Perú fortalece su lugar en el mapa del vino: Pietra Possamai es elegida joven enóloga del año por crítico británico y destaca bodega de Lunahuaná

La distinción internacional reabre el debate sobre el posicionamiento del Perú dentro de la industria vitivinícola sudamericana

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El reporte Perú y Bolivia 2026 de Tim Atkin reconoció a la enóloga Pietra Possamai como Young Winemaker of the Year. Difusión
El reporte Perú y Bolivia 2026 de Tim Atkin reconoció a la enóloga Pietra Possamai como Young Winemaker of the Year. Difusión

La vitivinicultura peruana obtuvo un nuevo reconocimiento internacional con la publicación del reporte Perú y Bolivia 2026 del crítico británico Tim Atkin, Master of Wine. La distinción alcanzó tanto a una profesional vinculada al desarrollo del vino nacional como a una etiqueta producida en el país, en un contexto donde la industria busca ampliar su presencia dentro y fuera del mercado local.

El informe situó a la enóloga Pietra Possamai y a Bodega Murga entre los principales referentes de la edición. La noticia llega en un momento en que diversas bodegas trabajan en la valorización de cepas criollas y en la construcción de una identidad propia para la producción vitivinícola peruana.

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Más allá de los premios, el reconocimiento vuelve a colocar sobre la mesa el debate acerca del lugar que ocupa Perú dentro del mapa del vino sudamericano. Mientras países como Argentina, Chile y Uruguay cuentan con trayectorias consolidadas en exportación y posicionamiento internacional, el sector peruano continúa una etapa de crecimiento que busca consolidar consumidores, fortalecer la producción y difundir una historia poco conocida fuera de los círculos especializados.

Un reconocimiento para una nueva generación de enólogos

Pietra Possamai resaltó el crecimiento del aprecio por el vino peruano y la mayor presencia de etiquetas nacionales en el extranjero. Difusión
Pietra Possamai resaltó el crecimiento del aprecio por el vino peruano y la mayor presencia de etiquetas nacionales en el extranjero. Difusión

El reporte de Tim Atkin distinguió a Pietra Possamai como Young Winemaker of the Year. La profesional, vinculada a Bodega Murga desde hace varios años, recibió el reconocimiento por una trayectoria enfocada en la elaboración de vinos naturales y en el trabajo con variedades criollas.

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Durante una entrevista concedida a Infobae Perú, Possamai explicó que la distinción representa un impulso para continuar el trabajo que desarrolla junto a la bodega.

“Seguramente me da mucho más ánimo y seguridad, confianza en lo que estoy haciendo, que venimos haciendo en estos últimos casi prácticamente ocho años juntos con Bodega Murga”, afirmó.

La enóloga también destacó el significado personal del reconocimiento internacional. “Para mí fue un logro muy lindo. Es bastante para mí que con 30 años yo sea reconocida de esa manera, me dio un ánimo, un combustible muy importante”, señaló.

La elección realizada por Atkin adquiere relevancia dentro del sector debido a la influencia del crítico británico en la evaluación de vinos de América Latina y otros mercados productores.

Duermevela 2023, el vino blanco mejor valorado del reporte

El reconocimiento fortalece la visibilidad de la vitivinicultura peruana en un mercado regional dominado por Argentina, Chile y Uruguay. Difusión
El reconocimiento fortalece la visibilidad de la vitivinicultura peruana en un mercado regional dominado por Argentina, Chile y Uruguay. Difusión

Junto con el reconocimiento a Possamai, el informe destacó a Duermevela 2023 como Overall White Wine of the Year, categoría que lo ubicó como el mejor vino blanco de la publicación.

El vino surge de una cofermentación de dos variedades blancas: Albilla e Italia. Según la información difundida por Bodega Murga, ambas cepas aportan características distintas que terminan definiendo el perfil final de la etiqueta.

Durante la conversación con Infobae Perú, Possamai describió la relación entre ambas variedades mediante una comparación que utiliza las diferencias de carácter de cada una.

“El Duermevela es un vino que co-fermenta nuestras dos uvas blancas. Albilla, que es más delicada, más neutra, más tímida; y la Italia que es superdominante, superaromática”, explicó.

La enóloga añadió que el resultado de esa combinación se percibe desde las primeras versiones del vino. “Para mí el Duermevela, desde la primera edición, son las dos uvas coexistiendo muy bien”, indicó.

El proceso productivo contempla un prolongado contacto con los hollejos y una búsqueda específica de equilibrio entre intensidad aromática, acidez y estructura.

La construcción de una identidad para el vino peruano

La propuesta de Bodega Murga apuesta por vinos naturales, fermentación espontánea y variedades criollas adaptadas al territorio peruano. Difusión
La propuesta de Bodega Murga apuesta por vinos naturales, fermentación espontánea y variedades criollas adaptadas al territorio peruano. Difusión

Uno de los temas abordados durante la entrevista fue la evolución de la percepción del vino peruano tanto dentro del país como en mercados internacionales.

Possamai consideró que el crecimiento del sector responde a un proceso gradual y destacó cambios observados en los últimos años respecto a la valoración de las etiquetas nacionales.

