y excede al Congreso: esperan que hayan funcionado las gestiones menos visibles para salvar diferencias en puntos sensibles de los proyectos y, también, las renovadas conversaciones de Guillermo Francos con jefes provinciales.
Pero la convocatoria también es interpretada como un paso para evitar que nuevas postergaciones empantanen todo, en medio de la disputa por las jubilaciones. Eso se asocia con un dato sugerente: desde despachos kirchneristas se hace circular que algún posible acompañante de los proyectos oficialistas ata su voto a que antes sea tratado el cambio previsional.
PUBLICIDAD
A su modo, Milei volvió a la carga sobre la necesidad de aprobación del paquete político y fiscal. Y sostuvo que los movimientos negativos de los mercados son un efecto de las trabas y demoras que sufren la Ley Bases y su complemento.
En rigor, es cierto que para el FMI constituye un dato central la sostenibilidad política y, en esa línea, asoma el impacto positivo que podría tener un primer éxito legislativo del Gobierno, algo que necesariamente expresaría algún grado de acuerdos políticos. Algo similar sería evaluado en ámbitos empresariales.
PUBLICIDAD
No juegan precisamente a favor hacia el frente externo las internas del oficialismo, que en menos de seis meses anotaron el recambio de la Jefatura de Gabinete y una treintena de bajas de funcionarios. Tampoco, el caso del ministerio de Capital Humano. Sólo en el vértigo mediático, por momentos pasa a segundo plano lo ocurrido en la órbita de Sandra Pettovello.
Las tensiones del Congreso, donde además se agregan intentos de la oposición dura para exponer allí a la ministra, sumaron la novedad de la confluencia que permitió la amplia aprobación del proyecto de ajuste jubilatorio. No es un dato menor la posibilidad de que un armado de espacios opositores -desde el kirchnerismo a parte de los “dialoguistas”- termine imponiendo la agenda legislativa, más allá de las advertencias sobre el recurso del veto.
PUBLICIDAD
El proyecto sobre jubilaciones aparece entonces como una ficha en ese tablero: cálculo menor con un tema sensible.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El Gobierno y la sombra de Adorni: un plan reduccionista para tratar de cambiar de tema
El oficialismo busca destrabar la actividad en el Congreso. El principal objetivo es la reforma electoral, atada al plan reeleccionista. Vuelven a pesar los gobernadores, afectados por una nueva baja de la coparticipación. El tema es si todo se resume en el caso del ex funcionario

El reordenamiento del Gobierno impacta en el Congreso: Karina Milei ordenó no impulsar leyes sin aval del Ejecutivo
La directiva se comunicó tras una reunión en sede presidencial con Javier Milei. Fija un doble filtro interno, primero en la bancada y luego en la Jefatura de Gabinete

La posible implementación de las colectoras en 2027 genera rechazo en la oposición y dudas entre los aliados
El oficialismo dejó trascender que está negociando con los gobernadores aliados, pero no se conocen detalles de la propuesta. Las críticas a la propuesta

Kicillof se blinda frente a la interna con los Kirchner: el silencio como protección y la cautela como sello
El Gobernador apuesta a neutralizar los ataques del cristinismo y a exponer los cuestionamientos como una agenda disociada de la gente. Empiezan a meterse otros nombres en la discusión electoral

Santa Fe avanza con una reforma electoral que incluye las PASO: el rol del PJ y los puntos claves para 2027
La negociación entre los bloques se concentra en el piso electoral para acceder al reparto de bancas y en el rediseño de la Boleta Única



