Qué pasaría si Sergio Fajardo ganara la Presidencia de la República en 2026: expertos opinan sobre el centro en Colombia

Aunque aparece rezagado en las encuestas, la eventual llegada de Sergio Fajardo a la Casa de Nariño abriría un nuevo capítulo político en Colombia, marcado por consensos, moderación institucional y desafíos de gobernabilidad, según analistas consultados por Infobae Colombia

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Un eventual gobierno de Sergio Fajardo estaría marcado por la búsqueda de acuerdos políticos amplios antes de impulsar grandes reformas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
Un eventual gobierno de Sergio Fajardo estaría marcado por la búsqueda de acuerdos políticos amplios antes de impulsar grandes reformas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

La posibilidad de que Sergio Fajardo alcance la Presidencia de la República en 2026 abre una discusión que trasciende las encuestas y las dinámicas de campaña. Aunque el exgobernador de Antioquia aparece rezagado frente a los candidatos que dominan la intención de voto, su eventual llegada a la Casa de Nariño representaría un giro político hacia un modelo de consensos, moderación institucional y reconstrucción de relaciones internacionales, en un país marcado por la polarización y la confrontación ideológica.

A pocos días de la primera vuelta presidencial, el escenario electoral colombiano mantiene la atención sobre los aspirantes que encabezan las mediciones. Sin embargo, detrás de esa disputa principal también emergen nombres que, pese a sus bajos porcentajes, todavía generan preguntas dentro de distintos sectores políticos y académicos.

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Entre ellos aparece Fajardo, que afronta su tercer intento presidencial y que ya dejó claro que esta campaña marcará el cierre de su recorrido electoral si no consigue la victoria.

La figura del exalcalde de Medellín despierta lecturas divididas entre quienes ven en él una opción de estabilidad política y quienes consideran que su estilo de liderazgo tendría dificultades para imponerse en un sistema atravesado por bloques enfrentados.

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Para entender qué implicaría una eventual presidencia suya, Infobae Colombia consultó al politólogo y asesor legislativo Felipe Melo y al académico de la Pontificia Universidad Javeriana Camilo González Vides, especialistas que analizaron los efectos políticos, económicos e internacionales de un hipotético gobierno encabezado por el candidato de centro.

Pintura estilo óleo de la Casa de Nariño en Bogotá, con dos grandes manos de títere fantasmales que parecen controlar el edificio.
La carrera por llegar a la Casa de Nariño en 2026 está peleada y los frentes de cada sector son cada vez más volatiles - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Cómo sería un gobierno de Sergio Fajardo en Colombia

Felipe Melo sostuvo que el sello principal de un eventual mandato de Fajardo aparecería desde los primeros meses de gobierno con una estrategia orientada hacia acuerdos políticos amplios antes de impulsar reformas estructurales. Según explicó, esa fórmula de gobernabilidad responde a una línea que el dirigente antioqueño mantuvo desde sus etapas como alcalde y gobernador.

“Un eventual gobierno de Fajardo estaría definido, desde sus primeros compases, por la apuesta de construir un pacto nacional como condición previa a cualquier reforma estructural. Esta lógica de gobernanza por consenso, que el candidato ha reiterado a lo largo de su trayectoria en Medellín y la Gobernación de Antioquia, tiene la virtud de reducir la conflictividad política inicial, pero entraña también el riesgo de parálisis reformista si los actores veto del sistema de partidos —el uribismo y el petrismo— se niegan a ceder terreno", precisó el analista.

Dentro de ese panorama, Melo afirmó que una de las primeras decisiones del eventual gobierno consistiría en convocar un acuerdo nacional anticorrupción y fiscal. La intención, explicó, pasaría por condicionar una eventual reforma tributaria a compromisos relacionados con transparencia y eficiencia del gasto público.

“La primera señal de su gobierno sería la convocatoria a un gran acuerdo anticorrupción y fiscal, en el que la reforma tributaria quedaría supeditada a compromisos de transparencia y eficiencia del gasto. Ese diseño puede resultar políticamente virtuoso, pero técnicamente difícil de operacionalizar en un Congreso fragmentado”, indicó el experto.

La educación ocuparía el núcleo de la identidad política del gobierno. Melo señaló que la propuesta de triplicar la inversión pública en ese sector y replicar modelos de parques-biblioteca en municipios vulnerables constituye la apuesta más visible de Fajardo.

