Huaico arrastra con furia bus interprovincial en Apurímac y pasajeros salvan de morir

El conductor de la unidad también fue arrastrado al intentar manejar el vehículo desde su interior; el mismo que terminó en el cauce del río Antabamba.

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Huaico arrastra bus interprovincial en Apurímac

Las inclemencias climáticas persisten con ferocidad en la región de Apurímac, y en medio de este escenario desolador, una tragedia conmocionó a la provincia de Aymaraes el martes 23 de enero. En el sector de Masopampa, en la localidad de Tapayrihua, un huaico sorprendió a los pasajeros de un bus interprovincial, marcando un episodio que quedará grabado en la memoria de quienes lo presenciaron.

La unidad, operada por la empresa Línea del Sur, se convirtió en el epicentro de un suceso aterrador que se desencadenó cuando intentó cruzar el huaico por un badén colmatado. A pesar de la valiente decisión de los pasajeros de desembarcar antes de la travesía, sus miradas se llenaron de impotencia al presenciar cómo el huaico, con una fuerza incontrolable, arrastró el autobús con el conductor aún en su interior.

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Bus fue arrastrado con chofer en su interior

Osiel Chipana, de 48 años, el conductor de la fatídica unidad, casi se convierte en una víctima de la intensidad del huaico, que terminó arrojando el imponente vehículo en el cauce del río Antabamba. La tragedia no terminó con víctimas mortales, según aclaró el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN).

Bus es arrastrado en Apurímac. (Foto: COEN)
Bus es arrastrado en Apurímac. (Foto: COEN)

Agentes de la comisaría de Tapayrihua llegaron al lugar para confirmar la magnitud de la catástrofe. El implacable huaico dejó a su paso una estela de destrucción, llevándose consigo al ómnibus de la empresa Línea del Sur, identificada por la placa A90-967. A pesar de los esfuerzos de un cargador frontal presente en el lugar, la impotencia prevaleció frente a la furia de la naturaleza.

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Los minutos de terror que vivió Osiel Chipana, un conductor experimentado, agrega un doloroso matiz a esta tragedia. La falta de cálculo sobre la fuerza del huaico durante el intento de cruce revela la vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos que afectan a Apurímac en las últimas semanas.

Apurímac vive la furia de la naturaleza

La provincia de Aymaraes, golpeada por lluvias intensas, se ha convertido en epicentro de la furia de la naturaleza. La crecida del río Antabamba, alimentada por las precipitaciones torrenciales, ha generado huaicos como el que arrasó con el bus en Masopampa.

Este evento climático no solo ha cobrado grandes pérdidas económicas, sino que ha paralizado la movilidad de quienes se dirigen hacia los distritos de Aymaraes y la provincia de Antabamba.

Bus es arrastrado en Apurímac. (Foto: Andina)
Bus es arrastrado en Apurímac. (Foto: Andina)

La situación se agrava con la necesidad de realizar trasbordos a pie en zonas críticas, poniendo en peligro la integridad física de los habitantes. La comunidad, consternada por la incertidumbre, busca respuestas y soluciones frente a la crisis desencadenada por las lluvias intensas.

La población ha pedido ayuda urgente al gobierno Regional y Central, para tomar acciones oportunas y evitar tragedias como la que ocurrió el pasado 23 de enero.

En medio de esta tragedia, la fragilidad humana se expone ante la implacable fuerza de la naturaleza en Apurímac. El bus interprovincial siniestrado y la incertidumbre sobre el destino de los pasajeros son testimonios impactantes que subrayan la necesidad urgente de medidas preventivas y estrategias resilientes para enfrentar eventos climáticos extremos en esta región vulnerable.

Deslizamiento de tierra deja sin vida a cuatro personas

Alud sepulta a cuatro personas en baños termales La Paca. (Foto: Composición)
Alud sepulta a cuatro personas en baños termales La Paca. (Foto: Composición)

Hace tan solo una semana, la tragedia volvió a tocar la puerta de la región Apurímac. Un deslizamiento de tierra en los baños termales La Paca dejó un saldo de al menos cuatro personas fallecidas, durante la tarde del domingo 14 de enero.

El trágico evento se desencadenó mientras residentes y turistas disfrutaban de las instalaciones. Testigos del incidente reportaron que la tierra y las rocas se precipitaron sin previo aviso, cubriendo los pozos termales y atrapando a las víctimas. Equipos de rescate se movilizaron al área para asistir a los afectados y buscar sobrevivientes entre los escombros.