El sicario más joven del Callao: un menor de 14 años lideraba su propia banda criminal

Agentes del Escuadrón Verde intervinieron a un menor acusado de homicidio y extorsión, cuya vida transcurre entre armas, consumo de drogas y la ausencia de familia en el entorno chalaco

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La policía del Callao detuvo nuevamente a un menor de 14 años identificado como el líder de una banda criminal, conocido como ‘Juanka’, quien se encuentra vinculado con al menos dos homicidios y una red de extorsión en el primer puerto, según informó Domingo al Día en un reportaje reciente. El caso expone la presencia de niños y adolescentes envueltos en la violencia y el abandono social en zonas vulnerables del Perú.

La figura de ‘Juanka’ resulta atípica entre los jóvenes de su edad. A diferencia de otros adolescentes, su entorno no gira en torno a fiestas o estudios, sino a la consolidación de poder dentro de su grupo, ‘Los Calacos Nueva Generación’. Habitualmente se le observa exhibiendo armas de fuego, incluyendo una mini Uzi artesanal que habría mandado a fabricar.

Durante una fiesta de quince años, ‘Juanka’ mostró el polo de uno de sus compañeros fallecidos, otro menor que habría sido víctima de la venganza entre bandas. El evento fue documentado por el reportaje, donde adolescentes y niñas aparecen en escenas de bailes y consumo de sustancias ilícitas. Según la policía, casi el 90% de los menores intervenidos en el Callao presenta algún grado de abandono social.

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La policía del primer puerto capturó a un adolescente apodado Juanca, señalado como jefe de los Calacos Nueva Generación, tras una serie de operativos en zonas marcadas por la violencia y el abandono social| Domingo Al Día
La policía del primer puerto capturó a un adolescente apodado Juanca, señalado como jefe de los Calacos Nueva Generación, tras una serie de operativos en zonas marcadas por la violencia y el abandono social| Domingo Al Día

Operativos y captura

La última intervención policial involucró al Escuadrón Verde y al grupo Terna. Ambos tenían ubicadas tres guaridas donde Juanca solía refugiarse junto a su banda. En la cuadra uno de Carrillo Albornoz, zona conocida por su alta incidencia criminal, los agentes irrumpieron en busca del menor. El operativo requirió sigilo y coordinación, pues los integrantes de la banda utilizaban campanas para alertar sobre la llegada de la policía.

“Un joven frío, calculador, sin temor a nada. Sabe que él en cualquier momento va a ser asesinado. O sea, él dice y los demás jóvenes dicen que no le interesa nada, que a ellos les interesa solamente obtener dinero para drogarse”. señaló el general Marco Conde Cuellar, jefe de la región policial Callao.

Durante la intervención, cuatro menores y un adulto fueron detenidos, incautándose dos armas de fuego –una pistola y una mini Uzi– y aproximadamente 250 gramos de marihuana. Las pruebas periciales confirmaron residuos de disparos en Juanca y otros integrantes.

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La policía del primer puerto capturó a un adolescente apodado Juanca, señalado como jefe de los Calacos Nueva Generación, tras una serie de operativos en zonas marcadas por la violencia y el abandono social| Domingo Al Día
La policía del primer puerto capturó a un adolescente apodado Juanca, señalado como jefe de los Calacos Nueva Generación, tras una serie de operativos en zonas marcadas por la violencia y el abandono social| Domingo Al Día

Vidas marcadas por el abandono

El entorno social de ‘Juanka’ y sus compañeros está atravesado por la ausencia de figuras parentales y la precariedad. ‘Rulis’, otro adolescente de la banda, relató que aprendió a usar armas observando a sus amigos y que empezó a los 13 años. Su madre falleció hace dos años y nunca conoció a su padre. El consumo de drogas forma parte de su rutina, y la alimentación pasa a segundo plano.

‘Teo’, otro integrante, contó que su madre se encuentra en el extranjero y que espera poder emigrar para buscar una vida diferente. Reconoce que sus amistades son pasajeras y que el futuro en su entorno se reduce a dos alternativas: la muerte o la cárcel.

El testimonio de los menores evidencia una realidad donde la criminalidad se convierte en un recurso de supervivencia. La policía identificó tatuajes comunes entre los integrantes, como la imagen de la Santa Muerte y el símbolo del dólar en el dedo índice, considerado el dedo gatillero.

La detención de Juanca, la quinta en su historial, puso nuevamente en agenda la discusión sobre el tratamiento penal de menores en conflicto con la ley. El alcalde del Callao, César Pérez, anunció la presentación de un proyecto para modificar el Código de Niños y Adolescentes, con el objetivo de crear centros de rehabilitación enfocados en la reintegración social a través de apoyo psicológico y pedagógico.

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