Romero fue detenido y luego confesó haber pagado por un decreto.
Romero fue detenido y luego confesó haber pagado por un decreto.

Nueve baños, seis dormitorios, spa, living-comedor, cocina, lugar de heladeras, sala de estar, balcón, y tres autos en el garage. La descripción, casi inmobiliaria, pertenece a los policiales que allanaron el departamento del empresario Gabriel Romero (Grupo Hidrovía), detenido el 6 de agosto por la casa de los cuadernos. En la fastuosa vivienda, en el piso 21 de la avenida Alvear al 1400, la Policía encontró más de 17 millones de pesos, distribuidos en distintas monedas: pesos argentinos, dólares, euros, pesos uruguayos, pesos chilenos, pesos mexicanos, reales, francos suizos y hasta grivna -la moneda de Ucrania-. El acta del procedimiento contiene otros datos llamativos. En una caja fuerte, había siete sobres de papel repletos de dinero: cinco con 500 mil pesos cada uno, uno con 137 mil pesos, y el último con 4518 dólares y la leyenda "Máximo". Allegados al empresario aseguraron que se trata de su nieto.

Romero es el empresario que confesó haber pagado 600 mil dólares por un decreto firmada por la ex presidenta Cristina Kirchner. Dijo que se hicieron dos pagos y que el receptor del dinero, Roberto Baratta, le dijo que debía "subir" en la escala gubernamental. El decreto es el 113/2010, que prorrogó la concesión del cobro de peajes a los barcos hasta el 2021 sin licitación, un negocio millonario.

En la casa del titular de Hidrovía SA, había un total de cinco cajas fuertes. Además de dinero, en su interior se encontraron alhajas, documentación y al menos tres celulares en desuso, de la marca Samsung, que podrían ser de interés para la causa. Romero tenía otros tres teléfonos en uso. La Policía los encontró en el vestidor de su dormitorio y los sumó al arsenal de aparatos electrónicos secuestrados a lo largo de este mes, en decenas de allanamientos.

No es el único empresario que guardaba teléfonos. En la vivienda de Rodolfo Poblete, subordinado de Romero, la Policía encontró un celular iPhone dentro de su caja de seguridad. En el mismo escondite había documentación sobre propiedades y automóviles, dinero, y un listado con nombres y teléfonos de periodistas. También en el cuarto principal del departamento, los policiales se toparon con un elemento curioso y dejaron constancia en el acta: un cuaderno naranja de la marca Gloria, similar al que usaba el meticuloso chofer de Baratta.

Poblete ya recuperó su libertad.
Poblete ya recuperó su libertad.

Según el acta oficial del allanamiento a la vivienda de Poblete, el empresario estaba medicado por depresión y ansiedad, entre otras afecciones.

Poblete aparece mencionado en los cuadernos de Oscar Centeno entregando dinero, pero recuperó su libertad a mediados de agosto por las confesiones, como arrepentido, del titular del Grupo EMEPA.

Los bienes del otro chofer

El expediente judicial sobre los cuadernos también arroja datos sobre el patrimonio del ex chofer de Néstor Kirchner, Rudy Ulloa. En su indagatoria, el ahora empresario dijo que gana entre 150 y 160 pesos mensuales y que es dueño de un restorán en Rio Gallegos, NK Ateneo. También tuvo que mencionar las sociedades que integran su emporio de medios: El Periodo Austral, Sky, Estación del Carmen, Periódico NK Ateneo, Alma Sur, y Cielo Producciones.

Cuando le preguntaron por sus bienes, Ulloa declaró que tiene un auto, dos camionetas, una casa en Río Gallegos, otra en la localidad de San Pedro (provincia de Buenos Aires), y otros seis inmuebles que alquila, también en Río Gallegos.

Pero hasta ahora no dijo una sola palabra de la causa y pidió más tiempo para que su abogado, Adrián Tenca, pueda estudiarla.

El amigo de Néstor Kirchner que se hizo millonario en una década aparece el menos cuatro veces en los cuadernos de las coimas, entre 2008 y 2009. Barata y su secretario privado, Nelson Lazarte, lo visitaban en su oficina porteña, en Viamonte 367.

Norberto Oyarbide (Foto: Maximiliano Luna)
Norberto Oyarbide (Foto: Maximiliano Luna)

El Tramontina de Oyarbide

La declaración de Norberto Oyarbide por la causa de los cuadernos contiene una anécdota llamativa y hasta ahora desconocida. Según el relato del ex juez, luego del sospechoso sobreseimiento al matrimonio Kirchner por enriquecimiento ilícito, sufrió un apriete en primera persona. El episodio habría tenido lugar en el baño del restorán "El Mirasol", en 9 de Julio y Libertador, que funcionaba como una suerte de anexo de su despacho. Así lo relató ante el juez Bonadio: "Se abre la puerta, ingresa un señor mucho más alto que yo y se instala a mi espalda en una actitud provocativa, chocando su cuerpo contra el mio, y extrajo un cuchillo de los típicos Tramontina y me pinchó la espalda sin lastimarme. Puntualmente se expresó en esto términos: 'Vos merecés morir porque sos un sorete por haber sobroseido a los máximos delincuentes de este país y sabés muy bien de quién te hablo'". El supuesto agresor se habría retirado del lugar instantes después. Cuando pudo reaccionar, Oyarbide bajó del baño gritando "Estoy muerto, estoy muerto".

Luego del show en Tribunales y en los medios, Oyarbide se llamó a silencio y espera una nueva citación judicial en la causa que investiga sus bienes. Por las denuncias contra Jaime Stiuso y Javier Fernández, supuestos voceros del Gobierno en 2010 para apurar la resolución a favor de los Kirchner, el ex juez ahora vive custodiado por Gendarmería.

Fagyas era uno de los valijeros (Foto: Gustavo Gavotti)
Fagyas era uno de los valijeros (Foto: Gustavo Gavotti)

Un ex funcionario también fue a parar a Berazategui

Entre la batería de allanamientos realizados en el primer mes de la causa, el 12 de agosto Bonadio ordenó un operativo en la Municipalidad de Berazategui para secuestrar el legajo personal de Oscar Centeno, el ex chofer de Baratta que terminó trabajando en el municipio que comanda Patricio Mussi.

Durante el procedimiento, los policías se encontraron con otro elemento de interés para la causa. Además de Centeno, en Berazategui también estaba contratado Walter Fagyas, ex titular de ENARSA y uno de los ex funcionarios detenidos por la causa de los cuadernos. Con la orden del juzgado, secuestraron los contratos de locación entre el Municipio y Fagyas. El último fue en mayo de 2018.