Cómo calcular fecha de parto. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
Cómo calcular fecha de parto. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

El día en que nazca tu bebé te marcará la vida para siempre. Por supuesto que lo primero que querés, es saber cuándo será. Calcular la fecha probable de parto (FPP), sirve además para planificar el resto del embarazo. Como explica el obstetra Marcelo González Bernal, para llegar a ella, los profesionales se valen de:

La fecha de la última menstruación (FUM): Se aplica la regla de Wall-Beruti. Consiste en sumarle 10 días a la FUM y restarle 3 meses.

Ejemplo:
FUM 10 de marzo
10 de marzo + 10 días = 20 de marzo – 3 meses = FPP 20 de diciembre.

"Hay otra regla que suma 7 días en lugar de 10, en ese caso el ejemplo dado daría como FPP el 17 de diciembre. La variación es mínima. Otra forma es sumando 266 días a la fecha de concepción, o 280 días a la FUM", agrega el obstetra.

*Las ecografías: Calculan las semanas de embarazo que se están cursando y permiten, a partir de ese dato, calcular la FPP.

Es probable que haya diferencias entre la edad gestacional de la ecografía y la FUM. En este caso, si la ecografía es precoz (antes de las 15 semanas) la guía siempre será ecográfica para el cálculo de las semanas del embarazo. Después de esta ecografía, el tiempo cronológico no cambia. Las diferencias que puedan presentarse en las siguientes ecografías respecto a la edad gestacional pueden deberse por el tamaño del bebé o de sus partes.

El gran momento
Ahora bien, algunos de los temores que comienzan a surgir –sobre todo a las primerizas–, es el qué sucede si el parto se adelanta o "se pasa" de esa fecha. Para no caer en estos miedos, lo fundamental es informarse y entender bien el tema de los plazos. El asesor cuenta entonces que:

*Se considera que un embarazo está "a término", entre las semanas 38 y 42. Para ser más precisos, lo que comúnmente se hace es poner como límite la semana 41, más 3 días como última fecha, para esperar a que se desencadene naturalmente un parto. Entonces, a partir de la semana 38, los controles son semanales y suelen incluir un monitoreo fetal. "Esta etapa es más de contención antes que de control de estrictos parámetros médicos, ya que a esta altura los estudios deberían estar completos. Lo que se puede agregar es una ecografía en la semana 40 para evaluar la cantidad de líquido amniótico y de esa forma encarar la espera de los últimos 10 días sin tener que adelantar la fecha programada para la inducción". Es que en caso de se vea que ha disminuido el líquido para entonces, habría que adelantar la finalización del embarazo.

*Si se llega a las 41,3 semanas sin novedades, se procede a la inducción del parto. Esto se hace produciendo contracciones uterinas en forma artificial y mediante hormonas sintéticas (oxitocina o prostaglandinas), que generan cambios en el cuello del útero y permiten llegar así al trabajo de parto. "De todos modos, la realización de la inducción no asegura la concreción del parto, porque si por ejemplo, la madre no dilata, seguramente se decida practicar una cesárea", agrega el obstetra.

Saber la fecha en que nacerá nuestro bebé hará que todo el embarazo gire en torno a ella. Ya sea para comprar su ropita, preparar su habitación, o armar el bolso para ir a la clínica. Es inevitable que no pensemos en eso. Sí sería importante no entrar en un estado de obsesión en caso de que se pase unos días, o a una semana de que llegue. Cuanto más tranquilas estemos, más los vamos a poder disfrutar.

Por Florencia Romeo / Asesoró: Dr. Marcelo González Bernal, obstetra de Alto Riesgo en Obstetricia del Hospital Universitario Austral, M.N. 95.768.

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