Fenómeno El Niño en Lima: ¿qué distritos podrían registrar huaicos e inundaciones por las intensas lloviznas de este fin de semana?

El aumento de las lloviznas durante la madrugada podría complicar el tránsito y afectar sectores de Chaclacayo, La Molina, Ate, Comas, Carabayllo y la Costa Verde

Reporte informativo de TVPerú Noticias sobre el pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), que advierte de precipitaciones y lloviznas en Lima y zonas costeras asociadas al fenómeno El Niño. Desde el distrito de Miraflores, un reportero informa sobre las condiciones meteorológicas, la cobertura nubosa registrada en imágenes satelitales y las recomendaciones para los conductores ante las pistas mojadas.
Guardar

Lima afronta riesgo de aniegos, activación de quebradas y deslizamientos por las lluvias previstas entre el jueves 22 y el sábado 24 de octubre, en un escenario asociado a las condiciones del fenómeno El Niño. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) alertó que las precipitaciones y lloviznas podrían intensificarse durante la madrugada, con efectos sobre la circulación vehicular, las zonas cercanas a cauces y los pasos a desnivel de la capital.

Durante las primeras horas del episodio, la garúa ya se hizo presente en Miraflores y otros distritos del sur de Lima. En Puente Piedra, en cambio, se registraron lluvias de mayor intensidad. La diferencia entre ambos sectores responde a la variabilidad de las precipitaciones en una ciudad extensa, con áreas costeras, laderas, quebradas y zonas urbanizadas que carecen de drenaje suficiente.

PUBLICIDAD

La advertencia adquiere relevancia porque Lima no requiere grandes acumulados para registrar daños en su infraestructura y en el transporte. Pistas resbaladizas, veredas con agua estancada, reducción de la visibilidad y aniegos en vías de alto tránsito forman parte de los riesgos previstos si la lluvia aumenta entre la noche y la madrugada.

Secuencia de imágenes satelitales del canal 13 del satélite GOES-19 que muestra la evolución de la temperatura de brillo y la cobertura nubosa sobre el territorio peruano y regiones adyacentes de Sudamérica. La visualización registra los cambios atmosféricos mediante una escala cromática térmica a lo largo de varias horas consecutivas.

Una precipitación de 17 mm pondría a prueba la infraestructura de Lima

El meteorólogo de Ambiental Andina, Jonathan Cárdenas, explicó que el impacto de una lluvia en Lima no puede compararse de forma directa con el que se registra en las regiones del norte peruano. La ciudad presenta una vulnerabilidad distinta debido a la falta de sistemas de drenaje pluvial en amplios sectores y a la ocupación urbana de zonas expuestas a huaicos o desbordes.

PUBLICIDAD

Cárdenas señaló que el escenario más exigente para la capital sería una precipitación cercana a la registrada en 1970, cuando se acumularon 17 milímetros de lluvia. Precisó que esa referencia corresponde a una simulación de impactos y no a un pronóstico meteorológico. El objetivo es identificar qué podría ocurrir si Lima enfrenta un evento de esa magnitud en un periodo breve.

Captura de una publicación de redes sociales con un mapa satelital meteorológico de Perú en colores térmicos y texto informativo superior
Una publicación del Senamhi presenta una imagen satelital sobre la cobertura nubosa y el pronóstico de precipitaciones en Lima vinculadas al fenómeno El Niño.

La cifra supera los ocho milímetros registrados en Villa María del Triunfo durante la DANA Aníbal, ocurrida en agosto. Aun ese volumen dejó acumulación de agua en varias calles y dificultades para el desplazamiento. Una lluvia de mayor intensidad podría agravar esas condiciones, sobre todo en zonas con pendientes, pistas deterioradas o alcantarillado insuficiente.

Los pasos a desnivel figuran entre los puntos de atención. La Vía Expresa, el bypass de la avenida Arequipa, Benavides y Tomás Marsano podrían concentrar grandes volúmenes de agua si las precipitaciones coinciden con problemas en el drenaje. Una lámina de más de 30 centímetros en calles o paraderos limitaría el paso de vehículos y peatones, además de aumentar el riesgo de accidentes.

Persistente lluvia en Lima por segundo día consecutivo.
Persistente lluvia en Lima por segundo día consecutivo.

Las quebradas del este y norte de la capital concentran parte del riesgo

Las lluvias también podrían activar quebradas en Chaclacayo, Ricardo Palma y otros sectores del este de Lima. Estos cauces permanecen secos gran parte del año, aunque pueden conducir agua, lodo y piedras cuando las precipitaciones aumentan en las zonas altas. La presencia de El Niño eleva la probabilidad de episodios de este tipo durante la temporada de lluvias.

La recomendación para los habitantes que viven cerca de quebradas es reconocer con anticipación las rutas de evacuación y los espacios seguros. Cárdenas advirtió que no deben permanecer en los lechos secos ni intentar cruzarlos cuando el agua empieza a bajar con fuerza. “Donde hubo agua, el agua tiene memoria, va a volver a pasar”, resumió el especialista al describir el comportamiento de estos cauces.

