El Gobierno despliega un fuerte operativo de seguridad para custodiar el voto de los bolivianos en la Argentina

El Ministerio de Seguridad enviará 600 agentes federales a diferentes provincias para controlar los centros de votación donde irán más de 140.000 extranjeros residentes para definir mañana quién será el nuevo presidente del país vecino. Denuncias cruzadas por la organización de los comicios

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El expresidente boliviano Evo Morales durante una entrevista con Reuters en Buenos Aires, Argentina, el 2 de marzo de 2020. REUTERS/Agustin Marcarian/Files
El expresidente boliviano Evo Morales durante una entrevista con Reuters en Buenos Aires, Argentina, el 2 de marzo de 2020. REUTERS/Agustin Marcarian/Files

El Ministerio de Seguridad que lidera Sabina Frederic dispondrá mañana de un fuerte operativo con más de 600 agentes federales para custodiar los centros de votación donde concurrirán más de 140.000 bolivianos que residen en la Argentina y que buscan definir al nuevo presidente de su país.

El despliegue de la Gendarmería, la Prefectura, la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria se dará en todas las escuelas y centros de votación habilitados por el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia y no será una elección más para el gobierno de Alberto Fernández por varios motivos: mañana se juega en el país vecino el regreso o no del Movimiento al Socialismo (MAS), que responde a Evo Morales, con Luis Arce como candidato; el Gobierno espera que gane ese postulante para sumar aliados en la región y el voto de la comunidad boliviana en la Argentina podría ser clave para evitar que haya una segunda vuelta ante el candidato de la derecha Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana).

Evo Morales está exiliado en Buenos Aires luego de las denuncias por irregularidades que hubo en los últimos comicios presidenciales. Con bajo perfil llevó adelante toda una estrategia de campaña electoral y concientización del voto de los bolivianos residentes en la Argentina que pueden sumar hasta un 1,5% del total de los sufragios y puede romper el estrecho margen que hoy le dan las encuestas a Mesa y Arce.

El operativo de seguridad que decidió desplegar el Gobierno se hará cargo de la custodia de las votaciones adentro de los centros y en la posterior custodia de las urnas. En los aledaños de las escuelas habrá un operativo coordinado por Frederic con las distintas fuerzas de provincias o de la Ciudad de Buenos Aires.

El 75% de los votantes bolivianos están concentrados en la CABA, el conurbano bonaerense, Mendoza, Jujuy y Salta. Sumán en todo el país 142.568.

Según expresaron los voceros de Frederic a Infobae, en la CABA los efectivos de seguridad estarán apostados en mayor medida en las villas del Bajo Flores, Barracas y la 1-11-14, entre otros lugares donde se ubican los centros de votación. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Salud, Ginés González García, autorizaron la realización de los comicios bolivianos en 24 escuelas porteñas a través de una decisión administrativa que aprobó un protocolo especial de medidas sanitarias frente a la pandemia de coronavirus. A la vez se habilitó el mismo mecanismo en el resto de las provincias.

Sin embargo, no todo parece sencillo a la hora de la organización de esta votación. En los últimos días hubo denuncias del sector de Evo Morales sobre irregularidades en el armado de los centros de votación y la información confusa que llegó del TSE en relación a los ciudadanos habilitados o no para votar.

El encargado de Negocios de la embajada de Bolivia en Buenos Aires, Julio Alvarado Aguilar, rechazó esas acusaciones y dijo que todo el material electoral ya llegó a los centros de votación y se encuentran encaminados los comicios en la Argentina.

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Es en medio de este clima de fuerte confrontación interna y denuncias cruzadas en la comunidad boliviana local que el Ministerio de Seguridad buscará controlar los centros de votación y evitar que haya desmanes.

Iber Mamani, boliviano y militante por los derechos de los migrantes y los pueblos orgininarios, expresó a Infobae que el Órgano Electoral Plurianual y el Tribunal Supremo Electoral boliviano “no están cumpliendo con su rol, sólo desinforman". También sostuvo que el Link “Yo Participo” no está actualizado, por lo que creen que detrás de todo ello está la mano oscura del actual poder de Bolivia manejado por la presidente Jeannine Añez.

Mamani denunció también que “hubo presiones por parte del gobierno de facto al Tribunal Supremo Electoral” y alertó sobre la desinformación sobre los lugares de votación y la lista de los habilitados para ir a las urnas.

A su vez, Leandro Ruiz, un boliviano que vive en la Argentina y milita en Generación Evo, comentó que “hay mucha confusión en los datos que ofrece el Tribunal Supremo Electoral y problemas para actualizar datos de consulta en el padrón y los centros de votación”. Destacó que hasta ayer había centros de votación que se cambiaban de lugar y nadie sabía nada al respecto. Aquellos que estaban habilitados para votar, por ejemplo, en Lomas de Zamora, eran derivados a Esteban Echeverría u otros municipios del conurbano.

Según Ruiz, todo esta confusión generaría problemas para trasladarse a la gente y podría desalentar el voto. Este militante del MAS también adujo problemas en los permisos para circular por la pandemia.

Por el contrario, Alvarado Aguilar, diplomático de carrera de Bolivia, negó todas esas acusaciones y dijo que los centros de votación que se cambiaron no estaban en condiciones y que los permisos de circulación que deben tener los votantes no son responsabilidad del TSE de Bolivia sino de las autoridades de cada provincia en la Argentina.

Hasta ayer había problemas en la organización del voto en Mendoza, donde votan 11 mil residentes bolivianos, ya que el gobernador Rodolfo Suárez todavía no habilitaba el voto aunque el Gobierno nacional presentó los protocolos el 1 de octubre.

Apoyo kirchnerista

En medio de este clima de denuncias de los sectores que responden a Evo Morales, la vicepresidenta Cristina Kirchner junto con el senador Jorge Taiana, el diputado Eduardo Valdés, el ex mandatario Lula da Silva, Dilma Rousseff y el ex presidente de Colombia, Ernesto Samper, entre otros, emitieron un documento en el que denunciaron que “la OEA carga con una gran responsabilidad en el deterioro de la democracia boliviana este último año”.

Recordaron así que la Misión de Observación Electoral de la OEA en las elecciones de octubre del año pasado habló de la existencia de un cambio drástico y difícil de justificar en la tendencia de la votación. “Esta aseveración, que sirvió de base para el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales y la constitución del actual gobierno de facto en Bolivia, ha sido ampliamente examinada por expertos y académicos de varios centros de estudios”, dice el comunicado.

Tras estas acusaciones contra la OEA, el kirchnerismo puro hizo un llamado a la comunidad internacional para “estar pendiente de que las elecciones del próximo domingo en Bolivia se desarrollen de forma transparente y sus resultados sean respetados”.

Está claro que el Gobierno y el kirchnerismo en su conjunto ofreció un fuerte respaldo a Evo Morales y a todo el MAS en su campaña por regresar al poder. No sólo esto. El presidente Alberto Fernández desconoció desde un primer momento a la presidenta Añez y pidió que se retire el ex embajador de Evo Morales. Así, las relaciones entre la Argentina y Bolivia actualmente están prácticamente paralizadas.

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