Trabajadores agrarios ante el fenómeno El Niño: qué ocurre con sus contratos y salarios si se detienen las labores

El régimen laboral agrario contempla mecanismos para afrontar interrupciones por fuerza mayor, pero su aplicación exige cumplir condiciones legales y evaluar alternativas que reduzcan el impacto económico en el personal del campo

La normativa permite recurrir a la suspensión perfecta de labores si una situación de fuerza mayor imposibilita continuar temporalmente con las actividades.
La normativa permite recurrir a la suspensión perfecta de labores si una situación de fuerza mayor imposibilita continuar temporalmente con las actividades. Foto: Vigilante
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Las lluvias intensas, las inundaciones y los daños en los cultivos asociados al fenómeno de El Niño Costero podrían interrumpir las campañas agrícolas en distintas regiones del Perú. Ante este escenario, surgen dudas sobre el pago de remuneraciones, la vigencia de los contratos y las medidas que pueden adoptar las empresas cuando las condiciones climáticas impiden continuar con las actividades en el campo.

La situación cobra relevancia en zonas como La Libertad, Lambayeque y Piura, donde la agricultura constituye una fuente de empleo e ingresos para numerosas familias. Daniel de la Vega, socio y líder del área laboral de Dentons Perú, explica los principales aspectos que deben considerar empleadores y trabajadores frente a una eventual paralización de las labores, a partir de las disposiciones vigentes y las alternativas que permitirían reducir el impacto económico de la emergencia.

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¿Qué ocurre con los salarios si se paralizan las labores agrícolas?

La legislación laboral contempla la posibilidad de aplicar una suspensión perfecta de labores cuando un evento de fuerza mayor impide temporalmente el desarrollo de las actividades. Esta medida supone que el trabajador deja de prestar servicios y el empleador suspende el pago de remuneraciones, bajo las condiciones y los controles establecidos por la normativa. Su aplicación puede extenderse hasta por 90 días, según el marco legal señalado.

Sin embargo, recurrir a este mecanismo implica que los trabajadores podrían quedarse temporalmente sin ingresos. Por ello, antes de adoptarlo, corresponde evaluar otras opciones que permitan reducir las consecuencias económicas para las familias afectadas. Entre las alternativas figuran las vacaciones adelantadas y la reorganización temporal de las labores, siempre dentro de los márgenes permitidos por la legislación.

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Reporte informativo de TVPerú Noticias sobre el pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), que advierte de precipitaciones y lloviznas en Lima y zonas costeras asociadas al fenómeno El Niño. Desde el distrito de Miraflores, un reportero informa sobre las condiciones meteorológicas, la cobertura nubosa registrada en imágenes satelitales y las recomendaciones para los conductores ante las pistas mojadas.

¿Las empresas pueden modificar las jornadas por las lluvias?

Las condiciones climáticas adversas también obligan a revisar las medidas de seguridad y salud en el trabajo. Si las lluvias o inundaciones representan un peligro para el personal, los empleadores pueden evaluar cambios en los horarios y una redistribución de las actividades para disminuir la exposición a situaciones de riesgo, sin desconocer los derechos laborales.

En este contexto, la Sunafil ha advertido que las empresas deben identificar y prevenir los peligros vinculados con estas condiciones. La continuidad de las operaciones debe considerar la seguridad de los trabajadores, por lo que la organización de las jornadas y las tareas requiere tomar en cuenta los riesgos que representa el evento climático.

¿El fenómeno El Niño permite terminar los contratos agrarios?

La interrupción de una campaña agrícola puede afectar especialmente a quienes tienen contratos temporales o por campaña, debido a que sus labores están vinculadas con determinadas etapas de la producción. No obstante, la paralización provocada por una emergencia climática no supone, por sí sola, que los vínculos laborales vigentes deban darse por terminados.

Las empresas deben respetar las condiciones acordadas y las causas legales de extinción del contrato. En lugar de asumir que la emergencia justifica automáticamente el cese del personal, corresponde evaluar opciones que permitan conservar los puestos de trabajo mientras se superan las dificultades y se recupera la actividad productiva.

La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) presenta una herramienta interactiva para ubicar puntos fijos de abastecimiento provisional de agua potable en Lima Metropolitana. Ante eventuales emergencias vinculadas al Fenómeno El Niño, el sistema digital permite identificar hidrantes y centros de distribución supervisados para coordinar el suministro a la ciudadanía junto a la empresa estatal Sedapal.

¿Qué medidas excepcionales podrían aplicarse ante El Niño Costero?

El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo y el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego podrían analizar la adopción de lineamientos específicos para responder a emergencias climáticas. El objetivo sería facilitar la continuidad del empleo, reducir los efectos sobre los ingresos de los trabajadores y contribuir a que las actividades agrícolas se reanuden cuando las condiciones lo permitan.

La evaluación de estas medidas tendría que considerar tanto las necesidades de los trabajadores como las dificultades que enfrentan los empleadores para mantener sus operaciones durante una emergencia. La posibilidad de contar con disposiciones adaptadas a este tipo de contingencias permitiría orientar las decisiones laborales sin dejar de lado las obligaciones que establece la normativa vigente.

¿Qué pasa con los pequeños productores y agricultores independientes?

La situación de los pequeños productores y los agricultores independientes requiere un análisis diferenciado. Este grupo no necesariamente está sujeto a las mismas disposiciones laborales que regulan las relaciones entre empleadores y trabajadores dependientes, por lo que las herramientas previstas para proteger al personal contratado no responden por sí solas a todas sus necesidades.

En estos casos, los mecanismos de apoyo deben considerar la protección económica y la recuperación de la capacidad productiva. El desafío frente al fenómeno de El Niño Costero consiste en encontrar alternativas que permitan mantener las actividades agrícolas cuando existan condiciones seguras, proteger los ingresos de las familias y evitar que las consecuencias de la emergencia recaigan exclusivamente sobre los trabajadores del campo.

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