“Yo reconozco un excelente avance en los últimos años. Se siente mucho más cariño con el vino nacional en general”, sostuvo.

La enóloga relató además experiencias de consumidores peruanos que encuentran vinos nacionales en tiendas de otros países. Según explicó, esos episodios generan una identificación especial con el producto.

La presencia de vinos peruanos en mercados extranjeros representa uno de los indicadores utilizados por productores y especialistas para medir el avance de la industria fuera de sus fronteras.

Cepas adaptadas al territorio peruano

El sector busca consolidar una identidad propia, apoyada en historia, territorio y cepas tradicionales. Difusión
El sector busca consolidar una identidad propia, apoyada en historia, territorio y cepas tradicionales. Difusión

La propuesta de Bodega Murga se caracteriza por el uso de variedades históricamente vinculadas a la producción pisquera y por métodos de elaboración naturales.

Possamai explicó que la bodega trabaja con fermentaciones espontáneas y sin incorporación de insumos enológicos externos.

Son vinos naturales de fermentación espontánea, no agregamos ningún tipo de insumo enológico, ningún tipo de producto químico externo al vino”, señaló.

La especialista también destacó la adaptación que ciertas variedades han desarrollado tras siglos de presencia en territorio peruano.

Durante una reciente degustación con profesionales provenientes de las Islas Canarias, región asociada al origen de algunas de estas cepas, surgieron observaciones sobre las diferencias que presentan actualmente.

“Sabemos que es la misma uva, pero ya se siente diferente, se siente como que tiene otro acento, otra manera de hablar”, relató.

Para Possamai, esa transformación constituye uno de los elementos más importantes para comprender la singularidad de los vinos elaborados en Perú.

Otro de los aspectos destacados por la enóloga fue la necesidad de fortalecer el relato histórico de la vitivinicultura peruana.

Según explicó, existe una parte de la historia del continente que todavía resulta poco conocida para muchos consumidores.

“Perú tiene una historia muy bonita que contar”, afirmó.

Durante la entrevista mencionó que el país cuenta con elementos suficientes para construir una narrativa propia dentro del escenario vitivinícola regional.

“Perú tiene todo el nacimiento de empezar a contar su propia historia”, expresó.

La especialista señaló además que el crecimiento del sector requiere continuar fortaleciendo el vínculo entre los consumidores y los productos elaborados localmente.

Gastronomía y vino: una relación que busca consolidarse

Botella de vino tinto peruano, uvas verdes y moradas, y dos copas de vino sobre madera. Al fondo, un paisaje de viñedos con cielos cálidos.
Una botella de vino tinto peruano se exhibe junto a racimos de uvas verdes y moradas y dos copas llenas de vino sobre una mesa de madera con un viñedo al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La expansión de la gastronomía peruana en el ámbito internacional constituye, según Possamai, una oportunidad para el desarrollo de los vinos nacionales.

La enóloga sostuvo que la proyección mundial alcanzada por la cocina peruana abre espacios para una mayor presencia de etiquetas producidas en el país.

“Creo que la gastronomía peruana lo merece completamente, que un vino peruano la acompañe”, manifestó.

La especialista considera que ambos sectores pueden avanzar de manera complementaria, especialmente en mercados donde la cocina peruana ya cuenta con reconocimiento.

La posibilidad de asociar experiencias gastronómicas con productos vitivinícolas nacionales aparece como uno de los caminos observados por productores para ampliar el consumo y fortalecer la identidad de origen.

La bodega trabaja con volúmenes reducidos de producción, característica que forma parte de su modelo de elaboración.

La enóloga señaló que algunas etiquetas alcanzan entre 600 y 700 botellas, mientras que otras llegan a cifras cercanas a las 6.000 unidades.

Dentro de la oferta de la bodega conviven líneas centradas en variedades específicas y propuestas de perfil más experimental o autoral, desarrolladas a partir de conceptos particulares que buscan expresar distintas interpretaciones del vino.

Los desafíos que observa el sector

La gastronomía peruana aparece como una oportunidad para fortalecer el posicionamiento de los vinos nacionales. Difusión
La gastronomía peruana aparece como una oportunidad para fortalecer el posicionamiento de los vinos nacionales. Difusión

Respecto al futuro de la industria, Possamai identificó dos temas centrales: los efectos del cambio climático y la evolución de los hábitos de consumo.

Sobre el primer punto, consideró que los productores latinoamericanos enfrentan escenarios que exigen adaptación constante.

“Lo que vamos haciendo es encontrando el ritmo”, afirmó.

En relación con el consumo, observó que existe una tendencia global orientada hacia elecciones más conscientes respecto a las bebidas alcohólicas. Sin embargo, señaló que también aparece un interés creciente por productos diferenciados y de calidad.

“Hay una ventana muy amplia, un panorama muy grande de personas que quieren consumir mejores opciones”, indicó.

La especialista considera que esa búsqueda puede favorecer a proyectos enfocados en producciones limitadas, elaboración artesanal y valorización del origen, características que forman parte de la propuesta desarrollada por Bodega Murga y otros productores peruanos.

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