Golpes de calor pueden afectar la salud mental de adultos mayores, advierten especialistas del INSM

Cambios de conducta, alteraciones del sueño y deshidratación figuran entre las principales señales de alerta identificadas por especialistas, quienes piden a cuidadores y familiares aplicar medidas preventivas

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Especialistas del INSM alertan sobre
Especialistas del INSM alertan sobre riesgos del calor en la salud mental de adultos mayores durante el verano. (Foto: Difusión)

La exposición a altas temperaturas durante el verano representa un desafío creciente para la salud mental de las personas adultas mayores, uno de los grupos más vulnerables ante el estrés térmico. Diversos especialistas del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi (INSM “HD-HN”) advierten que los riesgos no se limitan al ámbito físico: las primeras señales de alarma suelen surgir a través de cambios de conducta, lo que exige observación constante por parte de familiares y cuidadores.

La vigilancia activa resulta fundamental, ya que los signos iniciales pueden pasar desapercibidos. El estrés térmico en adultos mayores se manifiesta, en muchos casos, mediante alteraciones en el comportamiento. El equipo del INSM “HD-HN” explicó: “Cambios como retraimiento inusual, respuestas lentas, desorientación o episodios de agresividad deben considerarse señales de alerta y motivar el traslado inmediato del adulto mayor a un ambiente fresco y la administración de líquidos”.

La institución destacó la importancia de la empatía y la paciencia ante estas reacciones, pues suelen estar asociadas a procesos biológicos producidos por el calor, y no a la voluntad de la persona.

Instituto Nacional de Salud Mental
Instituto Nacional de Salud Mental advierte efectos del estrés térmico en adultos mayores durante temporada de verano. (Foto: Agencia Andina)

Prevención de la deshidratación

Uno de los riesgos más relevantes vinculados al aumento de la temperatura es la deshidratación, agravada por la disminución progresiva de la capacidad cerebral para percibir la sed en la vejez. La Dirección Ejecutiva de Investigación, Docencia y Atención Especializada de Adultos y Adultos Mayores del INSM “HD-HN” recomienda no esperar a que la persona mayor pida agua. En su lugar, sugiere establecer horarios fijos de hidratación —como un vaso cada dos horas— para cuidar el flujo sanguíneo cerebral y evitar episodios de confusión o desorientación.

El uso de medicamentos para la depresión, la ansiedad o cuadros de psicosis puede profundizar los riesgos en este contexto. En personas que reciben tratamientos con litio o antipsicóticos, el calor extremo incrementa la probabilidad de golpes de calor medicamentoso y crisis de agitación. Los especialistas del INSM “HD-HN” recomiendan consultar de inmediato al psiquiatra tratante ante cualquier cambio en la conducta o condición física.

Deshidratación e insomnio térmico: los
Deshidratación e insomnio térmico: los principales riesgos del calor en adultos mayores, según el INSM. (Foto: Agencia Andina)

Impacto en el descanso y recomendaciones

Las olas de calor también deterioran la calidad del sueño en adultos mayores. El insomnio térmico, provocado por temperaturas elevadas, puede generar irritabilidad, deterioro cognitivo y aumentar el riesgo de caídas. Para contrarrestar estos efectos, se recomienda ventilar los ambientes y realizar baños de esponja con agua tibia antes de dormir. Se desaconseja el uso de agua fría, ya que podría provocar un choque térmico.

El INSM “HD-HN” remarcó la necesidad de identificar síntomas tempranos y extremar las medidas preventivas, resaltando que la protección de la salud mental y física de las personas mayores durante los periodos de calor requiere monitoreo continuo y atención especializada. La empatía, la vigilancia activa y la prevención son claves para mitigar los riesgos asociados al estrés térmico en este grupo poblacional.

INSM recomienda medidas de prevención
INSM recomienda medidas de prevención para proteger la salud mental de adultos mayores ante altas temperaturas. (Foto: Difusión)

¿Qué es un golpe de calor?

El golpe de calor es una condición médica grave que se produce cuando el organismo se sobrecalienta como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas o de la realización de actividad física en climas cálidos. Esta situación es más frecuente durante la temporada de verano y ocurre cuando los mecanismos naturales de regulación térmica fallan. De acuerdo con información médica especializada, el golpe de calor puede desarrollarse rápidamente y requiere atención médica inmediata.

Un hombre sufre un aparente
Un hombre sufre un aparente golpe de calor y dolor en el pecho en una plaza pública durante una intensa ola de calor. La imagen ilustra los riesgos para la salud asociados a las altas temperaturas, especialmente en zonas urbanas y al aire libre. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este trastorno puede ocasionar daños severos y permanentes en órganos vitales como el cerebro, el corazón, los riñones y los músculos. Sin un tratamiento oportuno, el golpe de calor puede poner en riesgo la vida de la persona en un corto periodo de tiempo; por ello, su identificación temprana y la búsqueda inmediata de atención médica resultan fundamentales para reducir el riesgo de complicaciones graves. Entre los principales signos de alerta se encuentran:

  • Temperatura corporal igual o superior a 40 °C.
  • Alteraciones del estado mental, como confusión, irritabilidad, convulsiones o pérdida de la conciencia.
  • Náuseas, vómitos y dolor de cabeza.
  • Piel enrojecida y caliente, con sudoración ausente o reducida.
  • Aceleración del pulso y de la respiración.