Caballito de totora sorprendió en el litoral australiano: ¿por qué esta embarcación es símbolo cultural del Perú?

Las embarcaciones tradicionales de la costa peruana han sido protagonistas en eventos deportivos, celebraciones locales y encuentros internacionales recientes, lo cual refleja el impacto de estas prácticas ancestrales en la identidad de diversas comunidades

Guardar
Máncora es uno de los
Máncora es uno de los destinos preferidos para los visitantes en Piura. Asimismo, se visualiza a pescadores en caballito de totora. Foto: José Barragán

Las imágenes de un caballito de totora deslizándose sobre las olas del litoral australiano se volvieron virales recientemente y despertaron la curiosidad de miles de personas en redes sociales. Muchos se preguntaron qué era exactamente esa singular embarcación de aspecto rústico y por qué un pescador parecía “montarla” como si se tratara de un pequeño caballo marino. Detrás de esa escena hay una tradición peruana milenaria que sigue viva en las costas del norte del país.

El caballito de totora es una embarcación ancestral elaborada con tallos secos de totora, una planta acuática que crece en esteros y humedales de la costa peruana y de otros lugares de Sudamérica. Desde hace más de 3,000 años, pescadores artesanales lo utilizan para ingresar al mar y obtener recursos hidrobiológicos, manteniendo una práctica heredada de antiguas civilizaciones prehispánicas.

Las culturas Lambayeque o Sicán, Mochica, Chincha y Chimú emplearon estas embarcaciones en sus jornadas de pesca mucho antes de la llegada de los incas. Durante el imperio incaico, su uso continuó y se extendió a lo largo de la costa. Hoy, esta tradición sigue vigente principalmente en localidades como Huanchaco y Pimentel, donde pescadores artesanales preservan las técnicas para construir y navegar estos emblemáticos caballitos.

Imagen no recorrerá el mar
Imagen no recorrerá el mar de Trujillo. (Foto: Andina)

Así es el caballito de totora: una ligera embarcación capaz de soportar 200 kilos

Los caballitos de totora suelen medir entre 3 y 4 metros de largo y tener un ancho que oscila entre 60 centímetros y un metro. Cuando la totora está completamente seca, la embarcación puede pesar entre 40 y 50 kilogramos, aunque tiene la capacidad de soportar hasta 200 kilos de carga útil.

Según la Agencia Andina, su estructura está compuesta por cuatro partes principales. Dos de ellas, las más largas, reciben el nombre de “madres”, mientras que las dos restantes, más cortas y gruesas, se denominan “hijos”. Estas piezas se forman agrupando y amarrando tallos de totora que previamente han sido cortados y secados al sol.

La fabricación del caballito de totora es un proceso artesanal que requiere experiencia. El pescador, acompañado de un ayudante, acomoda los tallos uno sobre otro hasta dar forma al cuerpo de la embarcación, caracterizado por su proa elevada. Para desplazarse en el mar se utiliza un remo elaborado generalmente con caña de guayaquil partida a lo largo.

Caballito de totora como símbolo de identidad y tradición

Conducir un caballito de totora no es sencillo. El navegante debe mantener el equilibrio mientras rema y enfrenta el movimiento constante de las olas. Esto requiere fuerza en los brazos, estabilidad corporal y mucha práctica.

Estas habilidades se transmiten tradicionalmente dentro de las familias de pescadores. Desde pequeños, los niños observan cómo sus padres o abuelos construyen y manejan estas embarcaciones, aprendiendo poco a poco los secretos de su fabricación y navegación.

Este proceso de aprendizaje constituye un importante patrimonio cultural para comunidades costeras como Huanchaco y Pimentel. Allí, el caballito de totora no solo es una herramienta de trabajo, sino también un símbolo de identidad local y continuidad histórica.

Eventos y festivales que revaloran el caballito de totora en el Perú

Con el paso del tiempo, el caballito de totora también ha adquirido un papel destacado en actividades deportivas y turísticas. En el balneario de Huanchaco, ubicado en la provincia de Trujillo, se realizan cada año campeonatos de deportes acuáticos en los que estas embarcaciones son protagonistas.

Traditional Peruvian small Reed Boats
Traditional Peruvian small Reed Boats (Caballitos de Totora), straw boats still used by local fishermens in Peru

En estas competencias participan expertos pescadores y surfistas profesionales que demuestran su habilidad para dominar las olas utilizando técnicas tradicionales de navegación.

En la región Lambayeque también se organiza cada febrero el Festival Turístico Caballito de Totora en el balneario de Pimentel. Este evento, que se realiza desde 2003, busca revalorar la tradición, impulsar el turismo y promover actividades deportivas inclusivas.

El festival incluye torneos de caballitos de totora para niños, cicloturismo, campeonatos de vóley playa, espectáculos artísticos con danzas típicas y música en vivo. Asimismo, se desarrolla la Olimplaya, una jornada deportiva en la que participan jóvenes con habilidades diferentes.

Un símbolo cultural del Perú cautivó al público en Australia

El valor cultural del caballito de totora fue reconocido oficialmente el 23 de agosto de 2003, cuando el Estado peruano lo declaró Patrimonio Cultural de la Nación. Esta distinción lo reconoce como una manifestación tradicional de la cultura viva de las comunidades asentadas en el litoral norte del país.

La declaratoria destaca no solo la antigüedad de esta embarcación preincaica, sino también el conocimiento ancestral que permite su construcción y uso, transmitido durante generaciones.

El maestro artesano y navegante
El maestro artesano y navegante peruano Carlos “Huevito” Ucañán Arzola demostró su emblemático caballito de totora en el litoral australiano, sorprendiendo al público de la World Surfing Conservation Conference 2026. (Foto: Facebook / Huanchaco Limpio)

En los últimos años, el caballito de totora también ha llamado la atención fuera del Perú. Recientemente, esta emblemática embarcación sorprendió al público en el litoral australiano durante la World Surfing Conservation Conference 2026, uno de los encuentros más importantes vinculados a este deporte. En esa ocasión, el maestro artesano y navegante peruano Carlos “Huevito” Ucañán Arzola realizó una demostración que cautivó tanto a surfistas profesionales como a los asistentes.