Mauricio Macri junto a Angela Merkel durante la última cumbre del G20 (Reuters)
Mauricio Macri junto a Angela Merkel durante la última cumbre del G20 (Reuters)

Control electrónico de huellas dactilares, promociones turísticas para los porteños y asueto a los empleados estatales. Estos y otros planes forman parte del mega operativo de seguridad dispuesto por el Gobierno para que la cumbre de presidentes del G20 que se realizará el año que viene en la Argentina tenga la menor cantidad de riesgos posibles para la integridad física de los jefes de Estado.

El primer globo de ensayo de algunos de estos planes de seguridad se dará el mes próximo, en la cumbre de ministros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que se hará en Buenos Aires entre el 10 y el 13 de diciembre. Pero el plato fuerte de la estrategia oficial de seguridad se desplegará en el G20 el año que viene. Para ese objetivo mayor ya se organizó un equipo especial de la Casa Rosada que unifica a la Cancillería y los ministerios de Seguridad, Modernización, Turismo y Defensa, y al gobierno porteño a pleno. Todos trabajan en conjunto para disponer los mecanismos de seguridad que deberán activarse desde el próximo mes y hasta el próximo año.

Según relataron a Infobae diferentes funcionarios que trabajan en el tema, hay varios mecanismos que ya están en marcha. Claro que no todo asegura eventuales desmanes de manifestantes antiglobalización o de un ataque terrorista, según lo advierten hasta en el propio Gobierno. De hecho, el canciller Jorge Faurie expresó en una conferencia de prensa de la OMC una idea que deambula por toda la Casa Rosada: "La Argentina se está preparando a pleno para la organización de las cumbres del G20 y de la OMC para que todo salga sin problemas. Pero nada ni nadie está libre de riesgos", dijo el canciller, quien confirmó que el operativo de seguridad de la Argentina tratará de adecuarse al máximo a los estándares mundiales de otras reuniones de presidentes que se hicieron en Alemania o China.

EFE/LUKAS BARTH
EFE/LUKAS BARTH

La zona de Puerto Madero y los aledaños a la Casa Rosada serán "áreas rojas". Es que allí se concentrarán todas las actividades de los presidentes del G20, ya que el foro de reuniones estará situado entre el Centro Cultural Kirchner, el Hotel Hilton y el Centro de Convenciones porteño. En lo inmediato, tanto el Ministerio de Seguridad como las Fuerzas Armadas, la Cancillería y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ya dispusieron de las siguientes medidas de seguridad:

-Huellas dactilares. El Gobierno realizó un censo de todos los vecinos y comerciantes del "área roja" bajo la supervisión de la Gendarmería. Así, cada vez que un ciudadano que vive o trabaja allí quiera ingresar durante los días de la cumbre en el área cercana al foro de convenciones deberá pasar por un escaner electrónico donde estarán garabadas sus huellas dactilares. Este operativo contempla incluso a los trabajadores de la construcción de las obras de la ciudad de Buenos Aires que están emplazadas allí.

-Carriles de preferencia. Se dispondrá para el funcionamiento más ordenado una zona de "carriles preferenciales". Un funcionario de la Casa Rosada que está a cargo de este plan evitó hablar de "carriles de jerarcas" como los que usará Rusia para el Mundial de Fútbol en Moscú el año que viene. Pero la intención final es la misma: despejar el tránsito para el paso de las comitivas extranjeras. Así, ya se dispuso de un mapa en el que estos carriles estarán dispuestos para las calles Suipacha, Esmeralda, Viamonte, Quintana, Alicia Moreau de Justo y parte de la Avenida Alem, entre otras.

-Asueto a los empleados. El gobierno porteño y el Nacional están coordinando la agenda de la reunión de presidentes del G20 y de ministros de la OMC para que los días de desarrollo de esas reuniones se les de asueto a los empleados públicos y se trate de despejar así la zona. Desde el Ministerio de Modernización y de la administración de Horacio Rodríguez Larreta explicaron a Infobae que la idea es pegar los asuetos al viernes o jueves para transformar los días de la cumbre en un fin de semana largo para los empleados estatales. Probablemente se extienda esta medida a los bancos públicos.

