El legado inmortal de Alfonso Ugarte: el patriota que renunció a su fortuna para proteger a Perú

Cuando el destino llamó, el militar y empresario dejó de lado su comodidad y se convirtió en un símbolo de valentía nacional.

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Alfonso Ugarte
Cuando el llamado de la patria resonó, Alfonso Ugarte demostró que el verdadero valor se encuentra en el sacrificio por una causa mayor. (Andina)

El legado heroico de Alfonso Ugarte, personaje emblemático de la historia peruana, continúa inspirando a muchos compatriotas y llenándolos de orgullo.

Aunque algunos historiadores cuestionan la veracidad de la versión tradicional sobre su muerte, sosteniendo que falleció junto al coronel Francisco Bolognesi en lugar de sacrificarse solo, no se puede negar su valentía y determinación.

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Ugarte demostró su compromiso con el Perú al preferir defender su patria en lugar de embarcarse en un viaje para ver los múltiples negocios que tenía en el Perú y gozar de su fortuna personal.

Bien acomodado

Alfonso Ugarte
Alfonso Ugarte arrojándose del Morro de Arica. La pintura fue realizada por Lodovico Agostino Marazzani. (Andina)

La vida de Alfonso Ugarte estuvo estrechamente vinculada a su éxito empresarial durante la Guerra del Pacífico. Como empresario, comerciante, agricultor y militar peruano, poseía yacimientos de salitre con los que mantenía lucrativos tratos comerciales con empresarios británicos.

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Incluso se sabe que el hermano de Guillermo Billinghurst, quien luego se convertiría en presidente de la República en 1912, trabajó para él.

Lo dejó todo

Alfonso Ugarte
Alfonso Ugarte en un retrato elaborado por el pintor Pablo Patrucco. (Andina)

En un testamento de aproximadamente veinte páginas, Alfonso Ugarte dejó constancia de su vida, su herencia y las razones que lo llevaron a involucrarse en el conflicto armado contra Chile. El documento histórico, compuesto por 37 folios y redactado por el escribano José María Palacios, se conserva en el Archivo Regional de Arequipa.

A pesar de su posición acomodada, Ugarte optó por sacrificarse por su amada tierra. Con los recursos financieros que tenía a su disposición, podría haberse marchado a Europa y ampliado el valor de su empresa. Sin embargo, prefirió quedarse y defender a su patria. Utilizando parte de su fortuna, organizó el Batallón Iquique N° 1, conformado por 429 soldados y 36 oficiales, reclutados entre obreros y artesanos de Iquique.

Si bien existe una versión tradicional que relata que Alfonso Ugarte cabalgó hacia un acantilado para evitar que la bandera peruana cayera en manos de las tropas chilenas, el parte oficial de la batalla redactado por el también combatiente coronel Roque Sáenz Peña menciona a Ugarte como uno de los caídos junto al coronel Bolognesi en el morro.

Lo cierto es que Alfonso Ugarte perdió la vida el 7 de junio de 1880 durante la Batalla de Arica, defendiendo con valentía a su amada nación.

Lo que dice Basadre

Alfonso Ugarte
Sarcófago de Alfonso Ugarte en la Cripta de los Héroes en el Cementerio Presbítero Matías Maestro en la Ciudad de Lima. (Andina)

Según un telegrama oficial fechado en Quilca el 15 de junio de 1880, que recogió el historiador Jorge Basadre, proveniente del vapor inglés Columbia que había llegado desde el sur, se afirmaba que “el coronel Alfonso Ugarte, como los demás, no quiso rendirse y, habiéndosele acabado la munición, echó mano de su revólver, empleando bien sus tiros; pero como fue acosado por gran número de chilenos, pereció al fin en un caballo blanco”.

Según el reconocido académico, atrapado por numerosos enemigos y derrotado en la cima del histórico Morro, presenciando la profanación de los caídos y la mutilación de aquellos héroes, Ugarte decidió escapar de las manos enemigas. Espoleando a su caballo, se lanzó al vacío desde una inmensa altura para acabar destrozado contra las rocas que bordeaban el mar.

Desde entonces y para siempre, la figura de Alfonso Ugarte y su sacrificio en defensa de la patria perduran en la memoria de los peruanos como un ejemplo de valentía y amor a la nación. Su testamento y su historia se mantienen como legados históricos, recordándonos el coraje y la determinación de aquellos que lucharon por el Perú.