Sergio Fajardo afronta en 2026 la que sería su última apuesta presidencial. Aunque aparece lejos de los primeros lugares en intención de voto, su figura sigue generando debate  - crédito Colprensa
Sergio Fajardo afronta en 2026 la que sería su última apuesta presidencial. Aunque aparece lejos de los primeros lugares en intención de voto, su figura sigue generando debate - crédito Colprensa

Según explicó, esa estrategia le permitiría construir legitimidad ciudadana durante el primer año de mandato y diferenciarse de otros candidatos. Sin embargo, advirtió que la financiación de esa propuesta todavía deja dudas importantes.

“La educación pública sería el eje de identidad más visible del primer año. La propuesta de triplicar la inversión sectorial y replicar el modelo de parques biblioteca en municipios de alta vulnerabilidad constituye la firma política de Fajardo. No obstante, la triplicación del presupuesto educativo plantea una tensión fiscal no resuelta en su programa”, aseguró Melo.

En el plano económico, el politólogo describió para Infobae Colombia a Fajardo como un dirigente de centro moderado, distante tanto de modelos de libre mercado sin regulación como de esquemas estatales de fuerte intervención redistributiva. Sus propuestas, explicó, apuntan hacia alivios tributarios temporales para pequeñas y medianas empresas, además de mecanismos de crédito preferencial.

Seguridad, salud y pensiones: los puntos más sensibles del programa de Fajardo

Aun así, el analista considera que el programa económico no presenta una estrategia clara de transformación productiva: “Su propuesta de alivios tributarios temporales para las pymes y acceso preferencial al crédito sugiere una política de reactivación pragmática, orientada al tejido empresarial mediano, aunque el programa carece de una estrategia explícita de política industrial o de diversificación productiva que vaya más allá de la coyuntura”.

La educación volvería a convertirse en el eje central de un eventual mandato de Sergio Fajardo - crédito Sergio Acero/Ruters
La educación volvería a convertirse en el eje central de un eventual mandato de Sergio Fajardo - crédito Sergio Acero/Ruters

En seguridad, la propuesta del exgobernador se apoyaría en un modelo mixto que combinaría fortalecimiento del pie de fuerza en zonas urbanas con programas de intervención social focalizada. Para Melo, esa fórmula guarda coherencia metodológica, aunque enfrenta resistencias desde sectores militares y movimientos sociales.

“Fajardo propone un modelo híbrido que combina el fortalecimiento del pie de fuerza en entornos urbanos con intervención social focalizada. Esa apuesta ha enfrentado históricamente resistencias tanto de actores militares, que priorizan la dimensión operativa, como de movimientos sociales que desconfían de la presencia militar como instrumento de política social”, explicó.

Las reformas relacionadas con salud y pensiones también representarían un punto sensible dentro de un eventual mandato. Melo calificó la posición de Fajardo sobre esos asuntos como “deliberadamente ambigua”, debido a que evita propuestas radicales frente al sistema actual.

Esa postura, según el experto, puede funcionar durante la campaña electoral al no alejar votantes de distintos sectores, pero perdería utilidad una vez el gobierno necesite tomar decisiones concretas sobre la crisis financiera de las EPS o el futuro del sistema pensional.

“Su postura de no desmantelar abruptamente el sistema existente puede leerse como prudencia institucional o como falta de claridad sobre el diagnóstico. Esa ambigüedad puede resultar útil durante la campaña, pero se convierte en un déficit de conducción cuando el gobierno necesita tomar decisiones concretas”, comentó.

Uno de los principales desafíos de Sergio Fajardo sería construir gobernabilidad en un Congreso fragmentado, donde las fuerzas de centro históricamente han tenido dificultades para consolidar mayorías estables - crédito Sergio Acero/Reuters
Uno de los principales desafíos de Sergio Fajardo sería construir gobernabilidad en un Congreso fragmentado, donde las fuerzas de centro históricamente han tenido dificultades para consolidar mayorías estables - crédito Sergio Acero/Reuters

Las relaciones con el Congreso representarían otro desafío complejo. Melo recordó que las candidaturas de centro suelen enfrentar dificultades por la falta de una bancada sólida y cohesionada.

En el caso de Fajardo, la posible alianza con sectores de la Alianza Verde, liberales independientes y movimientos alternativos luce heterogénea y con poca capacidad de disciplina política: “Ese es el dilema de los gobiernos de centro en sistemas multipartidistas fragmentados: o negocian con los partidos de la llamada mermelada y pierden credibilidad anticorrupción, o se mantienen puros y gobiernan en minoría. La propia historia política de Fajardo sugiere que ese dilema todavía no encuentra solución”.

La estrategia internacional de Sergio Fajardo

Desde la política exterior, Camilo González Vides proyectó un cambio importante frente a las relaciones internacionales construidas durante el gobierno de Gustavo Petro. El académico considera que Fajardo intentaría recomponer de manera prioritaria el vínculo con Estados Unidos.

