República Dominicana ante la presión del petróleo: impacto del conflicto en Medio Oriente

Mientras el turismo mantiene cifras récord y las exportaciones de oro apoyan el ingreso de divisas, la factura energética amenaza con modificar las proyecciones de crecimiento para este año.

Guardar
Google icon
Barco petrolero azul "OCEANIC TITAN" con logo "PETROGLOBAL" y bidones de crudo apilados en primer plano. Ciudad costera y bandera dominicana al fondo.
El aumento del precio del petróleo en 2026 impulsa la inflación en República Dominicana más allá del rango meta del Banco Central. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las tensiones en el mercado petrolero internacional han generado un desafío inmediato para la economía de la República Dominicana. El reciente conflicto en Medio Oriente ha reducido la producción de crudo en varios países clave, lo que ha elevado los costos de importación energética y presionado la inflación local, que en abril se ubicó en 5.11%, por encima del rango meta del Banco Central.

El efecto principal del encarecimiento del petróleo se traduce en un aumento sustancial de la factura energética, prevista para alcanzar los USD 5,400 millones al finalizar el año, una cifra superior en USD 900 millones a la estimación original. Este incremento ha repercutido directamente en los precios internos y en el saldo de la balanza de pagos, aunque el déficit de cuenta corriente, estimado en torno al 2.0% del PIB, será cubierto con inversión extranjera directa.

PUBLICIDAD

En respuesta al choque, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ha optado por mantener una postura monetaria neutral. La entidad decidió posponer hasta enero de 2027 el retorno de facilidades de liquidez a los bancos, evitando así una contracción abrupta de recursos en el sistema financiero y posibles alzas en las tasas de interés. La medida busca contener los efectos adversos sobre la actividad económica, sin alimentar presiones inflacionarias de origen externo.

Impacto del conflicto internacional y proyecciones económicas

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del consumo mundial de petróleo. Como resultado, la producción en países como Arabia Saudita, Irak, Catar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos cayó de 22 a 11 millones de barriles diarios. Según la Agencia Internacional de Energía, esto ha generado un déficit global, con la demanda superando la oferta y presionando los precios al alza, aunque parcialmente compensado por mayores exportaciones desde la Cuenca Atlántica y la liberación de reservas estratégicas de Estados Unidos.

PUBLICIDAD

Mapa físico de República Dominicana con rutas marítimas azules que marcan líneas conectadas al Estrecho de Ormuz. Un barril de petróleo negro y una bandera dominicana de tela están en primer plano.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán genera déficit global de petróleo y presión sobre los precios internacionales, según la Agencia Internacional de Energía. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La economía dominicana enfrenta así un escenario marcado por el alza temporal de precios energéticos y la volatilidad global. El análisis de la Asesoría de la Gobernación del BCRD subraya que este choque petrolero es percibido como transitorio, respaldado por la proyección de una normalización del mercado internacional en el mediano plazo. De hecho, la curva de futuros del crudo anticipa una reducción de precios por debajo de USD 80 por barril hacia finales de 2027.

Factores internos de resiliencia y perspectivas a mediano plazo

El turismo se ha consolidado como un amortiguador clave frente al encarecimiento energético. Entre enero y marzo de 2026, la República Dominicana recibió 3,710,374 visitantes, la mayor cifra registrada en un primer trimestre. Este flujo, que incluye un aumento notable de turistas europeos, ha permitido proyectar ingresos superiores a USD 12,500 millones para el sector al cierre del año.

Por otra parte, las exportaciones de oro y los ingresos por remesas y capital extranjero han contribuido a estabilizar el mercado cambiario. El tipo de cambio experimentó una apreciación del 5.3 % hasta abril, acelerándose al 6.6 % a mediados de mayo, aun cuando las importaciones petroleras absorbieron parte de la oferta de divisas. Las reservas internacionales superan los USD 15,800 millones, consolidando una posición robusta frente a choques externos.

Grupo de turistas con maletas camina por la pista de un aeropuerto soleado en República Dominicana, con un avión y la terminal con la bandera al fondo.
El turismo dominicano marca récord con 3,710,374 visitantes en el primer trimestre de 2026 y proyecta ingresos superiores a USD 12,500 millones para el año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La política monetaria, según lo dispuesto por el BCRD, se mantendrá neutral mientras las expectativas de inflación permanezcan ancladas y el choque se perciba como pasajero. No obstante, el ente emisor anticipa actuar con mayor firmeza si la persistencia del conflicto genera efectos de segunda vuelta sobre los precios o desancla las expectativas inflacionarias.

En la coyuntura actual, el crecimiento económico alcanzó el 4.1 % en el primer trimestre, demostrando la resiliencia de los fundamentos macroeconómicos del país. El indicador de riesgo soberano (EMBI) se ubicó en 177 puntos básicos, por debajo del promedio regional, lo que refleja la confianza de los mercados internacionales en la gestión económica dominicana.

La economía de la República Dominicana ha enfrentado el impacto inicial del choque petrolero con respaldo en la fortaleza de sus sectores exportadores, el desempeño del turismo y la gestión actual de la política monetaria.

En caso de que la situación en Medio Oriente se extienda, el Banco Central cuenta con margen para ajustar su postura y buscar preservar la estabilidad financiera y de precios.

Actualmente, el escenario prevaleciente es el de un impacto de carácter transitorio, con proyecciones de recuperación y normalización a mediano plazo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD