El fin de la paz en el Senado: la confrontación entre oficialismo y oposición y el clima que se espera en la primera visita de Santiago Cafiero

El próximo jueves el jefe de Gabinete dará su informe a los senadores. La estrategia de Juntos por el Cambio para frenar iniciativas K. Y la respuesta del bloque del Frente de Todos

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Cristina Fernández de Kirchner preside la sesión del Senado para tratar tres proyectos recinto (NA: JUAN VARGAS)
Cristina Fernández de Kirchner preside la sesión del Senado para tratar tres proyectos recinto (NA: JUAN VARGAS)

“Si hubiera estado presente tal vez le hubiera pegado un chirlo a la senadora Vega”. La frase la dijo otra senadora, Beatriz Mirkin del Frente de Todos, al referirse a la riojana que cuestionó la posición oficial sobre el asesinato del tucumano Luis Espinoza. En términos futbolísticos Mirkin dejó la pelota en el área y sin arquero para que Juntos por el Cambio hiciera un gol.

“No puedo entender cómo los dejamos, siento que los dejamos hablar para evitar males mayores”, señaló molesta Mirkin cuando los representantes de la oposición ya se habían retirado y comenzaba el debate de la Ley de Alquileres, una ley que tenía amplio consenso y hasta podría haber salido por unanimidad. Era además muy esperada por los inquilinos. Y era un tema que podía presentarse en forma positiva pero por el que finalmente unos y otros pagaron un costo político que tal vez aún no puedan dimensionar.

A Mirkin le habían pedido sus propios compañeros peronistas que se bajara de la lista de oradores en el debate por la reforma a la Ley de Educación para habilitar el dictado de clases remoto. Cedió. Sólo seis senadores dieron su opinión por el peronismo, mientras una docena de opositores se despacharon a gusto fundamentalmente contra la suspensión de la inscripción exprés de sociedades anónimas.

Más allá de los epítetos, lo que cambió fue la estrategia política. Juntos por el Cambio frenó una semana atrás el tratamiento de leyes sobre tablas. Veintinueve senadores entre propios y aliados dieron una señal: no habilitarán los dos tercios cuando una votación los requiera. Del otro lado, la respuesta sonó a revancha: el Frente de Todos comenzó a aplicar la herramienta con la que cuenta, es decir el poder de la mayoría que con quórum propio y la mitad más uno del cuerpo puede avanzar sin necesidad de consenso para una gran parte de las leyes. No para todas. No para designar al próximo Procurador, por ejemplo.

Podría decirse que el pecado original fue el debate por las sociedades exprés y remotas. Juntos por el Cambio no quiso que se incluyera en el temario y el peronismo violó el reglamento autodefinido. Juntos por el Cambio la semana pasada dejó el recinto. Y esta semana también.

Atribuyen la estrategia oficialista al enojo de Cristina Fernández de Kirchner. Ella firmó el primer reglamento que luego modificó en busca de consenso. Y firmó esta semana, como la anterior, la convocatoria a sesiones con temas en el orden del día fuera del COVID que era lo único que permitido por aquel acuerdo.s Así se sancionó la ley de alquileres y se dio media sanción a la suspensión de las SAS que impulsó su amigo Oscar Parrilli y que implica una marcha atrás con una ley de Mauricio Macri.

El rionegrino Alberto Weretilneck, un no oficialista que en estos días cumple el rol de aliado, contabilizó los minutos que se utilizaron en la primera parte de la sesión para despotricar contra el Gobierno con la excusa de la ley de Educación: durante 133 minutos se habló más de otros temas que de la ley en cuestión. La oposición tampoco cumplió en ese caso lo pactado en Labor Parlamentaria respecto a la lista de oradores. Un mal menor, podrían alegar en defensa propia.

José Mayans, jefe del bloque del Frente de Todos
José Mayans, jefe del bloque del Frente de Todos

En dos semanas se cumple el plazo para renovar el acuerdo de abril que puso un corset al oficialismo. Nadie cree que José Mayans, presidente del bloque que responde a Cristina Fernández vaya a llamar al jefe del interbloque, Luis Naidenoff, para volverlo a conversar. “Vamos a trabajar para que los dos tercios sean una defensa institucional de todos los argentinos” , avisó el formoseño radical. La respuesta de Mayans llegó sorpresivamente en una reunión donde se debatía un convenio de la OIT. De prepo alertó que la urgencia de la crisis demanda discutir y votar otros temas, tengan o no tengan que ver con el coronavirus.

Por incomodidad o para responder a los 133 minutos de reproches varios senadores de su mismo espacio buscaron justificar la urgencia de los temas incluidos en el orden del día 11 de junio. Laura Rodríguez Machado, del PRO, arrancó la sesión leyendo un artículo del decreto de Cristina Fernández que votaron los senadores por unanimidad en el primer encuentro remoto. Weretilneck intercedió y aseguró que en el fallo de la Corte sobre las sesiones remotas no se restringían los temas ni el reglamento. El rionegrino está exento de cualquier responsabilidad ya que el acuerdo de abril sólo lo conversaron el Frente de Todos y Juntos por el Cambio y dejaron fuera a su monobloque.

