"Intercambio extraoficial de favores, en el cual los titulares de cargos políticos regulan la concesión de prestaciones, obtenidas a través de su función pública o de contactos relacionados con ella, a cambio de apoyo electoral".

La definición de clientelismo político no se circunscribe a ninguna región, provincia, ciudad o localidad. Se describe como una relación entre gobernantes y votantes. Un vínculo en el cual los candidatos se aprovechan de la necesidad que sufren los sectores sociales más vulnerados para intentar capturar sus votos.

El clientelismo es una práctica arraigada en la Argenitna. Así lo demuestran los episodios de esta naturaleza que han tenido lugar durante los distintos ciclos electorales, y que continúan desarrollándose al día de hoy, de cara a los comicios que se avecinan en las provincias argentinas.

Santa Fe, San Luis, Tierra del Fuego y Formosa celebrarán elecciones generales el próximo domingo. Además de los candidatos a la gobernación, habrá también funcionarios regionales que pujarán por distintos cargos intermedios.

Para conquistar los votos que contribuyan a depositarlos en los puestos a los que aspiran, algunos de ellos recurrieron a una serie de métodos clientelistas, valiéndose de las carencias que sufren partes importantes del electorado en los distintos territorios. Otros, por su parte, recurrieron a procedimientos pocos convencionales, que rozan lo bizarro y, lejos de captar votos, alejan a los electores.

Formosa

El caso más emblemático lo protagonizó la radical Graciela Soto, del Frente Amplio Formoseño: se paseó por la peatonal de la ciudad repartiendo bolsitas que contenían su foto, su nombre y la inscripción "De mujer a mujer". En ellas entregó bombachas de encaje blanco. Una por bolsita.

"Lo hicimos con la intención de halagar y entregar un presente. Por suerte lo reciben con mucha alegría", explicó la funcionaria, quien fue criticada por promocionar su postulación a través de esta forma.

En la misma provincia, Atilio Basualdo, quien buscará ser reelecto en la localidad de Las Lomitas, se mostró barriendo las calles de su pueblo a un día de la visita del gobernador Gildo Insfrán, con motivo de obras que se llevaron a cabo e inauguraron en los días previos a la elección.

San Luis

María Esther Ortiz es concejal y forma parte del bloque de Unidad Justicialista de Quines, en la provincia de San Luis. Aspirante a diputada nacional, publicó una serie de imágenes en su cuenta de Facebook en donde se la observó repartiendo medicamentos en su localidad.

"Cajas de leche, medicamentos, insumos para la salud, antibióticos y analgésicos", expresó la funcionaria en la red social, quien trasladó los bolsones en un vehículo ploteado con una leyenda que llamaba a votar por ella. En tanto, la publicación apoya la candidatura de Paco Macias como intendente y Alberto Rodríguez Saa como gobernador.

En cuanto a las elecciones generales, el Frente San Luis Unido, a través de sus apoderados (Ricardo Endeiza, Otoniel Pérez Miranda e Ignacio Campos), presentaron una denuncia ante la Justicia por "una violación flagrante a la veda". Señalaron que camionetas oficiales repartían colchones, frazadas, alimentos y camas en diferentes barrios y localidades. En las redes sociales repudiaron este accionar, asegurando que se trataba de un mecanismo habitual de clientelismo ante la inminencia de una nueva elección.

En la denuncia establecieron que las camionetas salían cargadas desde la sede del ministerio de Desarrollo Social y el Velódromo provincial, ambas dependencias del Estado. También establecieron los domicilios puntuales desde los cuales salió la mercadería y a los cuales se despachó.

Santa Fe

Juan Carlos Belleti es precandidato para concejal por la lista "Unidad, Vida y Valores". En su cuenta personal del Facebook anunció que no haría campaña en los medios de comunicación y que elegiría un método de clientelismo directo, y para velado, con los votantes.

"Necesitamos 600 votos o más para no perder el partido, es el 1,5% que establece la ley, si lo logramos sortearemos entre los inscriptos $ 5.000.
Si logramos más de 1.000 votos sortearemos dos cupos de $5.000 cada uno", rezó la comunicación, acompañada de un número de WhatsApp para inscribirse.

"Los costos publicitarios y los gastos de campaña son obscenos e imposibles para nosotros. No pierdas la fe y trata de comprender nuestra posición", respondió Belleti ante las críticas.

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