(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

Finalmente, la definición de quién asumirá en la estratégica presidencia de la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura de la Nación- que estaba en manos de Miguel Angel Pichetto -, se postergó para después de la feria judicial.

Se abrió así una instancia de negociación con el justicialismo en el Senado, en la que el oficialismo intentará -como mínimo- acordar el nombramiento de una cierta cantidad de pliegos de jueces frenados por la oposición ante la proximidad de las elecciones y un eventual cambio de Gobierno.

Pichetto renunció a su cargo en el organismo que designa y remueve jueces – para el que había sido elegido por el bloque mayoritario de la oposición en la Cámara alta– luego de aceptar acompañar a Mauricio Macri como candidato a vicepresidente. Lo reemplazó su suplente, el senador justicialista por Chubut, Mario Pais, que hoy participó por primera vez del plenario, donde se aprobó que pase a integrar la Comisión de Acusación en lugar del rionegrino.

jura Mario Pais (6)
Jura de  Pais como reemplazante de Pichetto en el Consejo de la Magistratura

El bloque justicialista había pedido mantener la presidencia de este cuerpo en manos de Pais, y así se lo hizo saber personalmente el cordobés Carlos Caserio, nuevo titular de la bancada de senadores justicialistas, al presidente del Consejo, el juez Ricardo Recondo. "Le corresponde como suplente de Pichetto, está suficientemente capacitado y tiene la experiencia necesaria para esa tarea ya que estuvo anteriormente en el Consejo", explicó Caserio ante Infobae.

La postergación de la decisión fue promovida hoy en la reunión de la Comisión de Acusación del Consejo por el oficialismo, luego de haber dejado trascender que proponía al diputado del PRO Pablo Tonelli, actual vicepresidente de la Comisión, para el cargo que ocupaba Pichetto. El legislador y consejero oficialista ya había ocupado ese lugar en los dos años previos a la renovación del Consejo a fines del año pasado.

En la práctica, la resolución de hoy  implica que Tonelli siga al frente de la Comisión hasta que se elija un nuevo titular. "No está acéfala y puede seguir funcionando así el tiempo que sea necesario", explicó uno de los consejeros alienados con el Gobierno.

El consejero del PRO Pablo Tonelli, actual vicepresidente de la Comisión (Adrián Escandar)
El consejero del PRO Pablo Tonelli, actual vicepresidente de la Comisión (Adrián Escandar)

Un cargo con peso político

Más allá de que el presidente de la Comisión tenga doble voto en caso de empate, y sea quien convoca a la reuniones -y por ende, puede hasta cierto punto, acelerar o frenar el avance de los expedientes-, se trata de un cargo con fuerte peso político.

En esa Comisión, se votan los dictámenes acusatorios contra los magistrados federales y nacionales– ya sea una sanción o la apertura de un juicio político para su remoción-, así como la desestimación de las denuncias en su contra. Las decisiones del cuerpo deben luego ser refrendadas por el plenario del Consejo.

Pais es considerado en el oficialismo un opositor "razonable" -que si bien hizo público su apoyo a la fórmula de Alberto Fernández-Cristina Kirchner, "no es un kirchnerista radicalizado"-, y todos le reconocen solidez técnica y experiencia en el Consejo. Sin embargo su posible designación en la presidencia – o no- de la Comisión quedó ahora supeditada a una ronda de negociaciones en el reparto de cargos en el Consejo, atravesada por la política y las elecciones.

En busca de un "acuerdo"

"Vamos a conversarlo. La idea es consensuarlo", sostiene un consejero alineado con el Gobierno. Otro de sus colegas del mismo bloque advirtió sin embargo: "El año pasado no se le dio la presidencia de la Comisión a la oposición, sino a una persona puntual: Pichetto".

En el oficialismo saben que si se llegase a la instancia de votación, podrían tener la mayoría necesaria para imponer a su candidato, pero que esa jugada pondría en riesgo los consensos logrados en esta nueva composición del Consejo, e implicaría romper lanzas con el bloque de senadores justicialistas, que tiene la llave para la aprobación de los pliegos de jueces, entre otros temas que el Ejecutivo considera relevantes.

Entre los representantes parlamentarios de la oposición no hay dudas de que el cargo debe ser para Pais. "Le corresponde a él, porque cuando se hizo el reparto de cargos se resolvió que Acusación sea presidida por el representante de la oposición en el Senado", advirtió la diputada Graciela Camaño en diálogo con Infobae.

Diputada y consejera opositora Graciela Camaño (Julieta Ferrario)
Diputada y consejera opositora Graciela Camaño (Julieta Ferrario)

Fue la misma postura que manifestó el diputado kirchnerista Eduardo "Wado" De Pedro: "Pais lo reemplaza a Pichetto en su banca y en su cargo de presidente de la Comisión de Acusación, por el acuerdo que hubo a fin de año de que fuera para la oposición en la Cámara alta".

Por su parte, el representante de las universidades en el Consejo, Diego Molea también consideró que "si estaba en mano de la oposición, no puede quedar en manos del oficialismo". Y advirtió que "Tonelli no puede ser presidente nuevamente ya que fue el año pasado y, por Reglamento, no puede ser electo otro año consecutivo".

Este "impedimento" fue relativizado por algunos consejeros del bloque oficialista. Sostienen que hubo un período de tiempo luego de que Tonelli dejara la presidencia a fines del 2018, en el que el presidente fue otro consejero, por Pichetto. "Todo depende de cómo se lo interprete", deslizó uno de ellos.

El oficialismo en la Comisión -integrado además de por Tonelli, el representante de Poder Ejecutivo, Juan Bautista Mahiques, y la senadora radical Inés Brizuela- puede conseguir la mayoría de cinco votos sobre nueve, si tiene el apoyo de dos eventuales aliados, el juez Juan Manuel Culotta y el representante de los abogados porteños, Juan Pablo Más Vélez.

En tanto que a los dos representantes de la oposición – la diputada  Camaño y, desde hoy, el senador Pais- suelen sumarse el consejero académico Molea y el juez Alberto Lugones, habitualmente críticos de las posiciones cercanas al Gobierno nacional.

"Hay que buscar un acuerdo. Es mucho mejor que salga de forma unánime, validado por todos, que votar con posiciones divididas. Eso podría hacer tambalear otros acuerdos que vienen permitiendo que el Consejo funcione como es debido, logrando consensos. El peor escenario es volver a un Consejo bloqueado, donde no se logran destrabar las decisiones", concluyó Más Vélez en diálogo con Infobae.