Fiesta en Olivos: Alberto Fernández mantiene su equipo intacto y se enfoca en la campaña, pero preocupa el surgimiento de nuevas imágenes

El Gobierno descarta cambios en el entorno del Presidente tras el estallido del escándalo. Sin embargo, hay inquietud por el avance de la causa en la Justicia, por los embates de la oposición, y por la posibilidad de que trasciendan fotos y videos desconocidos

Alberto Fernández y Fabiola Yañez en Misiones
Alberto Fernández y Fabiola Yañez en Misiones

Después de que Alberto Fernández se viera obligado a pedir disculpas por la fiesta del cumpleaños de la primera dama Fabiola Yáñez durante el aislamiento obligatorio, en el Gobierno hay preocupación por la continuidad del escándalo, en parte por la posible filtración de nuevas imágenes de encuentros sociales en Olivos. A 28 días de las elecciones primarias, los máximos funcionarios nacionales quieren dejar atrás el tema e impulsan una contraofensiva discursiva mientras intentan enfocarse en la campaña, aunque consideran poco probable que se extinga de la agenda pública en lo sucesivo.

La causa por la violación del aislamiento, se espera, tendrá avances en la Justicia en los próximos días, y la oposición insistirá para que el asunto se mantenga candente. En la Casa Rosada consideran que mantendrán vivas las resonantes declaraciones públicas, sobre todo en torno al progreso de los trámites legislativos para impulsar un juicio político impulsado en el Congreso Nacional por Juntos por el Cambio, con el presidente del interbloque de diputados Mario Negri a la cabeza.

El Gobierno descarta que este procedimiento prospere, pero cree que concentrará las miradas por su envergadura institucional, a contramano de los planes oficiales para que merme la atención sobre el tema. La mirada es distinta respecto de la causa judicial, cuya investigación está en manos del fiscal Ramiro González, que acumula denuncias y pedidos de prueba.

En ese contexto, hay inquietud sobre la posibilidad de que trasciendan en medios o en la propia Justicia nuevas imágenes, e incluso videos de ese festejo, y de otros encuentros en la residencia presidencial.

“Si guardaron esta foto durante un año y medio, deben haber guardado otras. Esperamos otros golpes”, deslizó un hombre del círculo íntimo del Presidente en referencia al entorno de Fabiola Yáñez. “Hay que ver qué pasa. La oposición debe tener más cosas”, agregó un ministro que esbozó una teoría de conspiración política respecto de las filtraciones de fotos.

En los últimos días el Gobierno inició -con hermetismo- una estrategia de control de daños para evaluar qué otros elementos puedan seguir comprometiendo al Presidente. “Eso se maneja en un círculo muy íntimo”, sostuvo un hombre que visita Olivos seguido.

A pesar de la inquietud, en Casa Rosada se prepara un contraataque que ya empezó a desplegarse. Todos los ministros tienen que salir a defender al Presidente. También todos los candidatos que competirán en las próximas elecciones. La línea discursiva, les dijeron, debe ser la misma que emplearon el jefe de Gabinete y el Presidente el viernes.

Así se pudo escuchar en distintos medios, entre el viernes y el sábado, las voces de arrepentimiento de los titulares de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; de Seguridad, Sabina Frederic; y de la primera postulante de la lista bonaerense, Victoria Tolosa Paz, entre otros referentes del oficialismo, repitiendo las mismas palabras: “Se trató de un descuido, de un error”.

La puesta en escena del acto que protagonizó ayer en Misiones el jefe del Estado -con motivo de la presentación del programa PreViaje 2021-2022- actuó en sentido similar, aunque tuvo otros ribetes. Según pudo saber Infobae, las palabras del Presidente fueron previamente sopesadas con su círculo íntimo, e incluso pidió asesoramiento de algunos de los consultores que trabajan en la campaña. La visita a Iguazú estaba planeada desde hacía una semana, pero el discurso, así como la presencia de la Primera Dama, fue digitado en relación al complicado contexto que atraviesa el Gobierno.

El Presidente viajó hacia el norte en el avión oficial junto a su vocero, Juan Pablo Biondi, y al secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, para brindar una muestra de que no cambiará ninguna figura de su equipo más cercano a pesar de los cuestionamientos durante los últimos días por el manejo de la crisis. También ratificó ese mensaje a sus íntimos. “No van a haber cambios. Ya estamos armando nuevos actos, como siempre. Se reafirmó el equipo más chico”, informó a este medio un funcionario.

