Señales que nos deja la anchoveta ante el cierre de la temporada

La anchoveta sigue siendo el principal pilar del sector pesquero peruano, no solo por su aporte a la producción de harina y aceite de pescado, sino por su rol estratégico en la acuicultura global y en el aporte a nuestro PBI nacional

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pesca - anchoveta
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La segunda temporada de pesca industrial de anchoveta en la zona norte-centro, iniciada el 7 de noviembre de 2025, entra en su fase final dejando una lectura que exige matices. No fue una mala temporada como se prospectó. Ha sido, más bien, una campaña marcada por la prudencia regulatoria, por una cuota históricamente baja y por un contexto oceanográfico que obligó a leer el recurso con mayor cautela que en años anteriores.

El Ministerio de la Producción (PRODUCE) autorizó esta temporada con una cuota provisional de 500 mil toneladas —la más baja desde 2014— con la finalidad de preservar la biomasa sobre cualquier expectativa productiva. Posteriormente, tras los resultados de la Operación Eureka LXXVII del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), la cuota definitiva se elevó a 1,63 millones de toneladas. Aun así, el número quedó por debajo de los promedios históricos y muy lejos de los volúmenes observados en temporadas más favorables.

Los primeros días de pesca ya anticipaban una campaña más moderada, los desembarques alcanzaron apenas 60.935 toneladas, con promedios diarios inferiores a los del mismo periodo de 2024. Sin embargo, conforme avanzaron las semanas, la flota industrial mostró un desempeño sostenido y ordenado. Al 17 de diciembre de 2025, PRODUCE reportó un avance de 72,05% de la cuota, con más de 1,17 millones de toneladas descargadas y la participación de alrededor de 327 embarcaciones por día. Para inicios de enero de 2026, los reportes oficiales ya situaban la ejecución cerca del 98%, confirmando que la temporada está, en los hechos, a puertas de su cierre.

Este resultado debe analizarse con cuidado. Durante el periodo de pesca de 2025, el IMARPE advirtió anomalías térmicas persistentes, presencia de Aguas Subtropicales Superficiales y una redistribución significativa de la biomasa de anchoveta. Mientras la disponibilidad en la zona norte-centro se ubicó por debajo del promedio histórico —7,35 millones de toneladas entre 2006 y 2024—, en el sur del país la biomasa aumentó en más de 200%, desplazándose hacia aguas más frías.

En ese contexto, se puede concluir que se adoptó una cuota conservadora, sin embargo, no necesariamente una cuota óptima. La anchoveta sigue siendo el principal pilar del sector pesquero peruano, no solo por su aporte a la producción de harina y aceite de pescado, sino por su rol estratégico en la acuicultura global y en el aporte a nuestro PBI nacional. Forzar el recurso en escenarios biológicamente sensibles habría sido un error de alto costo futuro.

El cierre de la temporada norte-centro coincide, el inicio de la primera temporada de pesca de anchoveta 2026 en la zona sur. PRODUCE ha fijado un Límite Máximo Total de Captura de 251 mil toneladas, respaldado por informes técnicos que confirman una recuperación notable de la biomasa. Una cuota con un enfoque de sostenibilidad y manejo responsable.

El cierre en el norte-centro e inicio en el sur, permite proyectar un 2026 con mejores perspectivas para el sector pesquero. A pesar de la cuota baja que caracterizó la última temporada norte-centro, el desempeño acumulado de 2025 muestra señales positivas de crecimiento. El objetivo para el sector pesquero este 2026 debe ser la primacía de los criterios técnicos y científicos frente a intereses específicos o posturas políticas.