Un veterinario identificó las 7 señales de alerta en la salud de los perros que requieren atención inmediata

Un informe realizado por The Telegraph detalló cuáles son los cambios físicos y conductuales que resulta importante observar en las mascotas para detectar posibles trastornos de manera temprana y favorecer una evaluación profesional oportuna

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perro enfermo
Los perros pueden mostrar problemas de salud a través de signos clínicos sutiles que requieren atención veterinaria temprana (Freepik)

Los perros suelen expresar malestar de maneras sutiles que pueden pasar desapercibidas en la rutina diaria. Un cambio en el aliento, una alteración en las deposiciones o una respiración más ruidosa de lo habitual pueden parecer situaciones menores, pero en algunos casos funcionan como indicadores tempranos de problemas de salud que requieren atención veterinaria.

Identificar esas señales a tiempo puede marcar una diferencia importante. Según explicó el veterinario Dan O’Neill, muchos trastornos no se manifiestan mediante síntomas que el animal pueda comunicar de forma directa, sino a través de comportamientos o cambios físicos observables por sus cuidadores.

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Los perros no tienen síntomas en el sentido humano. Tienen lo que llamamos signos clínicos. No pueden decirte que les duele la oreja, que se sienten mal o que tienen dificultad para respirar. Simplemente te lo muestran”, señaló O’Neill a The Telegraph.

Perro empachado, malestar estomacal, Acción de Gracias, ingesta de aceite, mascota enferma, veterinario. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El mal aliento persistente en perros puede estar asociado con enfermedad periodontal, problemas renales o ciertos tipos de cáncer (Imagen Ilustrativa Infobae)

El especialista remarcó que la función principal de quienes conviven con mascotas no consiste en diagnosticar enfermedades, sino en detectar señales tempranas.

1. Mal aliento persistente

El mal aliento suele asociarse al envejecimiento, aunque puede estar relacionado con afecciones más importantes. O’Neill indicó que una de las causas más frecuentes es la enfermedad periodontal, provocada por la acumulación de bacterias que afectan las encías y las estructuras que sostienen los dientes.

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El especialista advirtió que la halitosis también puede estar vinculada con problemas renales y, en casos poco frecuentes, con ciertos tipos de cáncer. Ante la presencia de este signo, recomendó consultar al veterinario para descartar afecciones de mayor gravedad.

2. Arrastrar el cuerpo por el suelo

Cuando un perro desliza la zona trasera sobre alfombras o superficies, el comportamiento suele interpretarse como algo llamativo o incluso gracioso. Sin embargo, puede indicar trastornos en las glándulas anales.

Bulldog de pelaje blanco y marrón claro tumbado de espaldas en un suelo de madera. Sus patas están levantadas y mira directamente a la cámara.
Arrastrar el cuerpo por el suelo puede indicar trastornos en las glándulas anales, parásitos o afecciones cutáneas en perros (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estas estructuras normalmente se vacían durante la defecación, aunque pueden obstruirse, inflamarse o infectarse. También existe la posibilidad de que el problema esté asociado con parásitos, afecciones cutáneas u otras molestias.

La consulta veterinaria resulta especialmente importante si el comportamiento se repite o aparece junto con lamido excesivo, mal olor o dificultades para sentarse.

3. Diarrea que no desaparece

Las heces líquidas son relativamente frecuentes en los perros debido a sus hábitos alimentarios. Sin embargo, cuando el cuadro persiste más de 12 a 24 horas, deja de ser un episodio pasajero y se convierte en una señal de alerta.

Las causas pueden ser muy diversas e incluyen infecciones, parásitos, alergias, pancreatitis, intoxicaciones o enfermedades renales.

Un veterinario con uniforme azul revisa a un perro de raza mediana, sentado en una mesa de exploración, usando un estetoscopio en el pecho del animal.
La diarrea en perros que persiste más de 12 a 24 horas puede estar vinculada con infecciones, alergias, pancreatitis o enfermedades renales (Imagen Ilustrativa Infobae)

O’Neill señaló que no solo importa el aspecto de las deposiciones, sino también el estado general del animal. “Un perro con diarrea que aún quiere salir a pasear es diferente de uno que está letárgico, vomita, siente dolor, no come o está deshidratado”, explicó a The Telegraph. Además, advirtió que las heces negras y alquitranadas requieren atención inmediata.

4. Ojos llorosos o entrecerrados

El lagrimeo constante, la inflamación ocular o el hábito de mantener los ojos parcialmente cerrados pueden indicar molestias importantes.

Entre las posibles causas aparecen la conjuntivitis, las úlceras, las infecciones, las alergias, lesiones o problemas anatómicos propios de determinadas razas.

Cachorro con expresión de tristeza mientras recibe caricias, mostrando vulnerabilidad y ternura en una escena emotiva. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los ojos llorosos o entrecerrados en perros pueden ser señal de conjuntivitis, úlceras, infecciones, alergias o lesiones oculares (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según O’Neill, la salud ocular puede deteriorarse rápidamente si no se actúa a tiempo. Por ese motivo, recomendó no considerar el lagrimeo crónico como una característica normal y buscar atención profesional ante cualquier cambio persistente.

5. Incremento excesivo de peso

La obesidad canina figura entre los problemas más frecuentes observados por los veterinarios. El exceso de grasa corporal se relaciona con una menor calidad de vida y con enfermedades como osteoartritis, diabetes y trastornos respiratorios.

El especialista explicó que muchos propietarios utilizan la comida como una demostración de afecto. “La comida es una forma sencilla de demostrar amor”, afirmó.

Un perro grande de pelaje beige y marrón claro y un gato atigrado gris y blanco con sobrepeso yacen en un brillante piso de madera, con sofás al fondo.
La obesidad canina se relaciona con osteoartritis, diabetes y trastornos respiratorios, y afecta la calidad de vida de los perros (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para controlar el peso, recomendó evaluar periódicamente la condición corporal del animal y reemplazar parte de los premios alimentarios por paseos, juegos o actividades de entrenamiento.

6. Respiración ruidosa

Los ronquidos, jadeos intensos, resoplidos o sonidos respiratorios notorios durante el descanso pueden ser señales del síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicefálicas (BOAS), especialmente frecuente en perros de hocico corto.

O’Neill cuestionó la normalización de estos sonidos en ciertas razas. “La respiración ruidosa en reposo nunca debe considerarse normal”, sostuvo.

El problema puede originarse por fosas nasales estrechas, obstrucciones en las vías respiratorias o un paladar blando demasiado largo. El sobrepeso también agrava la situación.

7. Orejas caídas, sacudidas o sensibilidad

Las alteraciones en los oídos representan otro motivo frecuente de consulta. Sacudir constantemente la cabeza, inclinarla hacia un lado, mostrar sensibilidad al tacto o presentar mal olor pueden indicar inflamación o infección.

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Sacudir la cabeza, inclinar las orejas o presentar mal olor puede revelar inflamación, infección o parásitos en los oídos de los perros (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los conductos auditivos de los perros son largos y, cuando se inflaman, la ventilación disminuye y aumenta la humedad, favoreciendo la aparición de complicaciones.

Las alergias, las infecciones bacterianas o fúngicas, los parásitos y la presencia de cuerpos extraños figuran entre las causas más habituales. Ante cualquier señal persistente, el especialista recomendó acudir al veterinario para evitar daños más severos en el oído.

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