Justicia peruana liberó a sicario brasileño buscado por la Interpol y a los días mató a un mecánico en Iquitos

Jeferson Arcentales Ferreira, nacido en Brasil, escapó de la justicia de su país hacia Iquitos. En Perú, ha sido detenido en dos oportunidades por diferentes delitos, pese a tener una alerta roja de la Interpol, fue puesto en libertad en una articulada omisión negligente entre la Fiscalía y Poder Judicial.

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El Perú, además de enfrentarse a los diferentes grupos criminales que han tomado por rehén la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos, adolece por la negligencia de sus órganos judiciales que continuamente reciben cuestionamientos por entorpecer la aplicación efectiva de la ley.

En un grito a la impunidad, las autoridades del Ministerio Público y el Poder Judicial pusieron en libertad a Jeferson Arcentales Ferreira, conocido como ‘Chala’, un ciudadano brasileño de 25 años que tenía una sentencia por asociación ilícita, cargos por homicidio, robo y otros, y una alerta roja de la Interpol en su país.

Como consecuencia de este vergonzoso resultado, el extranjero que ingresó de forma ilegal al Perú cometió otro asesinato en Iquitos (Loreto), solo 21 días después de su liberación, según la información recogida por el Semanario de Hildebrandt en sus Trece.

Sentenciado y liberado “a la peruana”

De acuerdo al mencionado medio, al poco tiempo de llegar al Perú— escapando de la justicia de Brasil—, la Policía Nacional del Perú (PNP) lo detuvo por posesión de armas de fuego y microcomercialización de drogas, razones por las que se le abrió una investigación y fue retenido en un penal de Loreto.

El sujeto, quien en un primer momento intentó esconder su identidad bajo el nombre de ‘Hugo Arcentales’, había sido ordenado a cumplir 18 meses de prisión preventiva por el Poder Judicial de Perú.

Jeferson Arcentales Ferreira, de 21
Jeferson Arcentales Ferreira, de 21 años de edad, ha sido capturado y liberado en varias ocasiones. Actualmente se encuentra en Perú | Foto: PNP.

Sin embargo, algo difícil de creer ocurrió: A principios de este año, un tribunal en Loreto dictaminó su liberación bajo el argumento del exceso de tiempo de encarcelamiento. La detención preventiva había cumplido su tiempo establecido y el fiscal Elix Vidal Sevillano no había solicitado siquiera la solicitud de la ampliación de la medida.

El tiempo que permaneció detenido tampoco sirvió para que entre la Oficina de Cooperación Judicial Internacional del Ministerio Público y la Corte Suprema— a cargo del juez Gino Tello Dantas, del Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de Maynas— coordinen esfuerzos para lograr que el extranjero retorne a su país a pagar sus delitos cometidos allá.

El citado medio menciona que hasta la fecha la Oficina de Cooperación Judicial no ha recibido respuesta de los reiterados oficios de solicitud de extradición enviados al despacho del juez Tello. En mayo de este año, dicho despacho solo objetó que la demanda de extradición estaba incompleta. Por tanto, debía ser devuelta a Brasil para subsanar los errores.

En el Poder Judicial de Loreto, devuelven la responsabilidad al Ministerio Público, argumentando que este nunca presentó la solicitud de extradición conforme a las normas vigentes.

En julio de este año, el extranjero fue nuevamente detenido en Maynas. El hombre estaba drogado y traía un arma de fuego. El fiscal Adolfo Taminche Shupingahua advirtió que “Chala’ tenia un proceso de extradición abierto por lo que lo puso a disposición de la jueza Karina Soto, quien dictó 60 días de prisión preventiva.

Lo dictaminado por la jueza servía, una vez más, para que la Fiscalía subsanara los errores en la solicitud de extradición y se logre por fin enviar al delincuente a Brasil, pero nuevamente se les escapó de la mano.

La Oficina de Cooperación Judicial Internacional del Ministerio Público se había enterado de la captura y pidió que el juez Tello revisara el caso, pero la jueza Soto decidió liberar a Arcentales el pasado 5 de septiembre, argumentando que había sido detenido por un tiempo excesivo.

Es liberado por la justicia peruana para que siga matando

Fue así como la justicia de Perú dio carta abierta para que Jeferson Arcentales hiciera nuevamente de las suyas y asesinara a un mecánico peruano el pasado 21 de setiembre: Carlos Acevedo Agustín.

Minutos después del asesinato, dos agentes del Grupo Terna de la PNP lograron capturarlo y reducirlo. Durante el interrogatorio, el delincuente objetó que se trataba de un crimen pasional, no obstante la Policía no cree en dicha versión.

“El dice que fue un asunto de celos, que eso lo llevó a estudiar los movimientos de la víctima y que su intención era dispararle al brazo, pero no es verosímil esa versión. Hay una alta probabilidad de que haya sido por encargo”, señala José Zapata Morante, jefe de la región policial de Loreto.