Asesinato en Challapalca: Interno muere apuñalado en su celda tras pelea con líder de organización criminal

La muerte de Carlos Manuel Medina Jiménez, conocido como “Cabezón”, dentro de la prisión más temida de Perú, desata cuestionamientos sobre la violencia y el control en los penales de máxima segurid

Guardar
El penal de Challapalca es
El penal de Challapalca es la prisión más alta del mundo. (Andina)

El penal de Challapalca, situado en el altiplano de Tacna a 4.600 metros de altitud, se convirtió nuevamente en escenario de violencia carcelaria tras el hallazgo de Carlos Manuel Medina Jiménez sin vida en su celda el jueves 29 de enero.

Según los reportes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), el interno, conocido con el alias de “Cabezón”, presentaba múltiples heridas de arma blanca en distintas zonas del cuerpo. El incidente, enmarcado por la hostilidad de una prisión que alberga a reclusos de alta peligrosidad, reavivó el debate sobre la seguridad y el control en los recintos penitenciarios peruanos.

El INPE informó a través de un comunicado que los agentes penitenciarios activaron los protocolos de seguridad al encontrar a Medina Jiménez inconsciente en el piso de su celda.

El personal de salud confirmó que el interno ya no presentaba signos vitales. Inmediatamente, las autoridades notificaron a la Policía Nacional del Perú (PNP) y al Ministerio Público para iniciar las investigaciones correspondientes.

Medina Jiménez habría sido atacado tras una fuerte discusión con William Cerdán Mejía, alias “Panquero”, quien cumple condena por robo agravado y asociación ilícita para delinquir y es señalado como presunto cabecilla de la organización criminal Los Dragones Rojos.

La pelea entre ambos internos habría comenzado minutos antes del ataque, cuando Medina Jiménez supuestamente amenazó a familiares de Cerdán Mejía.

Esta confrontación escaló hasta el desenlace fatal, donde el sospechoso utilizó un objeto punzocortante para agredir a la víctima.

El fiscal Jonathan Mendoza, de la Fiscalía Mixta Corporativa de Tarata, junto a personal de criminalística y homicidios, asumió las diligencias para esclarecer el crimen y determinar responsabilidades penales. Las restricciones logísticas impidieron el levantamiento del cadáver el mismo jueves, por lo que las acciones quedaron programadas para el viernes 30 de enero.

Comunicado del INPE.
Comunicado del INPE.

Epicentro de tensión

La muerte de Medina Jiménez no es un caso aislado en Challapalca. En los últimos meses, el penal ha registrado al menos tres muertes violentas bajo circunstancias similares.

El 25 de marzo de 2025, Eber Arellan Solís fue asesinado con un arma punzocortante por otro interno, mientras que el 16 de junio del mismo año, Wilferson David Castillo Soto fue encontrado sin vida y atado del cuello en su celda.

El 25 de diciembre, Gian Carlos Noriega Asalde también perdió la vida en condiciones que aún son materia de investigación. Estos episodios han puesto en duda la eficacia de las medidas de seguridad y el control interno en uno de los penales más estrictos del país.

La reciente ola de violencia coincide con el traslado de 98 internos de alta peligrosidad a Challapalca, una decisión rechazada por organizaciones sociales de Tacna.

El Frente Regional de Defensa expresó su preocupación en un comunicado, afirmando que “Tacna no es el depósito de la inseguridad nacional” y que el penal “no garantiza las condiciones adecuadas de aislamiento”.

En medio de las críticas, el presidente interino José Jerí anunció una reforma integral del sistema penitenciario tras descubrir “deficiencias administrativas críticas” que comprometen la operatividad de los recintos.

Jerí advirtió: “Cuando el Estado no puede determinar con precisión dónde se encuentra un interno ni qué decisiones se adoptaron sobre su traslado, el desorden deja de ser un asunto administrativo y se convierte en un factor que facilita la continuidad del crimen”.