Marcelo Michalsky es dueño de una pyme que trabaja con productos de informática. "En proceso de ser fundida", aclara. Parado sobre el carril del Metrobus de la 9 de Julio parece menos un emprendedor que un clown. Viste una galera negra decorada con tres letras: FMI. Las mismas que están estampadas sobre una valija grande, antigua, que cuelga de su mano derecha. En la izquierda, lo que sostiene el hombre es un azote. Lo usó para perseguir a obreros y docentes mientras llevaban el féretro de "la Patria" en una obrita de teatro improvisada allí mismo. El encarna al Señor FMI; finalmente los oprimidos se rebelan y lo sacan a patadas, pero antes de irse él lanza con sorna: "Bueno, está bien. Los dejo. Me voy a buscar países mejores. Me voy a Grecia".

Los espectadores, en ronda como si estuvieran en la peatonal de Villa Gesell, aplaudieron el final de la escena. Una mujer morocha y de cara redonda rió entre el público y apenas pudo le gritó al villano: "Llevanos!".

La breve pieza teatral ocurrió a unos 150 metros del escenario desde donde un rato más tarde hablarían los actores profesionales Gerardo Romano y Carolina Papaleo, los últimos oradores de este encuentro multitudinario organizado para repudiar la política económica del gobierno bajo el lema "La Patria no se rinde. No al FMI".  

Los que encabezaron el encuentro en la gran avenida porteña este 9 de Julio son actores profesionales. Michalsky y su elenco no. Pero se sienten idenficados con la convocatoria del Día de la Independencia. "Somos militantes sueltos, que nos unimos en la Red de Protección Ciudadana, armarmos esta obrita y la improvisamos en esquinas importantes de la ciudad y hoy la hicimos acá", explicó el pequeño empresario, todavía con la galera puesta. "El FMI se va a llevar puesta a nuestra Patria y queremos transmitir eso", completó la explicación.

Carolina Papaleo y Gerardo Romano, durante el discurso junto a Abuelas y Madres
Carolina Papaleo y Gerardo Romano, durante el discurso junto a Abuelas y Madres

Decenas de miles de personas con la misma sensación se juntaron este lunes frío y feriado en el centro porteño, alrededor de un escenario montado bajo el rostro sonriente que mira al Sur de la Evita esculpida sobre el Ministerio de Desarrollo Social. Arriba de ese escenario, organizaciones de trabajadores, referentes de partidos políticos de la oposición (especialmente peronistas y kirchneristas), músicos y actrices y actores armaron una presentación que tuvo espectáculos musicales y la lectura de dos proclamas, enunciadas por Romano y Papaleo, con el respaldo físico y explícito de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto, Nora Cortiñas y Taty Almeida, entre las más visibles.

"Se me hincha el corazón y me tiemblan las piernas de la emoción de verlos resistiendo. ¿Escuchan el ruido de rotas cadenas? Eso proclama el Himno patrio. Hoy estamos todos consternados. No damos crédito a lo que nos toca vivir, padecer. Estamos angustiados", empezó su discurso Gerardo Romano.

Debajo, entre las personas que ocuparon el ancho y largo de unas cinco cuadras, algunas aplaudían y otras lloraban. Sobresalían las pancartas de agrupaciones políticas o sindicales, las banderas argentinas y también los pañuelos verdes por el aborto seguro, legal y gratuito.

Si bien tuvo algo celebratorio, especialmente cuando cantaron Liliana Herrero y Teresa Parodi (junto a Juan Falú) o la banda Arbolito, el clima emocional de esta concentración fue el de enojo y congoja. No faltaron los clásicos gritos "Vamos a volver" ni el llamado irónicamente "hit del verano", que insulta al presidente Mauricio Macri y a su madre. El patrón común fue, especialmente, la preocupación por la situación económica y social.

Marcelo Michalsky, el vecino que “interpretó” al FMI, con “el cajón de la Patria”
Marcelo Michalsky, el vecino que “interpretó” al FMI, con “el cajón de la Patria”

"Lo que hizo el riojano se repite ahora. Pero esperemos que sea la última vez del neoliberalismo", comentó Falú desde el escenario, antes de tocar su "Milonga del desocupado", que habla de un hombre sin trabajo:

He visto al desocupado pasar
por la puerta de mi casa
el miedo pisándole
apenas la botamanga

Debajo, a un costado, sobre el asfalto, Calixto, de 8 años, agitaba un cartel de cartulina con los colores de la bandera nacional y una frase: "Macri no vendas mi futuro". Emilce Oliveri (36), su mamá, contó que se lo hizo ella, después de tener que explicarle qué era el Fondo Monetario Internacional. "El me preguntaba, yo le respondí y entonces me dijo 'voy a tener que pagar la deuda yo'. Y me pidió venir a la marcha", contó la mujer, que llegó en subte junto a su pequeño desde el barrio de Mataderos.

