El presidente Macri, durante un acto en recuerdo de las víctimas del atentado a la AMIA, en julio del 2016(Foto: Adrián Escandar)
El presidente Macri, durante un acto en recuerdo de las víctimas del atentado a la AMIA, en julio del 2016(Foto: Adrián Escandar)

AUDIF, RENAPOST o 3+1. No se trata de un código encriptado o los nombres de nuevos frentes partidarios para las elecciones. Nada de ello. En los últimos dos años y a partir de ahora la administración de Mauricio Macri decidió incorporar nuevas herramientas de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico en la Argentina que irrumpirán no sólo en el vocabulario de los argentinos sino -lo que es más relevante- en el corazón de aquellas organizaciones criminales que amenazan la seguridad nacional.

El inminente 25° aniversario del atentado a la AMIA no será más que una excusa que eligió el Gobierno para presentar algunos de estos mecanismos legales y prácticos tendientes a atacar al terrorismo. Pero según pudo saber Infobae, desde los últimos seis meses se viene trabajando en forma muy reservada sobre un plan más global de prevención y seguimiento de agrupaciones vinculadas con el extremismo islámico en la Argentina.

"Al ingresar en interacción con los países desarrollados la Argentina recibe muchos beneficios pero también debe asumir compromisos. El Presidente entiende que entre estos compromisos se encuentra el alineamiento al cumplimiento de normas globales para luchar contra el terrorismo", expresó un encumbrado funcionario del Gobierno que monitorea cada una de las nuevas herramientas legales que la Argentina decidió sumar en esta cruzada.

Así, desde la Casa Rosada allegados a Macri también añaden que esta fuerte apuesta a la lucha contra el terrorismo no es sólo un alineamiento automático con Estados Unidos. También se trata de un esquema mucho más amplio de acción que suma a los "países civilizados", como les gusta llamar a muchos especialistas en el tema, o naciones de occidente dispuestas a combatir los extremismos radicalizados.

En los próximos días habrá dos hechos significativos que cristalizarán de alguna manera esta estrategia de política exterior que delineó el Gobierno: por un lado, la realización de la Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo que se hará en el Palacio San Martín y donde saldrá un duro documento contra las acciones de Hezbollah, ISIS, Irán y otros sectores relacionados con el terrorismo; y, por otra parte, se perfila el acto por el 25 aniversario del ataque a la AMIA donde el Gobierno anunciará medidas.

En este contexto, los planes de acción que se desarrollaron en los últimos meses en la denominada "mesa de acción contra el terrorismo" que comparten el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), la Unidad de Investigación Financiera (UIF), la Cancillería, la Dirección de Migraciones, la Aduana y la AFIP, entre otros organismos del Estado.

Según pudo reconstruir Infobae de diferentes organismos y fuentes oficiales, el plan de acción con la principales herramientas de lucha contra el terrorismo serán las siguientes:

El RENAPOST. El próximo martes, justo dos días antes del aniversario del atentado a la AMIA, Macri emitirá el decreto que crea un Registro Nacional de Personas y Organizaciones Sospechosas de Terrorismo (RENAPOST) con el doble propósito de dar una señal a la comunidad judía el 18 de julio cuando se cumplirán 25 años del atentado contra la AMIA y, al mismo tiempo, responder a un planteo que viene haciendo desde hace tiempo la administración norteamericana de Donald Trump en la región.

Se tratará de una herramienta legal a fin de que la Justicia y los organismos de seguridad en pleno puedan perseguir sin inconveniente alguno a las agrupaciones terroristas como Hezbollah o el ISIS, ya que no están encuadradas hoy en la arquitectura jurídica de la Argentina. La administración de Macri solo se limitó en los últimos años a investigar agrupaciones terroristas encuadradas en la lista que ofrece Naciones Unidas y que no incluye a Hezbollah, uno de los grupos acusados judicialmente de participar en los atentados a la embajada de Israel en 1992 y en el ataque a la AMIA en 1994.

