Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, el lunes, durante el anuncio de salida del ministro Martín Ocampo (Gustavo Gavotti)
Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, el lunes, durante el anuncio de salida del ministro Martín Ocampo (Gustavo Gavotti)

"No fue un error en un partido de fútbol. Fue un error en un partido intergaláctico. Se enteró todo el mundo".

La autocrítica de Horacio Rodríguez Larreta en la tradicional reunión de los martes con la cúpula del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, en el centro de monitoreo de la Ciudad, fue mucho más contundente que la que había ensayado en las conferencias del domingo y en la de ayer, en el anuncio de la salida de Martín Ocampo y la entrada de Diego Santilli en dicho ministerio.

"Este fin de semana retrocedimos varios casilleros", siguió el jefe de Gobierno porteño, 72 horas después de los vergonzosos incidentes en las inmediaciones del estadio de River con el micro que trasladaba al plantel y a los dirigentes de Boca.

Ocampo, que este martes llegó a la reunión unos minutos más tarde que Larreta y que se quedará unos días más para coordinar la transición con Santilli, fue menos autocrítico que el jefe porteño. Dijo que el operativo del sábado había estado bien planificado, y que falló por ineficacia de algunos funcionarios.

Nadie dio nombres. Pero entre bambalinas hablaban de Juan Pablo Sassano, de Seguridad Ciudadana, como uno de los apuntados por la cúpula porteña y por el ministro.

Frente al resto de las autoridades del ministerio, de Felipe Miguel y de Santilli -que suele participar de esas reuniones-, Larreta insistió en varias oportunidades que seguiría el mismo equipo y las mismas políticas del ministerio. El vicejefe de Gobierno y flamante ministro se presentó en su nuevo rol en la misma línea: aseguró que será un "coordinador", y pidió concentrarse en el próximo año, la campaña electoral, en la que la seguridad será uno de los principales ejes, según pudo reconstruir este medio de varios de los asistentes a la reunión.

Entre los presentes sobresalía Fernando "Bana" Benegas, secretario de Planeamiento y Control de Gestión de la Ciudad, el elegido por el jefe de Gobierno como virtual interventor administrativo del ministerio hace más de tres semanas.

Marcelo D'Alessandro -que nunca terminó de congeniar con el ministro echado- y Luis Cevasco, fiscal General porteño, también escuchaban: había reemplazado a Ocampo cuando lo eligieron para ocupar el ministerio. De licencia, el ministro saliente volverá a su anterior puesto.

El encuentro de este martes siguió más cerca del mediodía, en las oficinas del ministerio, en Barracas, y sin la presencia de Larreta. Una de las últimas reuniones de Ocampo junto a su equipo, a modo de despedida. Como una introducción a la transición con Santilli.

Según pudo saber Infobae de fuentes de Casa Rosada y de la Ciudad, Mauricio Macri había protestado desde hacía varios meses ante Larreta por la gestión del renunciado funcionario, en vísperas de una campaña en la que el Gobierno nacional pondrá a la seguridad como uno de los principales ejes de debate. El Presidente insistió el fin de semana. El jefe de Gobierno le pidió tiempo para ordenar el área, atravesada por profundas internas policiales desatadas tras el traspaso de la Policía Federal a la órbita.

No fue, sin embargo, la única insistencia de Macri durante el fin de semana. Según altas fuentes del club Boca, el jefe de Estado fatigó el teléfono de Daniel Angelici para jugar el partido, sí o sí. Algo de lo que declaró hoy Rodolfo D'Onofrio, presidente de River. 

El ex ministro de Seguridad porteño Martín Ocampo
El ex ministro de Seguridad porteño Martín Ocampo

Las diferencias ostensibles entre Patricia Bullrich y el ex funcionario porteño desde el inicio de la gestión de Cambiemos se habían profundizado en el tiempo con el traspaso policial. Los pases de facturas fueron constantes. Las salidas de Guillermo Calviño y de José Luis Potocar, con prisión incluidas, obedecieron a eso. Las quejas de la gestión de la Ciudad fueron incesantes. Se trasladaron las 54 comisarias y el personal de calle, por ejemplo, pero no el área de inteligencia criminal.

Los incidentes del sábado fueron la gota que rebasó el vaso. En los pasillos del ministerio de Justicia y Seguridad había versiones este mediodía que daban cuenta de las internas del fútbol y la vinculación de Ocampo con Daniel Angelici, como uno de los motivos para su renuncia. Más allá de las evidentes fallas en el operativo de seguridad. El ascenso del ex ministro fue apadrinado en estos años por el dirigente xeneize.

Confeso hincha de River, los disturbios del sábado al mediodía en los accesos del Monumental encontraron a Ocampo, el encargado del operativo, lejos de Buenos Aires. Según pudo confirmar este medio de fuentes del Gobierno porteño y de su entorno, el ex ministro estaba en Carmelo, Uruguay, a donde había viajado para un evento familiar.