Alberto Fernández tiene previstas dos fuentes sustanciales e inmediatas de financiamiento externo para la Argentina en el caso de llegar a la Casa Rosada: alcanzar una "renegociación favorable" de la deuda con el FMI y establecer un "acuerdo estratégico" con China que le permita contar con dinero metálico para sacar adelante la alicaída economía del país.

Desde el domingo pasado en que arrasó en las PASO, el candidato presidencial del Frente de Todos empezó a diagramar con su equipo de política exterior y sus referentes económicos la estrategia diplomática que encarará en un eventual gobierno desde el 10 de diciembre.

"No será nada fácil levantar a la Argentina después de Macri y habrá que tener mucha cintura desde lo diplomático", admitió a Infobae en estricta reserva un allegado a Alberto Fernández en medio de la vorágine de reuniones que el candidato presidencial del Frente de Todos acumula por día desde su victoria el pasado domingo.

Con respecto a una eventual negociación con el FMI, desde el entorno del candidato a presidente del Frente de Todos dijeron que ya tienen en claro un plan concreto que llevarán a la mesa de en caso de ganar las elecciones.

Cristina Kirchner y Alberto Fernández en el cierre de campaña de las PASO en Rosario

Alberto Fernández sabe que se necesitará de los fondos que  Mauricio Macri ya acordó con el FMI y que habrá que pagar el desembolso de 57.000 millones de dólares. Pero el candidato del Frente de Todos no quiere establecer un acuerdo con facilidades extendidas por 10 años que incluyan condicionamientos del FMI.

"Acá hay que definir un stand by y reprogramar la deuda de la manera en que pueda hacerlo la Argentina sin ajustar el bolsillo de los argentinos", explicó tajante otro asesor en política exterior del Frente de Todos.

Alberto Fernández se muestra confiado en que, obtener una victoria por amplio margen -al igual que en las PASO- podrá negociar desde una posición de mayor fortaleza ante Roberto Cardarelli y los técnicos del FMI. No sólo ello: también le exigirán al Fondo que cumpla con su parte del acuerdo que era, a su entender, evitar la fuga de capitales.

En el equipo de política exterior de Alberto Fernández, que también tiene una fuerte impronta económica, se ubican Guillermo Nielsen, Jorge Taiana y Jorge Argüello. Pero también se suman como asesores referentes del think thank Mundosur y analistas como Eduardo Valdés, Carlos Bianco, Oscar Laborde y Guillermo Carmona, entre otros.

"Nadie va patear el tablero con el FMI o declarar el default porque sabemos los riesgos que ello implica para la Argentina. Pero también el FMI debe comprender que su receta una vez más fracasó con el modelo Macri", explicó uno de los referentes del equipo de política exterior del Frente de Todos.

En un reciente artículo que publicó desde su ONG Embajada Abierta, Argüello expresó sobre un eventual acuerdo con el FMI para regenociar la deuda: "para desendeudarse no bastará con cambiar la estrategia de generación de divisas. Tarde o temprano, habrá que regular los flujos de capitales especulativos y reducir la exposición de la Argentina a estos movimientos financieros que, en lugar de hacer madurar y crecer nuestra economía, la reducen y condenan a una evitable zozobra".

La relación con China

La presencia de Cristina Kirchner como vicepresidenta en un eventual gobierno de Alberto Fernández no resulta ser escollo alguno para los referentes del Frente de todos a la hora de pedir financiamiento externo. Todo lo contrario: creen que el camino que había trazado la ex presienta con Xi Jinping en sus tres últimos años de mandato podrán ser aprovechados para profundizar la denominada "alianza estratégica integral" con Beijing.

Alberto Fernández y su equipo creen que China será un "actor central de financiamiento" para la Argentina que se viene. No sólo esperan de la administración china más fondos vía swaps, dinero en metálico o proyectos de infraestructura. También creen que China será un alto potencial para aumentar las exportaciones del agro argentino.

En este sentido, Alberto Fernández se prefigura una continuidad de los proyectos sellados por Macri con China en materia de construcción de represas, centrales nucleares y obras de infraestructura. También habrá un acuerdo estratégico en materia de comunicaciones con vistas al desarrollo de la tecnología 5G en la Argentina.

En una reciente publicación a la que tuvo acceso Infobae de la agrupación kirchnerista Mundosur bajo el título "China en el mundo que viene" el ex canciller Taiana escribió que "Argentina debe seguir impulsando con China los intercambios y cooperación. El impacto de los acuerdos firmados depende en buena parte de nuestras decisiones y políticas que, sin duda, deberían ser subordinadas de manera clara a la defensa de nuestros intereses estratégicos como país".

Alberto Fernández ganó por amplio márgen en las PASO y espera reiterar ese resultado en octubre  (Adrian Escandar)
Alberto Fernández ganó por amplio márgen en las PASO y espera reiterar ese resultado en octubre  (Adrian Escandar)

Taiana escribió en ese trabajo en colaboración con otros referentes del mundo diplomático del Frente de Todos que "detrás de la guerra comercial (entre China y Estados Unidos) existe el claro objetivo de impedir que China logre, en el futuro, el liderazgo científico-tecnológico global; también implica la subordinación de los países que consideran aliados".