De esta manera, el RENAPOST sumará a Hezbollah en este grupo aunque también se incluirá allí al ISIS. La intención orginal del Gobierno era avanzar con ello por medio de un proyecto de ley que ya tenía redactado el diputado radical Luis Petri. Pero los tiempos electorales y la parsimonia legislativa pudieron más que la ansiedad oficial.

Con este registro de grupos sospechosos de terrorismo el Gobierno no sólo actuará en la persecusión de eventuales terrotristas bajo las normas de UIF sobre lavado de activos como lo hizo el año pasado con el grupo Barakat en la Triple Frontera. Ahora podrá intervenir el Ministerio de Seguridad, la central de inteligencia o la Dirección de Migraciones sin inconveniente alguno.

¿Podría convertirse el RENAPOST en una caza de brujas donde incluyan agrupaciones o personas ajenas al accionar terrorista?, preguntó Infobae a un especialista del Gobierno a raíz de los cuestionamientos que hubo de algunos sectores de la oposición. "Nada de ello. Para incluir a una agrupación o persona sospechosa de terrorismo en el RENAPOST deberán existir pruebas contundentes y datos de la justicia. No será nada sencillo incluir a una agrupación en ese registro", explicaron.

En el caso de Hezbollah, existe en la justicia y en informes de inteligencia de Estados Unidos o Israel la prueba contundente de que estas células terroristas que se desprenden como grupo armado de Líbano en conexión con Irán están operando en Ciudad del Este y otras zonas aledañas a la Triple Frontera. Así, la inclusión de este grupo será casi automática en el RENAPOST.

La decisión de Macri de armar este registro también está vinculada con un pedido reiterado que desde hace tiempo le viene haciendo su par norteamericano Donald Trump. No es casual que el secretario del Departamento de Estado Mike Pompeo llegará el jueves por la noche a Buenos Aires para participar de la cumbre sobre terrorismo y estará el viernes en un acto conmemorativo privado con 20 cancilleres de la región para rendir tributo a las víctimas del ataque a la AMIA. Luego Pompeo se reunirá con Macri y pasarán revista de todos los temas que hacen a la relación bilateral. Allí hablarán de estas y otras herramientas que dispuso la Argentina para cumplir con los estandares internacionales en relación a persecusión de grupos terroristas.

El Grupo 3+1. Durante la Cumbre de Seguridad y Terrorismo que se dará entre el jueves y viernes en la Cancillería se emitirá un duro documento sobre elaccionar de grupos terroristas en la región.

"Tenemos un documento ya casi consensuado donde dará un duro diagnóstico del accionar de Irán, del ISIS y en el caso de la Triple Frontera de toda la actividad de Hezbollah", adelantó a Infobae un funcionario del Palacio San Martín que trabaja junto con 20 cancillerías que estarán en Buenos Aires para la firma de ese documento tras la cumbre.

La mención de Hezbollah y Triple Frontera no es capciosa. La ministra de Seguridad Patricia Bullrich en coordinación con el canciller Jorge Faurie y el secretario de Asuntos Estratégicos de Presidencia Fulvio Pompeo vienen trabajando desde hace unos meses en lo que será el relanzamiento del acuerdo 3+1. Es decir la coordinación de tareas de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico en la Triple Frontera de Paraguay, Argentina y Brasil con el aporte de Estados Unidos.

En los últimos meses Bullrich, Faurie y Pompeo vienen dialogando con Nathan Sales, el Coordinaror de Contraterrorismo del Departamento de Estado norteamericano. Se trata de una figura clave para reflotar lo que en los años 90 fue el Grupo 3+1 (de cooperación de seguridad entre Argentina, Brasil, Paraguay con Estados Unidos en la frontera compartida). Este acuerdo se trató de relanzar en el 2002, pero tanto Néstor Kirchner como Lula Da Silva en Brasil pusieron reparos por cuestiones ideológicas con Washington y el tema quedó en la nada.