Alberto Fernández "lamentó" la fiesta en Olivos durante un acto en Olavarría, el viernes
Alberto Fernández "lamentó" la fiesta en Olivos durante un acto en Olavarría, el viernes

Se mencionó, la presencia de Fabiola Yáñez no fue casual. Después de responsabilizarla el pasado viernes por el festejo clandestino en Olivos, el Presidente eligió hacerle un guiño en público al recordar frente al micrófono una anécdota personal de la pareja. Ella respondió con una sonrisa oculta detrás del barbijo, mientras las cámaras de TV que transmitían el evento la enfocaban de manera especial. Después, confirmaron fuentes oficiales, la comitiva oficial regresó a Buenos Aires, pero la primera dama se quedó en su provincia de origen, a donde suele viajar para reunirse con su familia.

Más allá de reafirmar su relación con Yáñez, en el discurso presidencial se buscó enviar una señal de resistencia ante el fuego amigo. “A veces en la política, donde hay mucha puja, y mucha disputa, donde todos quieren ser, y los lugares son escasos, uno no logra muchas amistades”, deslizó Alberto Fernández, sin dar nombres específicos, después de la escalada de fuertes críticas que le llegaron desde los distintos espacios del Frente de Todos. Aunque evidenció un talante que parecía decaído, en consonancia con el pedido de disculpas del viernes en Olavarría, eligió mostrar cierto grado de enojo ante la ola de cuestionamientos internos.

Horas después, el sábado por la noche, desde la cuenta oficial de la organización que conduce Máximo Kirchner publicaron por primera vez un tuit de apoyo a Alberto Fernández, aunque sin nombrarlo. El respaldo llegó a través de una comparación crítica con Mauricio Macri por la toma de deuda externa, acompañado de una acusación a los medios de comunicación. En el mensaje que lanzó a las redes, La Cámpora mostró una foto del ex presidente, también en Olivos, junto a su ministro de Economía, Nicolás Dujovne, y la entonces titular del FMI, Christine Lagarde.

Con la mitad de la indignación mediática de estos días aplicada a otras fotos nos hubiéramos ahorrado el endeudamiento de las próximas décadas”, escribieron. El respaldo llegó dos semanas después que trascendieran las primeras listas y fotos de visitantes a Olivos, y de que empezaran a llover reproches sobre el Presidente. Hasta el viernes, distintas voces de la organización se habían retirado del espacio público, o bien cuestionaban a viva voz al primer mandatario, tanto en público como en privado.

A pesar de la preocupación por la continuidad del escándalo, para los próximos días el equipo del Presidente prepara una serie de actos de campaña, con foco en conurbano bonaerense. Así, está previsto que el primer mandatario visite una serie de localidades en municipios afines en tono proselitista. Irá a La Matanza, San Martín y Avellaneda, donde gobiernan, respectivamente, Fernando Espinoza, Fernando Moreiro y Alejo Chornobroff. En la tierra del exintendente Jorge Ferraresi -quien dejó el cargo para hacerse cargo del Ministerio de Vivienda- Cristina Kirchner estará presente junto a Alberto Fernández, con motivo de la entrega de casas del plan Procrear.

“Todo va a seguir como siempre”, enfatizó un vocero presidencial. Será el primer acto juntos después del escándalo.

Desde la Casa Rosada pidieron a los ministros que salgan a predicar el mensaje de disculpas por el "error" que estableció el Presidente
Desde la Casa Rosada pidieron a los ministros que salgan a predicar el mensaje de disculpas por el "error" que estableció el Presidente

En el Frente de Todos la mirada es unánime: no hay tiempo para cambios de último momento, ni en las figuras, ni en el rumbo. Falta menos de un mes para las elecciones primarias, donde el oficialismo se juega los apoyos para la segunda parte de la gestión, y en el Gobierno dependen de la unidad para vencer a Juntos por el Cambio en unos comicios donde las encuestas muestran un margen ajustado.

Por estas horas, en privado, varios dirigentes se preguntaban cuál será el daño que provocará en la imagen pública del espacio oficialista el problema de las fotos en Olivos. Algunos eran optimistas. “La gente pondera el voto por cosas más importantes que esto, como llegar a fin de mes o volver a reabrir el quiosco. Hay cosas más reales, y difíciles de resolver”, dijo un importante vocero del Gobierno. En la Casa Rosada quieren enfocarse en “aceptar las cosas” pero también apuntar a tener “una agenda propia, que no es la agenda mediática”. En ese sentido, reafirman que en lo inmediato no habrá ninguna modificación en el Gobierno, aunque sigue en pie el plan de realizar cambios en el Gabinete hacia fin de año, después de los comicios.

Sin embargo, en privado muchos se preguntan sobre el grado de daño que puede haber provocado el affaire de Olivos en la opinión pública, y sobre el impacto que podría tener la trascendencia de nueva información al respecto durante las próximas semanas, claves para la elección. Con una estrategia de comunicación ya desplegada, esperan que el grave problema no siga escalando en el peor momento y con los peores resultados.

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