Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

A esta altura, no hay necesidad de recordar cuánto daño provoca el cigarrillo. Tampoco debería hacer falta tener presente cuán nocivo es que una futura mamá siga fumando durante el embarazo y la lactancia. Pero aún hay resistencia en lo relativo al tabaco, que obliga a refrescar algunos conceptos. A la vez, hay mamás que quieren dejar el hábito y no pueden. A no desesperar: es posible, hay ayuda, y acá te contamos de qué se trata.

Ni uno

"Algunos médicos dicen que fumar hasta 5 cigarrillos por día está bien. Sin embargo, esto no es así ya que NO hay un nivel seguro de consumo de tabaco durante el embarazo", comienza diciendo el médico clínico Esteban Chilelli. Cuenta que está comprobado que fumar unos pocos cigarrillos por día expone al bebé en gestación a más de 7.000 sustancias tóxicas y dañinas que pueden afectar su desarrollo y crecimiento. Cuando hay humo de tabaco en el ambiente (es decir, no depende sólo de fumar), el bebé recibe menos oxígeno, aumentan los latidos de su corazón y se altera el crecimiento de sus pulmones. También disminuye la circulación de sangre por la placenta, por lo que recibe menos nutrientes.

Está comprobado que fumar unos pocos cigarrillos por día expone al bebé en gestación a más de 7.000 sustancias tóxicas y dañinas que pueden afectar su desarrollo y crecimiento.

¿Qué hacer?

Quedó claro que fumar es nocivo, pero sabemos que dejar el hábito es difícil. Entonces, conviene ser prácticas y ponerse metas concretas, para empezar a pensar seriamente en el plan de acción.

Lo primero que debemos hacer es consultar a un médico especialista en cesación tabáquica o acercarse a un grupo para dejar de fumar, las terapias cognitivo conductuales individuales o grupales son muy efectivas. Los tratamientos farmacológicos que se pueden usar en este período, y siempre bajo la supervisión de un médico, son únicamente los sustitutos de la nicotina, en cualquiera de sus presentaciones: parches, chicles y caramelos. No se permiten ni el Bupropión ni la Vareniclina. Algunos detalles:

* Los parches, chicles y caramelos proveen nicotina al cerebro, su efecto principal es disminuir los síntomas de abstinencia. Producen picos plasmáticos más bajos que los que genera fumar cigarrillos. Deben considerarse luego de la fecha de abandono del tabaco. En embarazo y lactancia son drogas de clase D en la FDA (hay evidencia de riesgo para el bebé aunque los beneficios potenciales podrían superar los riesgos).

* El Bupropion es un antidepresivo, no se conoce con certeza su mecanismo de acción pero se postula que inhibe la receptación de dopamina, noradrenalina y serotonina en el sistema nervioso central. Al aumentar la concentración de estas sustancias, se produce el efecto placentero similar al que ocurre cuando se fuma y una disminución de los síntomas de abstinencia. Puede retardar el aumento de peso posterior a la cesación.

* Con respecto a la Vareniclina, es un agonista parcial de los receptores nicotínicos, disminuye los síntomas de abstinencia. Al igual que el Bupropion, es droga de clase C, contraindicado durante el embarazo y la lactancia.

Los tratamientos farmacológicos que se pueden usar en este período, y siempre bajo la supervisión de un médico, son únicamente los sustitutos de la nicotina, en cualquiera de sus presentaciones: parches, chicles y caramelos.

Como conclusión, debe considerarse la farmacoterapia como último recurso y otorgarla solamente en contexto adecuado, evaluando los riesgos y beneficios. La experiencia menos riesgosa es con el uso de parches de 20 cm2 por 16 horas al día y a partir del segundo trimestre de embarazo.

También sirve…

*Contarle a tu pareja, tus amigos y tus compañeros de trabajo que vas a dejar de fumar.
*Pactar con el obstetra una fecha para dejar de fumar.
*Si tu pareja fuma, pedile que también deje de fumar; esto va a hacer más fácil que vos puedas hacerlo.
*El embarazo es una excelente ocasión para dejar de fumar, tanto por tu salud como por la de tu hijo. Si dejaste de fumar durante el embarazo y la lactancia NO vuelvas a hacerlo.

Posparto

Una vez nacido el bebé, tampoco es recomendable retomar el hábito. Más allá de las contraindicaciones generales, el asesor indica que las madres fumadoras tienen menor probabilidad de comenzar a amamantar y mayor probabilidad de amamantar por menor tiempo que las no fumadoras.

Por Florencia Romeo / Asesoró: Dr. Esteban Chilelli, médico clínico, coordinador del Programa Medicus Antitabaco (PMAT), M.N. 110.527, M.P. 334.381.

 

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