Menor que contrajo ameba ‘come cerebro’ en piscina de Canta está en riesgo por falta de medicina del Minsa

Un adolescente de 17 años contrajo la ameba ‘Naegleria fowleri’ luego de nadar en una piscina contaminada. Su madre vive un vía crucis para conseguir el tratamiento que asciende a casi 20.000 dólares en el extranjero

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Madre del menor hace un llamado al ministro César Vásquez | Video: Exitosa Noticias

Roxana Pino Ramírez es una madre desesperada por salvarle la vida a su hijo de 17 años de edad quien desde hace aproximadamente nueve meses vive con una ameba en el cerebro.

En diálogo con Exitosa Noticias, la mujer contó que en julio del 2023 el menor fue llevado de emergencia al Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren de EsSalud al presentar dificultades para respirar. El personal médico llegó a intubarlo y no le dieron esperanzas de vida debido a que no daban con el mal que lo aquejaba.

Luego, el menor fue trasladado al Hospital Cayetano Heredia del Ministerio de Salud (Minsa) donde tras un análisis profundo lograron dar con el diagnóstico: una ameba estaba alojada en el cerebro del menor lo que le causaba inmovilidad en la mitad de su cuerpo.

Con el diagnóstico, el Minsa estuvo proporcionando un medicamento que ayudó a que el menor logre sobrevivir, sin embargo, a fines de diciembre, el personal del hospital nacional informó a la familia del paciente que ya no contaban con la medicina.

Pese a las gestiones hechas, el Ministerio de Salud aún no ha realizado la reposición de la miltefosina, un tipo de antiparasitario que ayuda a que la ameba no continúe ocasionando daños en el cerebro del menor. La familia ha hecho esfuerzos por intentar comprar el medicamento, pero no cuenta con recursos.

Una piscina de Canta en malas condiciones higiénicas causó que un adolescente quede al borde de la muerta al contraer una ameba en el cerebro | Foto referencial
Una piscina de Canta en malas condiciones higiénicas causó que un adolescente quede al borde de la muerta al contraer una ameba en el cerebro | Foto referencial | Infobae Perú

“Nosotros como padres, como cualquiera lo haría, hemos hecho lo posible. Hemos vendido nuestras cosas, nos hemos endeudado, estamos haciendo actividades y hemos conseguido comprar una cajita, pero esa cajita le dura un mes nada más (...) No hay, no existe (el medicamento) en ningún lado de Sudamérica, solamente hay en Estados Unidos, en Alemania y cuesta US$20.000 dólares solo una cajita que le dura un mes”, manifestó.

Roxana Pino ha hecho un llamado desesperado al Ministro de Salud, César Vásquez Sánchez, recordándole que la vida de su hijo, así como la de otros niños afectados por esta enfermedad mortal, depende de acciones inmediatas para asegurar el medicamento que les brinda una esperanza de vida.

La familia pide solidaridad y urgencia en la respuesta de las autoridades para continuar el tratamiento del menor Maron y otros en situación similar, enfatizando que no debería existir discriminación alguna por el tipo de seguro de EsSalud o la capacidad económica frente a enfermedades que amenazan la vida.

Roxana Pino Ramírez junto a su hijo Marnon Zambrano. El menor de 17 años ha logrado mejorar su salud pese a los daños que le ha causado la ameba en su cerebro, sin embargo, corre riesgo de muerte por falta de la medicina que proporciona el Minsa
Roxana Pino Ramírez junto a su hijo Marnon Zambrano. El menor de 17 años ha logrado mejorar su salud pese a los daños que le ha causado la ameba en su cerebro, sin embargo, corre riesgo de muerte por falta de la medicina que proporciona el Minsa | Foto cortesía: El Comercio

“Mi hijo es peruano. El Ministerio de Salud compra medicamentos para todos los peruanos. No deben de discriminar (a mi hijo) por ser de EsSalud, porque su padre tiene un trabajo. Él no tiene derecho a morir. Todo depende del ministro, que de el visto bueno para que hagan la compra”, señaló.

¿Qué es la ameba ‘come cerebro’?

La ‘ameba come cerebro’, técnicamente conocida como Naegleria fowleri, es un microorganismo unicelular de libre vida que habitualmente se encuentra en cuerpos de agua dulce tibia, como lagos, ríos y fuentes termales, así como en tierra húmeda. No se transmite por el contacto de persona a persona.

Esta ameba puede causar meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), una infección rara, pero grave y a menudo mortal del cerebro. La infección ocurre cuando el agua contaminada con Naegleria fowleri entra al cuerpo a través de la nariz, momento en que la ameba viaja hacia el cerebro y comienza a destruir el tejido cerebral.

La ameba solo infecta a sus víctimas, a través de la nariz - crédito @doctor.negrete

Los síntomas iniciales, que pueden comenzar dentro de los primeros 14 días después de la infección, incluyen:

  • Dolor de cabeza severo.
  • Fiebre.
  • Náuseas y vómitos.
  • Rigidez en el cuello.
  • Convulsiones.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Confusión y alucinaciones una vez que la enfermedad progresa.

El rápido avance de la infección lleva a afectaciones cerebrales significativas y a menudo al fallecimiento en cuestión de días desde la aparición de los síntomas.

El tratamiento temprano es crucial y generalmente implica el uso de medicamentos antifúngicos y antibióticos, aunque la efectividad varía y la tasa de mortalidad sigue siendo alta. La prevención de la infección por Naegleria fowleri se centra en evitar que el agua dulce tibia entre en la nariz, especialmente en actividades acuáticas en ambientes naturales propensos a la presencia de la ameba.

La ameba solo infecta a sus víctimas, a través de la nariz
La ameba solo infecta a sus víctimas, a través de la nariz - crédito Montaje Infobae

¿En qué lugares se encuentra la ameba come cerebros?

La ameba conocida como Naegleria fowleri, reconocida por su capacidad de afectar el cerebro humano, tiene preferencia por ambientes cálidos, ya que es un organismo ‘termofílico’. Esta especie puede hallarse en aguas dulces, excluyendo ambientes salinos como el océano. Sus hábitats abarcan lagos, ríos, aguas termales y descargas de agua caliente provenientes de instalaciones industriales o eléctricas.

Asimismo, se puede encontrar en lugares recreativos como piscinas, especialmente en aquellos que no reciben un mantenimiento adecuado o carecen de la cantidad necesaria de cloro. La presencia de la ‘ameba come cerebros’ también puede manifestarse en agua del grifo, suelo y sedimentos en el lecho de lagos, estanques y ríos.

Fotocomposición de un grifo de agua y vista ampliada de la ameba
Las infecciones por ameba 'come cerebros' se han asociado al uso de agua del grifo (potable), en piscinas y lagos. - Crédito: Composición Infobae Perú