El público empezó a llegar pasado el mediodía y se quedó hasta el final, cerca de las cinco de la tarde. Sobre la avenida hubo puestos de comida, de ventas de artesanías, de pañuelos verdes y celestes y por supuesto, de banderas. Muchas son las que no se vendieron en junio. "Es mi oportunidad de hacer los mangos que no pude durante el Mundial, la cosa está difícil", comentó Roberto, vendedor oriundo de Glew, conurbano sur.

Detrás del escenario (en lo que fue algo así como el backstage) se juntaron actores y referentes de la oposición. Estaban desde Axel Kicillof hasta Pablo Moyano, de Roberto Baradel a Alberto Samid. La mayoría se sacó fotos en reclamo por la reincorporación de los despedidos de la agencia oficial de noticias Télam.

Liliana Herrero, Teresa Parodi y Juan Falú (Nicolás Stulberg)
Liliana Herrero, Teresa Parodi y Juan Falú (Nicolás Stulberg)

"Gobiernan para el campo, para las mineras, viven otra realidad y no le dan bola a las manifestaciones", comentó al pasar Pablo Moyano, líder de Camioneros. A unos metros, Alejandra Darín, presidenta de la Asociación Argentina de Actores, explicó que ellos no organizaron el encuentro, si no que lo integran entre otras agrupaciones: "Los actores somos la parte más visible por razones obvias, pero somos uno más de la CTA". La dirigente se mostró escéptica del efecto que podría tener la protesta en el Gobierno: "Podrían cambiar y hacer autocrítica. Pero no van a escuchar. Igual hay que insistir".

Cerca suyo estaban las actrices Lola Berthet, Paola Barrientos, Cristina Banegas y los actores Juan Palomino, Hugo Arana, Patricio Contreras y muchos otros. También llegaron para apoyar Sergio Maldonado, hermano de Santiago, y Rubén López, hijo de Julio López, desaparecido.

Maldonado lo hizo junto a su esposa, Andrea Antico, y a Nora Cortiñas. Ambos aparecieron caminando por la 9 de Julio. La referente de Madres llegó con su pañuelo blanco en la cabeza y el verde atado a su muñeca izquierda. Cortiñas, de 88 años, es de las personalidades más queridas y fue una de las más solicitadas para la foto entre la gente.

Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo
Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo

Cuando María Sol Pini (21 años, santafecina, estudiante de Relaciones Laborales) la vio aparecer entre la multitud se largó a llorar y fue corriendo a pedirle una selfie. "Somos de Santa Fe y vinimos a pasar el fin de semana largo y a la marcha. Nosotros estamos en contra de este gobierno, no queremos un país dirigido por corporaciones", explicó María Sol, y contó: "Norita me genera emoción por su lucha y siempre había querido verla. Por eso me largué a llorar. Mirá, en la foto se me ve la lágrima".

Lejos de la emoción, Jorge, ingeniero en Sistemas, eligió la ironía para manifestarse. Se disfrazó de gorila y con un paraguas del que colgaban fajos de dólares, "asustaba a la gente" que se aproximaba al escenario con un cartel que decía "Lluvia de inversiones". "A mí me va bien pero vine por mis hijos", comentó detrás de la máscara de simio.

Nora y Alberto, jubilados de Villa Ballester, se reían mientras lo miraban. "Este gobierno nos está liquidando, no nos escucha, es ciego y sordo", dijo Nora, "pero no pongas mi apellido que estoy en Facebook".

(Fotos Nicolás Stulberg)
(Fotos Nicolás Stulberg)

La pareja, de 74 y 76 años, observó los discursos de Papaleo y Romano agarrada de una de las vallas, a unos 50 metros del escenario. La actriz y el actor fueron muy duros con el gobierno. Reclamaron por los tripulantes del ARA San Juan, a quienes reivindicaron como "héroes" por navegar un "viejo y choto submarino" y consideraron que el actual es "un gobierno de Ceos". "El FMI asegura una miseria planificada", dijo Romano, y también se mostró en contra del uso de las Fuerzas Armadas en la seguridad interior: "Es poner un ejército de ocupación contra su propio pueblo".

Antes de que la multitud entonara el Himno Nacional a pedido de Estela de Carlotto, Papaleo cerró la jornada. La hija de la ex diputada peronista Irma Roy pidió por el aborto legal, seguro y gratuito, reclamó por la mejora de los salarios, pidió frenar los tarifazos y que no queden impunes las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. Pero las palabras más duras fueron contra el presidente Mauricio Macri: "Es un oportunista, llegó a través del engaño a sus votantes".

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