En una entrevista radial, el padre Marcó estaba expresando su decepción con el gobierno de Mauricio Macri, en general, por la grave situación social que se vive, pero también en particular por haber promovido "solapadamente" la legalización del aborto.

Fue en ese marco que dijo: "Los católicos no van a votar a Macri". Sus declaraciones causaron polémica y es por ello que Marcó precisó que debería haber dicho "muchos católicos no lo van a votar por este tema".

El presbítero Guillermo Marcó fue vocero de Jorge Bergoglio durante diez años cuando éste era arzobispo de Buenos Aires. Ha incursionado también el periodismo y es cofundador del Instituto de Diálogo Interreligioso.

Los dichos de Marcó fueron realizados en el marco de una entrevista por el Viernes Santo, en el programa de Gustavo Tubio por RadioLed, en la cual se explayó sobre el misterio de la Pascua y el sentido de esta conmemoración.

Luego el diálogo derivó a la política. "Siempre hay recursos para paliar la pobreza", afirmó Marcó, en referencia a la crisis económica y sus consecuencias sociales.

También fue tajante en la expresión de su decepción con Cambiemos: "Debe ser un caso único de un Gobierno que quiere apalear a sus propios votantes.  Esta soberbia que han tenido, empezando por nosotros los católicos. Y a la clase media le bajaron los sueldos, le aumentaron las tarifas y todos los insumos; es gente que vive de un sueldo y paga impuestos".

A la pregunta de si Macri lo había desilusionado, respondió: "Sí, absolutamente. También la irresponsabilidad de su equipo de comunicación. Que ha creado falsas ilusiones."

También aseguró que "la opción entre Cristina (Kirchner) y más de esto mismo no contenta a la mayoría".

Contó que le había dicho a Jaime Durán Barba que "con este tema del aborto" se había equivocado: "Vas a ver el efecto en las elecciones, en la gente católica que no te va a votar, porque sintió una desilusión profunda con esto".

"Jaime es abortista y el gobierno en su cúpula lo es solapadamente, no lo dicen abiertamente", sostuvo. Y dijo que el Gobierno cree que la gente que lo votó es "un público cautivo".

Como su frase sobre el voto católico despertó algunas críticas, Marcó relativizó en parte la frase.

Y envió un mensaje: "No soy dueño de saber lo que cada uno vota en su libertad; además se vota sobre lo que hay para elegir y no soy el dueño del voto católico. Pido perdón a las personas que con razón se sintieron molestas. Feliz Pascua de Resurrección".

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