La Libertad: 100 toneladas de palta se perderían por colapso de puente Baños Chimú

La producción semanal de palta en Sayapullo se encuentra en peligro tras el derrumbe del puente Baños Chimú, una estructura clave para el transporte agrícola y minero en la región La Libertad

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La Libertad enfrenta el riesgo
La Libertad enfrenta el riesgo de perder 100 toneladas de palta por el colapso del puente Baños Chimú.

La noche del pasado martes 17 de febrero, la caída del puente Baños Chimú, en la provincia de Gran Chimú, en La Libertad, trastocó la vida de cientos de familias. 

Sayapullo, conocido por aportar aproximadamente 100 toneladas de palta cada semana, quedó prácticamente aislado.

Según explicó Jeiner Julca Villena, alcalde del distrito, la imposibilidad de sacar la cosecha hacia Trujillo representa un golpe severo para la economía local.

El impacto recae sobre los productores de palta, pero también sobre quienes dependen del transporte de mineral y otras actividades vinculadas al paso por esta vía.

El colapso ocurrió cuando un volquete amarillo, cargado de mineral, intentó cruzar la estructura. Tanto el conductor como su hijo, de cinco años, lograron salir ilesos antes de que la plataforma cediera.

Las imágenes del camión atrapado sobre el río ilustran la magnitud del daño y la urgencia de encontrar soluciones para restaurar la conectividad.

La emergencia cortó la ruta hacia Gran Chimú y afecta a varios distritos, incluyendo zonas colindantes de Cajamarca, que dependen de este corredor para el movimiento diario de productos y personas.

La estructura metálica del puente ya había dado señales de debilidad desde su inauguración en diciembre de 2021. El colapso previo, ocurrido el 21 de diciembre de 2020, quedó en el recuerdo de los pobladores, quienes ahora ven cómo se repite la historia.

La Libertad enfrenta el riesgo
La Libertad enfrenta el riesgo de perder 100 toneladas de palta por el colapso del puente Baños Chimú.

Búsqueda de rutas alternas

El alcalde Julca Villena detalló que se están evaluando rutas alternas junto a ingenieros del Gobierno Regional de La Libertad (Gore La Libertad). Por el momento, solo los vehículos livianos pueden circular por caminos secundarios, como la vía del sector Membrillo, que conecta Lucma y Alto Huayday. Los vehículos pesados quedan excluidos debido al mal estado y la estrechez de estas rutas.

El Gore La Libertad analiza la posibilidad de instalar un enrocado con alcantarillas en el punto del colapso, con la meta de restablecer el paso en un máximo de tres días. De no prosperar esta opción, la habilitación de una vía alterna por Pinchaday tomaría alrededor de mes y medio, lo que dejaría en vilo a los productores y comerciantes.

El propio gobierno señaló a los vehículos de gran tonelaje como responsables del colapso, debido a la falta de respeto por los límites de carga establecidos para la estructura. Las autoridades regionales han pedido a la población abstenerse de cruzar el puente, advirtiendo sobre riesgos para la vida.

Sin embargo, muchos habitantes aseguran que no existen otras opciones para llegar a sus destinos y que la falta de mantenimiento fue una constante desde la apertura del paso.

Las voces de los pobladores apuntan también hacia la responsabilidad de las autoridades, ya que el puente mostró problemas estructurales desde el inicio. La confianza en las promesas de solución rápida se mezcla con la preocupación por la inminente pérdida de productos perecibles como la palta y el impacto en el sector minero.

Los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para retirar el volquete antes de que el caudal arrastre los restos del puente y el vehículo. La incertidumbre se extiende a los agricultores, quienes ven cómo la falta de infraestructura adecuada puede costarles la totalidad de una cosecha esperada.