“La primera apuesta estaría enfocada en recuperar la confianza de Estados Unidos, toda vez que sigue siendo el socio estratégico e histórico de Colombia. Particularmente, habría interés en fortalecer nuevamente la cooperación militar y antidrogas, porque Washington mantiene una visión muy marcada frente a la lucha contra las drogas”, explicó.

Camilo González analiza la estrategia de política exterior que un gobierno colombiano, hipotéticamente liderado por Sergio Fajardo, debería adoptar - crédito Infobae Colombia

Sobre Venezuela —teniendo en cuenta la captura del dictador Nicolás Maduro y las consecuencias que aún tiene ese país con el régimen que hubo—, González Vides planteó una línea más pragmática. El experto afirmó que un eventual gobierno de Fajardo mantendría relaciones diplomáticas con Caracas, aunque sin establecer cercanía política con el chavismo.

“Hay cosas que se aceptan como parte del estado actual de las relaciones internacionales y una de ellas es que existe un gobierno chavista con el cual Colombia tendría relaciones diplomáticas. Pero no sería una relación estrecha, porque el objetivo final apuntaría hacia una transición democrática y hacia un gobierno electo”, señaló para Infobae Colombia.

El académico también explicó que la relación con China ocuparía un lugar distinto dentro de la estrategia internacional de Fajardo. Según dijo, el programa del candidato buscaría reducir la dependencia económica frente a Pekín y orientar la cooperación hacia temas de sostenibilidad, transición energética y economía verde.

“La idea es que China no aparezca como un socio eminentemente económico, porque ahí existe un frente de tensión con Estados Unidos. Lo que se buscaría es trasladar esa relación hacia temas de sostenibilidad, economía verde y transición energética, donde China hoy tiene un liderazgo mundial”, afirmó.

En política exterior, Sergio Fajardo buscaría recomponer rápidamente la relación con Estados Unidos, fortaleciendo la cooperación militar y antidrogas tras las tensiones diplomáticas de los últimos años - crédito Juan David Duque/Reuters
En política exterior, Sergio Fajardo buscaría recomponer rápidamente la relación con Estados Unidos, fortaleciendo la cooperación militar y antidrogas tras las tensiones diplomáticas de los últimos años - crédito Juan David Duque/Reuters

Ecuador y la reconstrucción diplomática que podría tener en manos de Fajardo

La crisis diplomática con Ecuador también tendría un papel relevante, debido a que es un problema que deja Gustavo Petro con el presidente Daniel Noboa. González Vides considera que un gobierno de Fajardo intentaría reconstruir rápidamente el vínculo con Quito, impulsado además por intereses estratégicos de Estados Unidos en la región.

“Va a existir presión de Estados Unidos para recuperar la relación con Ecuador. Sergio Fajardo buscaría recomponer ese vínculo sin afectar el acercamiento con Washington, porque Ecuador representa uno de los aliados más importantes de Estados Unidos en América Latina”, indicó.

En materia económica, el académico sostuvo que el exgobernador apuesta por una “economía conectora”, basada en relaciones comerciales diversificadas con distintos socios internacionales.

La idea, explicó, consistiría en fortalecer exportaciones hacia Estados Unidos mientras Colombia aprovecha cooperación tecnológica y ambiental con China, sobre todo en asuntos ligados a sostenibilidad y transición energética.

“Creo que Fajardo apuesta por un concepto de economía conectora. El Estado no se compromete con un solo socio comercial, sino que se abre a múltiples relaciones. Habrá una economía exportadora mucho más enfocada hacia Estados Unidos y una cooperación con China centrada en sostenibilidad y modernización productiva”, afirmó.

El analista Camilo González examina cómo una posible estrategia de Sergio Fajardo para recomponer la frágil relación con Estados Unidos implicaría necesariamente recuperar y fortalecer los lazos con Ecuador, un socio clave de Washington en la región - crédito Infobae Colombia

Dentro de esa estrategia, el sector agropecuario tendría un papel clave. El experto señaló que el país necesita modernizar su producción para competir frente a economías regionales como Brasil, Perú o Chile: “Colombia sigue siendo un país primario. Exportamos recursos naturales como café, flores y banano. Para competir internacionalmente se necesitan ventajas competitivas y ahí resulta fundamental cómo se producen esos bienes y cuánto logran reducir costos frente a otros países de la región”.

La eventual llegada de Sergio Fajardo a la Presidencia, concluyen los analistas, significaría un intento de regresar a una política basada en acuerdos, gradualismo y reconstrucción institucional. Sin embargo, también abriría dudas sobre la capacidad real de un proyecto de centro para sostener gobernabilidad en un escenario político fragmentado y cada vez más radicalizado.

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