Empresa de buses Sur Lima suspende rutas a SJL y La Victoria tras extorsión y atentado en Chorrillos

Más de 100 unidades dejaron de circular luego de un ataque armado que dañó un bus en su último paradero. Conductores denuncian amenazas constantes pese a pagos previos a bandas criminales

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La medida adoptada por los choferes paralizó por completo el servicio este lunes y obligó a decenas de pasajeros a buscar rutas alternas para continuar sus desplazamientos en el sur de Lima. // Video: Panamericana TV

La violencia ligada a la extorsión volvió a sacudir al transporte público en Chorrillos. Esta vez, los conductores de la empresa Sur Lima decidieron no salir a trabajar luego de que, el último sábado, varias de sus unidades fueran atacadas a balazos por presuntos sicarios en la zona de Inmaculada de Villa, generando temor entre los trabajadores y dejando en suspenso la operación de una flota que, según se informó, supera las cien unidades.

La medida adoptada por los choferes paralizó por completo el servicio este lunes y obligó a decenas de pasajeros a buscar rutas alternas para continuar sus desplazamientos en el sur de Lima. En medio del desconcierto, la empresa difundió un comunicado en el que confirmó la suspensión total de sus operaciones como medida preventiva, mientras la Policía Nacional del Perú inició las diligencias correspondientes para esclarecer el atentado y determinar si está vinculado con el pago de cupos que ya venía afectando a la compañía desde el año pasado.

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Conductores de Sur Lima suspenden operaciones tras ataque armado en Chorrillos

Un bus de la empresa de transportes Sur Lima fue baleado en Chorrillos cuando se dirigía a su paradero inicial. Un sujeto encapuchado disparó directamente a la ventana del piloto, quien afortunadamente resultó ileso. Fuente: Exitosa Noticias

El episodio de violencia ocurrió cuando una unidad de Sur Lima ingresaba a su patio de maniobras, en el distrito de Chorrillos, y fue interceptada por un sujeto encapuchado que abrió fuego contra la ventana del piloto. De acuerdo con los reportes recogidos en la zona, fueron tres disparos los que impactaron directamente en la parte frontal del vehículo, generando una escena de pánico entre quienes se encontraban cerca del paradero San Genaro.

Aunque el conductor resultó ileso, el ataque fue suficiente para que los trabajadores tomaran una decisión drástica: no salir a circular. Según el material difundido en el lugar, la empresa cuenta con al menos 100 unidades y opera una ruta importante para miles de usuarios que se movilizan entre zonas de Chorrillos, San Juan de Lurigancho y La Victoria. La ausencia de buses este lunes confirmó que el temor entre los transportistas se impuso por encima de la continuidad del servicio.

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El comunicado compartido entre conductores y empresas del sector dejó en evidencia el nivel de tensión que se vive en esta parte de Lima Sur. En el documento, la compañía señaló que, pese a las conversaciones sostenidas con la organización criminal conocida como “Ruglas”, no se logró un acuerdo que garantice la seguridad de los choferes. En ese contexto, la paralización fue presentada como una medida de protección frente a la posibilidad de nuevos ataques.

De acuerdo con el testimonio de algunos conductores, la presión extorsiva no era nueva. Ellos afirmaron que ya venían pagando sumas semanales y que incluso existía un voucher de abono por casi 2.000 soles cancelado el mismo sábado al mediodía. Pese a ello, el atentado ocurrió igual, lo que alimentó la sospecha de que una nueva banda estaría disputando el control de la ruta o exigiendo nuevos pagos bajo amenazas.

Usuarios afectados por la paralización y el temor a nuevos ataques en Lima Sur

Un bus de transporte público blanco y azul al frente, con una imagen superpuesta de una persona con casco y guantes negros apuntando con una pistola
Un bus de la empresa Sur Lima fue baleado en Chorrillos mientras ingresaba a su patio de maniobras, en un ataque vinculado a extorsiones, resultando el conductor ileso. (Composición: Infobae Perú)

La suspensión de Sur Lima impactó de inmediato en los pasajeros que utilizan a diario esta ruta para llegar a sus centros de trabajo, estudios o actividades familiares. En el paradero San Genaro, donde normalmente circulan varias unidades, este lunes se observó un panorama distinto: la empresa atacada no operó y solo algunas combis y mototaxis mantuvieron actividad en la zona, mientras los usuarios intentaban adaptarse a la ausencia del servicio.

Muchos ciudadanos optaron por tomar la empresa de transporte San Genaro S. A., que recorre una ruta similar y se convirtió en la alternativa inmediata para no interrumpir sus viajes. Sin embargo, la presencia de más vehículos no eliminó la sensación de incertidumbre. Varios pasajeros expresaron que el problema no solo es llegar a tiempo, sino hacerlo con la certeza de que no quedarán expuestos a una bala perdida o a un nuevo atentado mientras se trasladan.

En el mismo punto, otro de los reclamos más repetidos fue la falta de respuesta frente a la criminalidad que golpea al sector transporte. Vecinos y usuarios señalaron que la violencia no distingue si hay pasajeros o no a bordo, y que los ataques se han convertido en una amenaza permanente para conductores, cobradores y usuarios. En esa línea, pidieron una intervención más firme de las autoridades para enfrentar a las bandas que operan en corredores como el de Chorrillos.

El caso de Sur Lima se suma a una cadena de hechos similares registrados en distintos distritos de la capital. Según el antecedente compartido por la propia empresa, en octubre del año pasado ya habían denunciado que eran víctimas de extorsión por parte de bandas criminales que les exigían un pago de 50.000 soles como inscripción y luego 20.000 soles mensuales para dejarlos trabajar. Ese historial vuelve a colocar bajo la lupa la situación de las empresas de transporte que operan en zonas donde la presión delictiva se ha vuelto constante.