Un basural en la ciudad de Gualeguay
Un basural en la ciudad de Gualeguay

La actualización del decreto que permite importar desechos reciclables sin certificado de inocuidad generó varios problemas: al frente opositor y de reclamos de las agrupaciones de cartoneros y recicladores, se suman ahora las provincias que rechazan la norma mientras crecen las fricciones en el seno del gobierno ya que Industria quiere sacar la reglamentación de cualquier manera.

Hace 48 horas el Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema), compuesto por los ministros del área de todas las provincias, emitieron un comunicado por el que se rechaza la actualización del decreto y pide que se deje sin efecto.

El decreto 591/2019, lleva la firma del Presidente, del jefe de Gabinete, Marcos Peña y del ministro de Producción, Dante Sica y modifica los decretos reglamentarios de la ley de Residuos Peligrosos para permitir el ingreso de "sustancias y objetos" procedentes de otros países que puedan ser utilizados para otras finalidades o para los que exista un mercado o demanda específica.

Según el Gobierno, con esta herramienta busca flexibilizar el ingreso de ciertos materiales que usa la industria y que en el país no hay o no en cantidad suficiente. Algunos ejemplos son el scrap de aluminio, para la industria automotriz, el caucho de cierta granulometría o la chatarra. Aunque también da vía libre al ingreso de plásticos, un material que viene muchas veces mezclado con residuos peligrosos y es un problema a nivel global.

"Consideramos que el fortalecimiento del federalismo ambiental y la construcción de políticas ambientales consensuadas y coordinadas entre todos los territorios, requieren de formas, procedimientos y prácticas participativas y abiertas que no se han cumplido para el dictado de este decreto", sostiene el documento del Cofema al que tuvo acceso Infobae y por esta razón resuelve rechazar el nuevo decreto.

En su artículo 2º, el decreto pide que se remita a las comisiones de Residuos Peligrosos e Industria de esa entidad para su análisis. En el gobierno aseguran que el tema se trató en varias reuniones e incluso hubo talleres al respecto.

Mientras tanto, en la cartera comandada por Sica presionan para que salga la resolución que regula la aplicación del decreto. Es que con la derogación del 181/92 se eliminó también el anexo que detallaba cuáles eran las sustancias peligrosas que tenían prohibido el acceso al territorio argentino.

Los proyectos de regulación a los que tuvo acceso a Infobae detallan el material que sólo a demanda de alguna industria podría ingresar, y enumera como materiales pasibles de ingreso a la chatarra ferrosa; chatarra no ferrosa (de aluminio, bronce y cobre); rezagos de papel y cartón; vidrio roto, casco, cascote y rezagos plásticos (sin moler). A todos los importadores, siempre según el borrador de decreto regulatorio, se les exigirá un seguro para que pague la devolución al país de origen si se detectara el intento de ingreso de materiales contaminantes.

En tanto, ayer las agrupaciones de recicladores y cartoneros volvieron a reclamar por la nueva norma que, entienden, perjudicaría su trabajo y marcharon desde el Obelisco a la Secretaría de Ambiente de la Nación. "Permiten la importación de basura y materiales reciclables. Si la industria necesita, que vengan y nos compren los materiales a nosotros. Ante semejante ajuste, se vienen a meter con nuestro sector", sostuvo Jacqueline Flores, referente de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR). La dirigente remarcó que en todo el país hay alrededor de 200 mil recicladores urbanos "sin ningún reconocimiento" por parte del Gobierno.

La semana pasada Enrique Viale, de la Asociación de Abogados Ambientalistas de la Argentina y Greenpeace, presentaron un recurso ante la justicia pidiendo que se deje sin efecto la nueva norma.

"Importar residuos genera un círculo vicioso en el que vamos a gastar dólares para traer basura. Esto va a generar una baja en el ingreso de los recicladores, lo que nos va a llevar a la imposibilidad de trabajar y al hambre. A su vez esto lleva a que se bajen los volúmenes de reciclado y empeore la situación del ambiente, de los residuos y los basurales", afirmaron los cartoneros en un comunicado.

La ONG ambientalista teme que entre estos residuos, tal como ocurrió por ejemplo en China, venga mezclado con material contaminante. Una investigación realizada por el diario The Guardian reveló que buena parte de lo que se recibe en los países que permiten este tipo de importación está relacionado con la gran cantidad de plástico que se descarta, especialmente en los Estados Unidos y luego no encuentra destino final.

"Las autoridades de todo el mundo han prohibido contaminantes plásticos particularmente atroces, como sorbetes y bolsas frágiles, pero Estados Unidos genera 34,5 millones de toneladas de residuos plásticos cada año. Del 9% del plástico estadounidense que fue reciclado en 2015, China y Hong Kong manejaron más de la mitad: alrededor de 1,6 millones de toneladas, según la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés). Gran parte de lo que Estados Unidos envió estaba contaminado con alimentos o suciedad, o no era reciclable y simplemente tenía que ser vertido en China. En medio de los crecientes temores sobre el medio ambiente y la salud, China cerró sus puertas a todos los plásticos, excepto a los más limpios, a finales de 2017", indica The Guardian.

Hoy sólo Ecuador recibe el plástico que llega desde los Estados Unidos. En Ambiente aseguran que el plástico no es uno de los materiales que más se importan en la Argentina. Sin embargo, varios actores no le creen. La pelea sigue abierta.

En esa línea, este viernes la agrupación Fridays for Future se movilizará a las 16.30 a la Plaza de Mayo.