-Promociones turísticas. Tanto el Ministerio de Turismo como el de Transporte y el gobierno porteño trabajan en estos días con empresas de turismo y con Aerolíneas Argentinas para que se otorguen paquetes de ofertas turísticas atractivas en los días de la cumbre del G20 y en la de OMC. "Sabemos que esto no es China pero, cuando hay incentivos, la gente huye", aclaró un funcionario de la Casa Rosada. Se refería así a la cumbre del G20 del 2016 que se realizó en la ciudad china de Hangzhou donde el gobierno de Xi Jinping obligó a los casi 10 millones de habitantes de ese lugar a salir de la ciudad durante los días de la reunión de presidentes. En rigor, el gobierno chino otorgó pases libres y promociones para "incentivar" el éxodo de vecinos. Para aquellos que no podían ir se les exigió salir sólo entre las 20 y las 0, para evitar el congestionamiento en las calles. Así, Hangzhou se convirtió en una "ciudad fantasma" y la cumbre del G20 se desarrolló sin inconveniente alguno. Claro que la Argentina no tiene un gobierno totalitario donde puede regular este tipo de controles y los porteños no son como los chinos.

REUTERS/Fabrizio Bensch
REUTERS/Fabrizio Bensch

-Información de inteligencia. El Gobierno comparte desde hace varios meses con servicios de inteligencia extranjeros toda la información relacionada con los manifestantes eventuales que vengan a las cumbres internacionales. Así, se supo que Alemania ya giró el listado de más de 160 manifestantes antiglobalización detenidos que hubo en la cumbre de Hamburgo. Colaboran en estos también estados Unidos, Francia, Rusia y China. En este tema trabajan coordinadamente todos los ministerios. Claro que Seguridad y la Agencia Federal de Inteligncia (AFI) son los que más abocados a este tema estan. La ex canciller y actual encargada de coordinación de la cumbre de la OMC, Susana Malcorra, expresó que "actualmente se comparte información con todas las áreas del Estado y con organismos de inteligencia extranjeros". También el canciller Faurie agregó que se está compartiendo información con fuerzas de seguridad de los países vecinos.  No obstante, desde el Ministerio de Seguridad destacaron que hay muchas más medidas de inteligencia que no se conocerán y se mantienen bajo estricto secreto.

-Anillos de seguridad. Si bien existirá un "área roja" para restringir la circulación en los lugares de concentración de los presidentes, la idea del Gobierno es que haya anillos especiales de seguridad más extendidos de esa zona. Así, habrá un cordón de limitaciones menos riguroso pero controlado de todas maneras que se extenderá desde Puerto Madero hasta la Avenida 9 de Julio.

-Voluntariado. Desde la Ciudad de Buenos Aires se está armando un gran batallón de voluntarios para ayudar en la cumbre de presidentes. Se trata de jóvenes militantes de PRO a los que se podrán sumar de otros partidos para que antes y durante los días de la cumbre del G20 o de la OMC se pongan a disposición de las fuerzas de seguridad o se sumen a los mecanismos de comunicación y concientización de los ciudadanos para mostrar una "Argentina ordenada" ante el mundo.

"Creemos que la cumbre del G20 y la de OMC serán grandes oportunidades para mostrar al mundo una Buenos Aires globalizada y con gran bagaje cultural", dijo a Infobae Fernando Straface, Secretario General y de Relaciones Internacionales de la administración porteña. Este funcionario aclaró que "la idea también es que los operativos de seguridad no sean disrruptivos y que alteren mínimamente la vida de los porteños". Claro que esta tarea con 20 presidentes en la ciudad o 160 ministros de Finanzas para la OMC no será nada sencilla y la molestia al ciudadano de a pie estará a la vuelta de cada esquina.