¿Implicará este acuerdo financiero de China con Argentina el ingreso inevitable de Huawei con el 5G?  Nadie lo responderá ahora abiertamente en el entorno de Alberto Fernández, pero surge implícitamente que así será en el futuro inmediato. 

El ex canciller de Cristina Kirchner consideró en esa publicación de Mundosur que "el gigante asiático se ha transformado en un importante inversor y financista de obras de infraestructura, asi como un actor financiero de peso". Más claro, imposible.

Desde esta óptica el equipo de política exterior de Alberto Fernández se inclina también por sumarse como socios al Banco Popular de China. De hecho, según pudo saber Infobae ya hubo diálogos informales de la embajada de China en Buenos Aires con referentes del Frente de Todos en esta línea poco antes de las PASO.

Venezuela y Estados Unidos

Está claro que esta relación estrecha que se prefigura Alberto Fernández con China podría colisionar con sus vínculos con Estados Unidos e incluso con el mismo FMI, si se tiene en cuenta que Washington es uno de los actores centrales del Fondo para destrabar créditos a la Argentina.

En este sentido, Nielsen, Arguello e incluso Taiana tienen buena relación con referentes de la política y el mundo financiero norteamericano. "No vamos a tener la relación estrecha y personal que Macri y Trump tienen actualmente pero tampoco queremos pelearnos con Estados Unidos", grafican en el entorno de Alberto Fernández.

Desde esta óptica, tampoco aceptarán condicionamientos o la imposición de una agenda automática de Washington. De hecho, Alberto Fernandez rechazó las recientes invitaciones a Estados Unidos de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), el Citibank y otros centros de pensamiento vinculados a Washington. "Hasta después de octubre no habrá viaje alguno a Estados Unidos", dijo tajante un allegado a Fernández.

En las relaciones futuras de Argentina y Estados Unidos vienen otros interrogantes atados en este entramado y que tiene nombre y apellido: la Venezuela de Nicolás Maduro.

Alberto Fernández ya dejó entrever que apoya una "salida pacífica" del régimen de Maduro. Pero ello implicaría una negociación regional, sin la intervención de Estados Unidos, ni China, Rusia ni Noruega. "Hay que dar con una solución regional con apoyo de Argentina, Colombia, Chile, Perú e incluso Brasil", dicen en el equipo de análisis diplomático en las oficinas de Alberto Fernández.

El próximo 26 de agosto se reunirán los diputados del Parlasur del Frente de Todos en Uruguay con la oposición venezolana más inclinada a la socialdemocracia para evaluar caminos alternativos para salir de la crisis en que se encuentra sumergida Venezuela.

Está claro que hay sectores radicalizados de Venezuela aliados a Maduro como es el caso del vicepresidente Diosdado Cabello que no confían en un grobierno de Alberto Fernández. Ya lo dijo el propio Cabello esta semana: "Que no vaya a creer que los están eligiendo porque es él", dijo el dirigente chavista en referencia a la victoria de Alberto Fernández en las PASO.

Los allegados al candidato del Frente de Todos creen que Cabello reaccionó de esta manera por el apoyo que dio Alberto Fernández al duro informe de Michelle Bachelet, la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU que denunció la sistemática violación a los derechos humanos en Venezuela y la responsabilidad de Maduro en más de 6.800 ejecuciones extrajudiciales.

Desde el plano de financiamiento externo, los integrantes del equipo de política exterior de Alberto Fernández creen que el acuerdo de libre comercio de la Unión Europea y el Mercosur debe ser revisado por una simple cuestión: aseguran que hay "muchos puntos oscuros que no fueron revelados" y que serían poco beneficiosos para el bloque regional en favor del empresariado europeo.

Sin embargo, entienden que si se ajustan algunos de estos puntos del acuerdo podrían generar facilidades para la economía argentina.

Lo mismo sucede con la relación de la Argentina con Rusia. Alberto Fernández estuvo hace un mes en la fiesta nacional de la Federación Rusa en la embajada que comanda en Buenos Aires Dmitry Feoktistov, con quien mantuvo una muy buena química, bebieron vodka y hablaron ampliamente sobre la necesidad de fortalecer los vínculos en materia de defensa, infraestructura y comercio en el caso de que el Frente de Todos gane las elecciones en octubre.

El frente externo con Brasil no será nada fácil para Alberto Fernández mientras dure el discurso beligerante de Jair Bolsonaro contra el kirchnerismo. El presidente de Brasil incluso amenazó con irse del Mercosur si ganan los Fernández. Pero en el Frente de Todos no temen a ello y creen que se trata de mensajes propios de la campaña. Tanto Argüello como Taiana mantienen un canal de diálogo con el vicepresidente de Brasil Hamilton Moraou y están convencidos de que en el caso de llegar a la Casa Rosada se impondrá el criterio de una buena relación con Brasil al que entienden como "un socio clave" para el desarrollo económico de la Argentina. Alberto Fernández apostará a un vínculo con Itamaraty y el sector industrial brasileño más allá de las diatribas de Bolsonaro. Sabe que necesitará de Brasil para poder crecer.

La Argentina no será la misma después del 10 de diciembre. Si gana Alberto Fernández cambiarán muchas más cuestiones que las que hoy maneja Macri en términos de relaciones internacionales. Habrá un nuevo mundo para una Argentina muy diferente.

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