Sales visitó Brasilia y Sao Paulo hace unos meses para expandir la cooperación de seguridad contra Hezbollah, Al Qaeda y el ISIS según informó el Departamento de Estado. Hubo muy buena sintonía con el gobierno de Jair Bolsonaro para avanzar con el Grupo 3+1.

La administración Macri ahora reflotará este acuerdo donde habrá un fluido intercambio de información entre los cuatro países asociados para combatir el terrorismo en la Triple Frontera. Así, Estados Unidos intervendrá con el accionar de agencias como el FBI, la DEA, Homeland Security y la CIA para aportar información sensible.

Hay intenciones del gobierno de sumar a Chile en esta cruzada también y de ello hablarán Macri y el presidente Sebastián Piñera el martes en Santa Fe durante la cumbre del Mercosur donde el presidente chileno fue invitado como observador.

"Con esta herramienta en mano se podrán profundizar las investigaciones sobre el accionar de grupos de narcos y su nexo con el terrorismo", describió en un paper reservado un funcionario del Gobierno. Es que todos los integrantes del Grupo 3+1 tienen información concreta sobre el financiamiento de grupos de narcotraficantes en la zona de Paraguay y Brasil con el grupo Hezbollah. El caso Barakat que se desterró el año pasado fue un claro ejemplo de ello.

El titular de la UIF, Mariano Federici, el principal organismo encargado de la lucha contra los delitos financieros (NA)
El titular de la UIF, Mariano Federici, el principal organismo encargado de la lucha contra los delitos financieros (NA)

La AUDIF. El titular de la UIF Mariano Federici viene trabajando en los últimos años en los que se llama Diálogo Argentina-Estados Unidos sobre Finanzas Ilícitas (AUDIF). En enero pasado hubo una reunión clave en Buenos Aires donde se fijó como principal objetivo del AUDIF la idea de "promover objetivos compartidos para combatir el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo, el financiamiento de la proliferación, la corrupción y otras tipologías y amenazas de financiamiento ilícito", según consta en los informes públicos.

Ahora el Gobierno quiere potenciar este grupo que sirve como un foro para que las agencias clave en ambos países desarrollen estrategias e iniciativas para combatir delitos financieros y discutan temas de interés relacionados. Este diálogo incluyó discusiones sobre la evaluación del lavado de dinero y las amenazas de financiamiento del terrorismo en el Área de la Tres Fronteras, incluido Hezbollah; identificación y acción contra el producto de la corrupción. y abordar las amenazas y vulnerabilidades financieras ilícitas regionales, incluida la interrupción de la red de corrupción de Venezuela.

Aquí intervienen del lado de Estados Unidos no sólo el Departamento de Estado sino también el Tesoro norteamericano. "Al apoyar las políticas de seguridad nacional del Presidente, el presupuesto propuesto equipa a la Oficina de Terrorismo e Inteligencia Financiera de la Tesorería y a las oficinas de la agencia con los recursos que necesita para continuar su labor crítica para proteger el sistema financiero de los abusos, la explotación y las amenazas emergentes. El Departamento del Tesoro también fortalecerá y ampliará el proceso de revisión de CFIUS para garantizar que protejamos nuestra seguridad nacional, al tiempo que preservamos un entorno de inversión abierto para fomentar la innovación y el crecimiento", dice el último informe de la AUDIF.

Por otro lado, según revelaron a Infobae fuentes de la Casa Rosada, la AUDIF realiza capacitación de tareas de investigación en lavado, elabora doagnósticos en campo y ahora se propone avanzar en profundidad con un diagnóstico de "riesgo sobre el accionar de grupos delictivos" en la Triple Frontera. En este grupo de dialogo de Argentina y Estados Unidos también intervienen los Bancos Centrales y las agencias de inteligencia.

Toda esta bateria de herramientas legales o de trabajo político son las que quiere desplegar Macri en lo inmediato como muestra de buena predisposición con los países desarrollados pero también como estamentos centrales para detener el avance de eventuales ataques terroristas como los que sufrió la Argentina en 1992 en la embajada de Israel y en el 1994 con la AMIA.