Para explicar el tratamiento de la suspensión de las sociedades de acción simplificada, que fue lo que generó el mayor rechazo en Juntos por el Cambio por tratarse de una figura jurídica de la gestión de Mauricio Macri, varios peronistas aseguraron que sostenerlas impide al Estado controlar sociedades creadas para la evasión. Y que el Estado necesita recaudar para luchar contra la pandemia. A esa altura los opositores seguían la sesión por televisión.

Para muchos está claro que el oficialismo prefiere no acordar y avanzar sin consultar. En un nuevo comunicado emitido este viernes, 28 senadores repudiaron los dichos de Mirkin contra Vega. Otra vez se unieron los 29 contra el oficialismo.

La pregunta sin respuesta es qué hubiera pasado si el Frente de Todos hubiera propuesto a Juntos por el Cambio replantear el reglamento y ampliar el temario. ¿Los hubiera dejado en offside y enfrentados a un dilema? Si no se sabe cuánto durará la cuarentena, como planteó Mayans, ¿se pueden seguir postergando grandes temas? Ahora bien, ¿el temario sería sólo oficialista?

El kirchnerismo se ahorró la negociación y eligió el camino de la confrontación. Juntos por el Cambio decidió quitarle el cuerpo a los debates. Pero, ¿cuánto tiempo la bancada opositora podrá sostener esa estrategia? Una advertencia para los dos: la sociedad se puede cansar de la especulación política tanto como el encierro.

Admiten en Juntos por el Cambio la dificultad que enfrentan. Ya plantearon los límites del reglamento para sesiones remotas. No pueden dar marcha atrás y su mejor argumento es la defensa de la institucionalidad. Sin embargo, según dijeron algunos senadores a Infobae, las próximas semanas serán las de más contagios en el país y las sesiones presenciales serán aún más difíciles. Entonces, ¿el Congreso postergará el resto de los temas hasta la post pandemia?

La Ley de Alquileres fue una prueba. Oponerse al tratamiento de una ley que requería una parte del propio electorado tiene un costo. Paradojas de la política: la iniciativa que llegó con media sanción de Diputados tuvo como autor al ex diputado nacional del PRO Daniel Lipovetzky que, relegado por el ala más dura de su partido a una banca en el Senado de la Provincia, celebró ayer y expresó su “orgullo” y “agradecimiento” hacia quienes votaron la ley.

Este viernes en la comisión de Asuntos Constitucionales, como ocurrió en otras, Juntos por el Cambio acompañó un dictamen para la protección de adultos mayores. Pero sus senadores se fueron, avisando que tenían otra reunión, antes de que Oscar Parrilli presentara el proyecto de creación de una comisión investigadora de los créditos otorgados a Vicentin. En paralelo un grupo de 25 diputados radicales presentaba un pedido de informes sobre los balances de la agroexportadora y el peronismo marcó la contradicción.

Laura Rodríguez Machado
Laura Rodríguez Machado

En ese contexto, de ambos de la grieta los senadores enfrentan una encrucijada. El peronismo, que quiso mostrar mejores modales y buscar consenso, perdió la paciencia. No se conforman sus senadores con una agenda soft y argumentan que si antes los opositores les reclamaban trabajar ahora no quieren hacerlo. Muchos ven la mano de CFK.

Juntos por el Cambio por ahora definió no participar en el recinto de debates fuera del COVID. Sin embargo, varias fuentes consultadas le dijeron a Infobae que analizarán tema por tema antes de tomar una decisión. Y reconocieron que si se extiende la cuarentena será difícil sostener esta determinación.

Para resolver no tienen apuro. Esta semana arranca con un lunes feriado mientras que el jueves a las 15 tendrá lugar la sesión informativa en la que Santiago Cafiero se presentará por primera vez ante el Congreso en su calidad de jefe de Gabinete. Le enviaron 869 preguntas que la subsecretaría de Asuntos Parlamentarios ordenó y redujo a casi 600.

El bloque con mayor cantidad de preguntas fue el de la UCR con 255 mientras que el PRO envió 151 y el monobloque del Movimiento Neuquino, 76. El Frente de Todos sólo hizo 51.

Muchas de las consultas ya fueron parte de los informes de los ministros en comisiones virtuales durante el último tiempo: las medidas adoptadas frente a la pandemia, la política de control de precios, la adecuación de las actividades educativas o la instrumentación de la aplicación Cuid.AR. Y un caballito de batalla de Juntos por el Cambio: la repatriación de argentinos varados en el exterior.

Como al recabarse las consultas aún no había noticias sobre Vicentin, ninguna tiene que ver con la posible expropiación. Seguramente no faltarán aquellos que se las ingenien para incluir en sus preguntas la polémica intervención. Tanto en contra como a favor.

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