Roberto Baratta, ex número dos de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación
Roberto Baratta, ex número dos de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación

La investigación sobre el contenido de los cuadernos del chofer Oscar Centeno comenzó mucho antes de que se conociera su detención por parte del juez Claudio Bonadio el 31 de julio pasado.

Desde que el periodista de La Nación Diego Cabot entregó al fiscal Carlos Stornelli las copias de los cuadernos del chofer de Roberto Baratta, el hombre de la recaudación en el ministerio de Planificación durante los 12 años de kirchnerismo, se inició una investigación que tuvo diferentes aristas.

Los integrantes de la División Operaciones Federales de la Policía Federal tuvieron que chequear direcciones, ubicar a personas en determinados domicilios y analizar las escuchas telefónicas que se ordenaron.

En el cuerpo XIII del expediente, al que accedió Infobae a través de fuentes vinculadas al caso, se analizan conversaciones entre Baratta y Centeno que ratifican la hipótesis original de los investigadores: el ex funcionario y el chofer seguían vinculados. Cuando en noviembre de 2017 la ex mujer de Centeno –Hilda Horovitz- se presentó ante Bonadio y contó que su ex pareja llevaba bolsos con dinero en autos del ministerio de Planificación, volvieron a acercarse.

Oscar Centeno, chofer de Roberto Baratta
Oscar Centeno, chofer de Roberto Baratta

En el informe sobre las conversaciones de Baratta y Centeno se lee: "Claramente al día de la fecha se pudo determinar el vínculo entre éste (Centeno) y Roberto Baratta, no solo en cuanto a las causas penales, sino a la dependencia de Oscar con Roberto. Queda claro en varias conversaciones que Oscar se ocupa de llevarlo y traerlo de algún lugar a él y a su esposa, como así también juntar leña para la casa que Baratta tiene en el country Mapuche".

En otra oportunidad, el chofer y Baratta "hacen mención a un falso testimonio para la ex mujer de Centeno y en la segunda el diálogo es más largo y es en relación a la causa de Río Turbio, que sería la más complicada de todas. De las dos comunicaciones se la identifica como la uno, lo que llama la atención es que Baratta aclara a su interlocutor: Sí, sí, sí…Negro, por acá no, Negro". Los policías informaron que Centeno -en varias ocasiones- sugería cambiar de teléfonos. Sospechaban que los estaban escuchando.

Las carátulas del expediente al que tuvo acceso Infobae
Las carátulas del expediente al que tuvo acceso Infobae

En julio pasado, cuando no sabía que iba a ser detenido, Baratta, según las escuchas, estaba preocupado por varias de las causas judiciales en las que está imputado. De eso hablaba con Centeno y también con Walter Fagyas, ex presidente de Enarsa y actualmente detenido junto a Baratta por la causa de los cuadernos de las coimas. En informe policial señala que " las conversaciones que mantiene con Walter Fagyas y otras personas vinculadas en algún momento a la función pública vinculadas al mencionado en causas judiciales, refiriendo o haciendo hincapié de acuerdo a los dichos de Baratta a las causas conocidas como ENARSA, Soterramiento del Sarmiento u Odebrecht, esta última sindicada en los últimos CD transcriptos. Respecto a la causa Odebrecht, Roberto hace hincapié a dichos denunciados por Mameris (sic) en anexo 10 del expediente judicial".

Luiz Antonio Mameri fue vicepresidente para América Latina de Odebrecht. Confesó ante fiscales brasileños que investigan el caso Lava Jato haber pagado coimas a través de argentinos para el proyecto de soterramiento del ferrocarril Sarmiento. Mameri identificó a Javier Sánchez Caballero, ejecutivo de la constructora Iecsa, por entonces de Angelo Calcaterra, y el lobbista Jorge "Corcho" Rodríguez como los encargados del negociado. Calcaterra, Sánchez Caballero y Rodríguez están imputados también –además de la investigación sobre el soterramiento– en el caso de los cuadernos de las coimas.

Cuando estaba en libertad, Baratta mantenía –según se desprende de las escuchas– una relación cordial con Claudio "Mono" Minnicelli, quien desde agosto de 2017 está detenido por la causa conocida como la "Mafia de los contenedores". Minnicelli es hermano de Alessandra, esposa del ex ministro de Planificación Julio De Vido.

A principios del mes de julio, Baratta recibió un llamado desde dentro de una cárcel. La policía determinó que era Minnicelli. Al principio de la conversación Baratta y Minnicelli hablaron de cuestiones personales que no son relevantes para el caso. Pero luego hablan en clave sobre movimientos de dinero. La transcripción de la escucha señala que "Mono dice que le diga a Pacha que depositó 15 a la cuenta esa, que él mañana le va a mandar como el otro día unas cositas anotadas, no un instructivo, un explicativo de cada tema que mandé con el Flaco, pero te lo voy a explicar bien porque son como el tema de "H", son "business", no son pico, hay uno que tengo que ver si el flaco lo maneja porque ese es más importante, así que él va a hacer mañana a la mañana una esquelita sobre cerrado te voy a mandar con (no se interpreta el nombre que dice) te va a dejar, te da eso y te da lo otro, decile al Pacha que le ponga a la pibita esa". Los investigadores intentan determinar a qué se refería el Mono en lenguaje un tanto críptico.

Claudio “Mono” Minnicelli (Télam)
Claudio “Mono” Minnicelli (Télam)

Baratta también conversó, en los primeros días de julio pasado, con familiares de De Vido.  Hay una conversación de Dalina Bielle, esposa de Baratta, quien señala que un integrante del círculo íntimo del ex ministro " iría a su casa a buscar dinero".

Walter Fagyas, otro de los detenidos por el caso de los cuadernos, habló con Baratta sobre causas judiciales como la de Gas Natural Licuado, donde ambos ex funcionarios están bajo investigación. Hay informes sobre llamados que hizo Hilda Horovitz, la ex mujer de Centeno, ninguno de relevancia para la investigación judicial.

En el informe hay un llamado que recibe Nelson –probablemente Lazarte, secretario de Baratta, también detenido– que tuvo relevancia para los policías: "En esta llamada quien habla con Nelson se identifica como Marcelo y le dice bueno, vamos a hacer cambio de planes, este yo te mando a un lugar a buscar un sobre para el Jefe, después me lo tenés que acercar a mí y después te vas a ver el partido tranquilo. A lo que Nelson pregunta dónde tendría que ir y Marcelo contesta: el sobre va a estar a partir de las 11 de la mañana en Lavalle y 25 de mayo por ahí. Yo tengo la dirección anotada en algún lado, después me lo tendrías que traer a mí a Charcas y Anchorena. Luego Nelson le pide que le mande la dirección en un mensajito. Luego Marcelo vuelve a hacer referencia a donde tiene que ir y señala: para que te ubiques a dónde…para que te ubiques en general es Santa Fe y Pueyrredón".

Las intervenciones telefónicas realizadas en la primera parte de la investigación sobre las anotaciones de Centeno permitieron determinar a los investigadores que el chofer seguía trabajando para Baratta como cuando gobernaba el kirchnerismo. Eso les hizo suponer que los originales de los cuadernos jamás iban a aparecer. Centeno primero dijo que los tenía, y luego que los había quemado. Pero ya había reconocido su autoría y ratificado el contenido. Las copias de los cuadernos habían sido superadas por la declaración como arrepentido del chofer meticuloso.

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