Inflación en Perú: El alza de precios afecta a los hogares más pobres por alimentos, combustibles y efectos del clima

El encarecimiento de huevos, pescado y frutas redujo el poder de compra de los hogares, mientras persisten las presiones energéticas internacionales y los impactos de El Niño

En Latina Noticias, la economista Paola del Carpio analiza el incremento de la inflación y sus efectos en la economía peruana. Durante la presentación se detallan las alzas de precios en productos básicos como alimentos, pescados, frutas y combustibles, además de examinar la incidencia del fenómeno El Niño y factores internacionales en el poder adquisitivo de las familias.
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La inflación acumulada en Perú llegó a 4,44% y se ubicó fuera del rango meta, impulsada por el alza de alimentos, combustibles y productos afectados por las condiciones climáticas. La evolución de los precios elevó la presión sobre los presupuestos familiares, en particular entre los hogares con menores ingresos.

La economista Paola del Carpio, de la Red de Estudios para el Desarrollo, atribuyó parte del avance a fenómenos que alteraron la producción agropecuaria, la pesca y el transporte. Según su evaluación, el escenario podría empezar a normalizarse durante el próximo año, aunque la evolución dependerá de la situación climática y de la energía a nivel internacional.

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El aumento coincide con la expectativa por la definición de tres cargos en el directorio del Banco Central de Reserva del Perú. La discusión económica se desarrolla, además, bajo el impacto del conflicto en Irán y sus consecuencias sobre el mercado energético, un factor que trasladó presión a los costos de transporte y distribución.

Unas manos sujetan una bolsa transparente con dos maracuyás y un tomate sobre un mostrador de madera junto a varias monedas metálicas.
Un comprador sostiene una bolsa pequeña con frutas y un tomate junto a varias monedas para ilustrar el impacto de la inflación en la canasta básica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los alimentos y los combustibles trasladaron la presión a los hogares

Los alimentos registraron un incremento promedio cercano al 4%, aunque varios productos superaron con amplitud esa variación. El huevo fue uno de los casos más marcados, con una suba de 16% durante el último mes, según los datos expuestos por Del Carpio.

El calor redujo la disponibilidad de alimento para las gallinas y afectó su capacidad de postura. A ese problema se agregó una enfermedad que obligó a sacrificar animales, con efectos sobre la oferta. La combinación de menor producción y una demanda sostenida trasladó el aumento a los consumidores.

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Los combustibles, a su vez, aumentaron 34%, en un contexto de tensión internacional por el cierre del estrecho de Ormuz y la incertidumbre sobre la duración del conflicto en Medio Oriente. Las dificultades de distintas refinerías también incidieron sobre la oferta global de derivados del petróleo.

Tablero informativo de una estación de servicio con precios de gasolina regular, gasolina premium y diésel expresados en soles
Un letrero en una estación de servicio de Villa María del Triunfo registra precios de hasta 25,99 soles por galón tras el incremento del valor del petróleo en Lima.

El calentamiento del mar redujo la oferta de pescado y frutas

La pesca afronta factores internos y externos que modificaron la disponibilidad de especies. La coincidencia del Niño costero con el Niño global elevó la temperatura del mar, mientras que los oleajes anómalos registrados durante meses anteriores alteraron las condiciones de captura.

Una mano sostiene un pez bonito frente a un micrófono de televisión en un puesto de venta de pescado
Un comerciante sostiene un pez bonito frente a un micrófono en el terminal pesquero de Villa María del Triunfo, donde el kilo se comercializa a seis soles.

El pescado acumuló una suba de 43% en lo que va del año, con un aumento destacado en el precio del bonito. Para Del Carpio, las alteraciones vinculadas a la temperatura marina pueden mantenerse e incluso intensificarse hacia los últimos meses del año y el inicio del siguiente.

La presencia de especies que no suelen aparecer en esta época también cambió la oferta disponible para el consumo y la actividad gastronómica. El fenómeno climático puede afectar la crianza de animales, los cultivos, la floración y la pesca. También puede provocar inundaciones o sequías que repercuten sobre la producción y, más tarde, sobre los precios.

Puesto de mercado con una variedad de pescados, cangrejos, conchas y mariscos expuestos en recipientes y bandejas de metal
Diversos puestos de mercado en el Callao exhiben pescados y mariscos en medio de una subida de precios en especies como el bonito y el jurel.

Las frutas acumularon un aumento de 31% por la menor producción

Las frutas registraron un incremento acumulado de 31%, asociado a una menor producción. Perú aún enfrenta las consecuencias del último episodio de El Niño, ocurrido hace tres años, y vuelve a experimentar problemas derivados de temperaturas elevadas.

El efecto sobre los cultivos no se limita a una temporada. Las alteraciones del clima pueden modificar los ciclos de siembra, reducir los rendimientos y afectar la disponibilidad de productos en los mercados. Cuando la oferta cae, los precios suben con mayor rapidez, sobre todo en alimentos perecederos.

La inflación de alimentos tiene un efecto desigual entre los hogares. Las familias en situación de pobreza destinan una porción mayor de sus ingresos a la compra de comida, por lo que una suba en productos básicos absorbe una parte más amplia de su presupuesto mensual.

Maracuyás amarillos, tomates rojos y pimientos en cajas de madera ante una mujer que sostiene una balanza metálica.
Una comerciante ajusta una balanza metálica en un puesto de frutas y verduras de un mercado tradicional en Lima. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La suba de precios erosiona el ingreso real de las familias

Del Carpio sostuvo que los sectores de menores recursos cuentan con un margen limitado para reemplazar productos caros por alternativas de menor valor. “Los hogares más pobres ya agotaron todas esas sustituciones, ya sustituyeron, ya tienen la opción más barata posible en sus manos”, afirmó.

La especialista advirtió que el aumento de la inflación alimentaria eleva el riesgo de inseguridad alimentaria. El problema se profundiza cuando los productos que más suben son aquellos que integran la dieta cotidiana, como huevos, pescado, frutas y otros bienes de consumo frecuente.

Aunque distintos indicadores muestran un desempeño positivo de la economía peruana, el impacto del fenómeno de El Niño representa un riesgo cada vez mayor.
Aunque distintos indicadores muestran un desempeño positivo de la economía peruana, el impacto del fenómeno de El Niño representa un riesgo cada vez mayor. Foto: Andina

En Lima Metropolitana, los ingresos provenientes del trabajo aumentaron algo más de 2%. Esa mejora, sin embargo, no garantiza una recuperación del poder de compra, ya que el ingreso real depende de la cantidad de bienes y servicios que cada hogar puede adquirir con el dinero disponible.

Una comerciante atiende un puesto de mercado con cajas de verduras, frutas y carteles que indican los precios de cada producto
Comerciantes exhiben frutas y verduras con letreros de precios en un mercado de Lima ante la baja en el abastecimiento de alimentos.

Con la misma cantidad de soles, muchas familias compran menos que hace unos meses. La pérdida de poder adquisitivo se vuelve más marcada cuando también suben los combustibles, porque esos incrementos repercuten sobre el transporte, la distribución de mercadería y otros costos cotidianos.

Nueve regiones del país combinan actualmente niveles elevados de pobreza e inflación. Entre ellas figura Loreto, donde la situación plantea la necesidad de medidas focalizadas para proteger a los hogares con menor capacidad de afrontar nuevos aumentos en alimentos, energía y transporte.

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