La Molina, Ate, Comas y Carabayllo también podrían registrar activación de quebradas, incluso de menor tamaño. La magnitud del riesgo dependerá de la cantidad de agua acumulada, el tiempo de duración de la lluvia y la velocidad del descenso. En zonas urbanas ubicadas en la parte baja, el problema puede trasladarse hacia avenidas, viviendas y espacios públicos donde el agua no encuentra salida.

En Villa María del Triunfo y Villa El Salvador, donde varias quebradas no tienen gran profundidad, el agua podría quedar empozada durante varias horas. Esa situación favorece la presencia de mosquitos y aumenta la exposición a agua contaminada. El contacto con charcos formados tras una inundación también eleva el riesgo de enfermedades como la leptospirosis, vinculada con la orina de roedores.

Los distritos costeros tampoco quedan fuera del escenario. En San Isidro, Miraflores y Barranco, las lluvias podrían debilitar sectores de los acantilados y provocar desprendimientos de rocas. La bajada de Armendáriz, que conecta la ciudad con las playas de la Costa Verde, podría recibir un flujo de agua de alta velocidad si se registra una precipitación intensa en poco tiempo.

Vista aérea de un río que cruza un valle con casas construidas en las laderas, vías del tren y cerros áridos al fondo
Varias viviendas ubicadas junto al cauce de un río y en las laderas de Lima muestran las condiciones de riesgo estructural que evaluarán ingenieros voluntarios. (Andina Noticias)

El agua, el calor y el abastecimiento son parte de las alertas

La situación de Lima contrasta con la de las regiones del norte, donde pueden caer hasta 200 milímetros en un solo día. Una sucesión de jornadas con lluvias fuertes puede provocar desbordes, daños en carreteras y aislamiento de localidades. Si las vías de conexión con la capital quedan afectadas, el abastecimiento de alimentos puede sufrir interrupciones y trasladarse a los precios por una menor oferta.

Las lluvias intensas también pueden afectar la producción de agua potable. Durante el Niño costero de 2017, la activación de la quebrada Huaycoloro y la crecida del río Rímac elevaron la turbidez del agua, lo que obligó a paralizar temporalmente la producción. Una situación similar dependería de la cantidad de sedimentos que los ríos arrastren hacia las plantas de tratamiento.

Cárdenas indicó que no existe, por ahora, una razón para almacenar agua de forma inmediata. La recomendación es seguir los avisos meteorológicos y tomar precauciones en las viviendas, sobre todo si están ubicadas en laderas, cerca de quebradas o en calles que suelen inundarse. También sugirió evitar desplazamientos innecesarios durante los periodos de lluvia más intensa.

El especialista añadió que la humedad puede elevar la sensación térmica durante los meses cálidos, aunque cuestionó que ese indicador se presente como una medición exacta. Carabayllo alcanzó los 30 °C durante octubre y la temperatura podría aumentar en verano. Bebés, adultos mayores y mascotas requieren mayor cuidado, en especial en viviendas con poca ventilación o sin sistemas para reducir el calor.

Coches y otros vehículos circulan por una calle inundada en una zona afectada por fuertes lluvias, en Lima (Perú), el 17 de agosto de 2026. REUTERS/Angela Ponce
Coches y otros vehículos circulan por una calle inundada en una zona afectada por fuertes lluvias, en Lima (Perú), el 17 de agosto de 2026. REUTERS/Angela Ponce

Las lluvias podrían afectar la salud, el agua potable y el abastecimiento de alimentos

Una capa de agua de más de 30 centímetros, si se desplaza con velocidad, puede hacer caer a peatones y arrastrar vehículos. Cárdenas alertó además sobre los acantilados de San Isidro, Miraflores y Barranco, donde la humedad puede debilitar el terreno y favorecer desprendimientos de rocas, incluso en zonas que cuentan con geomallas.

El empozamiento prolongado también puede facilitar la proliferación de mosquitos y elevar el riesgo de dengue. El contacto con aguas contaminadas por orina de roedores representa otro riesgo sanitario, debido a la posibilidad de contagio de leptospirosis en personas que cruzan calles inundadas o limpian sus viviendas sin protección.

Infografía sobre El Niño Costero con texto y gráficos que muestran un mar cálido, lluvia, sequía, termómetros, ciudades costeras, palmeras y montañas andinas. Incluye el logo de Infobae.
Una infografía de Infobae detalla los impactos de El Niño Costero en Perú, incluyendo un récord de temperatura de 27,3 °C en Lima-Callao y extremos climáticos en varias regiones del país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el norte, Cárdenas planteó un escenario de hasta 200 milímetros de lluvia en un solo día en las zonas más expuestas. Si esos acumulados se repitieran durante varias jornadas, podrían producirse inundaciones, cortes de carreteras y dificultades para transportar alimentos hacia Lima. El COEN y Senamhi mantienen el monitoreo de las precipitaciones y actualizarán sus avisos de acuerdo con la evolución de los registros.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD