Máximo Kirchner estaba anotado para preguntar, pero al final prefirió llamarse a silencio. Solo pasó un rato por la sesión, y no volvió a aparecer por el recinto.

Con la explosiva causa por las supuestas coimas de la obra pública K como telón de fondo, y en medio de la crisis del programa económico del Gobierno y del aniversario de la desaparición de Santiago Maldonado, Marcos Peña contestó durante casi ocho horas las preguntas de 48 diputados, que cuestionaron el rumbo de la economía, y defendió a la gobernadora María Eugenia Vidal por el caso de los aportes truchos en la campaña bonaerense de Cambiemos del año pasado.

El jefe de Gabinete arrancó su exposición cuatro minutos antes de las 12.30. Reconoció "las dificultades" del modelo, crítico la política energética de la anterior gestión y resaltó la apertura del debate sobre el aborto, un impulso que luego le enrostró al bloque K por la negativa de Cristina Kirchner de habilitar la discusión durante su mandato.

Hubo solo un cruce áspero en una sesión que fue light en buena medida por el impacto de la investigación judicial que ya cuenta con ex funcionarios y empresarios de renombre detenidos, y que tendrá en dos semanas a la ex Presidenta de nuevo en indagatoria frente al juez Claudio Bonadio.

El único pasaje caldeado se dio mientras Peña contestaba las 17 preguntas del bloque del Frente Para la Victoria (FPV), orientadas a la situación económica, a los aportes falsos de la campaña del 2017, al aborto y a la supuesta utilización de bases de datos con fines electorales.

"Entiendo que es un día difícil, pero no se ponga nervioso, (Rodolfo) Tailhade", le contestó el jefe de Gabinete al diputado K en medio de una lluvia de gritos de la bancada opositora. El funcionario le respondía con chicanas a Leopoldo Moreau, que había acusado al Gobierno de utilizar bases de datos en las campañas electorales.

La respuesta del ministro coordinador, que esta tarde brindó el informe 112 en la Cámara baja, aludió a la mega investigación por supuestas coimas de la obra pública, e incluyó un comentario ácido del ministro que recurrió a una nota del periodista Horacio Verbitsky en la que escribió que Moreau había asesorado al general del Ejército José Teófilo Goyret.

"No se pueden utilizar recursos públicos con fines electorales, eso lo hicieron ustedes", se cruzó Peña con Moreau.

Peña aprovechó sus respuestas para defender a María Eugenia Vidal por el caso de los aportes aportes de la campaña, un tema recurrente durante las casi ocho horas de sesión. "Tienen mil aportes truchos, no es una operación nuestra, no la hicimos nosotros", apuró Agustín Rossi en su discurso de cierre en el que criticó la marcha del Gobierno. "Lo peor está por venir", cerró el santafecino.

"Ustedes no pueden explicar sus campañas", había sido unas horas antes la respuesta de Peña, que mencionó al "financiamiento de personas vinculadas al narcotrafico" en la campaña del kirchnerismo del 2007. El funcionario aprovechó para defender la "honestidad" de la gobernadora bonaerense. Fue una de las críticas silenciosas de estas semanas del círculo íntimo de Vidal: la falta de apoyo de la Casa Rosada.

El jefe de Gabinete había realizado durante 34 minutos una defensa de la gestión de Mauricio Macri durante su mensaje introductorio. "Estamos orgullosos de que la obra pública ya no es sinónimo de corrupción", dijo con vehemencia mientras lo tapaban los aplausos del bloque oficial.

(Fotos Guille Llamos)
(Fotos Guille Llamos)

Otra referencia al escándalo de las supuestas coimas de la obra pública. Carlos Castagnetto, uno de los más efusivos, se reía a los gritos: "¡Decí algo coherente, una vez!". "¡Faltan explicar las 50 lucas!", volvió a gritar en relación a uno de los supuestos aportes falsos a la campaña de Vidal.

Y la investigación por las supuestas coimas de la obra pública se volvió a filtrar en el debate. "¡Y los 150 palos de (Oscar Bernardo) Centeno!", vociferó Guillermo Montenegro con voz potente desde la otra ala del recinto, en referencia al ex chofer de Roberto Baratta, preso ayer, que escribió en cuadernos la eventual ruta de las coimas K.

El resto de la sesión fue descafeinada: los diputados se dedicaron a charlar largamente entre ellos. Incluso los cierres, en manos de Rossi, Felipe Solá, Pablo Kosiner -los tres centrados en críticas al modelo económico- y el oficialista Mario Negri, estuvieron signados por la suavidad que caracterizó a casi toda la sesión.